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Porfolio

Vivir más allá de las paredes

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La fotógrafa burgalesa Rosa Basurto descontextualiza las habitaciones de una casa en su serie "Hábitat"

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SEP 2016

La idea es sencilla: sacar las estancias y los muebles habituales de cualquier casa y trasladarlos a paisajes abiertos y desolados. Este es el experimento que propone Rosa Basurto en su serie "Hábitat", una colección de fotografías de corte surrealista que busca contraponer la comodidad y la calidad del hogar a la melancolía de un lugar solitario y frío. "Los objetos personales y materiales cobran otra dimensión cuando son desplazados de su lugar más íntimo y conocido para perderse en el espacio", explica la autora.

Para conseguir el tono invernal que luce toda la serie Basurto realizó todas las fotografías durante las estaciones de otoño e invierno. "Deseaba tener unas condiciones climatológicas muy concretas para que todas las fotografías fueran estéticamente homogéneas. Por eso, en muchas ocasiones los muebles estaban cargados en una furgoneta esperando el momento y el día adecuados."

"Deseaba tener unas condiciones climatológicas muy concretas para que todas las fotografías fueran estéticamente homogéneas"

"La niebla en mi región durante el invierno se forma generalmente por la noche, así que el amanecer te tiene preparada esa sorpresa y has de actuar rápido, porque suele permanecer poco tiempo. Esa es su magia y esa es la magia de las fotos."

A la hora de poner palabras a estas imágenes la fotógrafa burgalesa no duda en echar mano de un breve texto escrito por Juan Vallejo que sirve de apoyo literario del proyecto:

Al traspasar el umbral algo cambió. El viento, helado, acarició mi rostro y susurró con voz antigua, eliminando a su paso dragones, abismos, luchas. Una extraña paz, serena y simple, se apoderó de todo.

Caminé despacio. Las botas producían el único sonido humano de aquel lugar, un crujido seco mezcla de gravilla y hielo. Cada paso era una nueva liberación, una losa más que volaba lejos.

Alcé la mirada al horizonte remoto. La luz opaca atravesaba con esfuerzo el flamante cielo blanco, puro, inmortal. Las últimas dudas se extinguieron eliminadas por el límpido reflejo.

Hace rato que no escucho el crujir de la gravilla ni el hielo. Observo, serena, el rozar del aire en los juncos helados. El frío, obsesivo compañero, se marchó hace rato derrotado por el calor de mi viejo abrigo.

No hay nada superfluo, todo es sencillo y lógico. La calma se apodera de mi alma y el orden acompaña mis pensamientos. La esencia del lugar se funde con mi esencia.

Mi corazón se agita. Dos lágrimas se asoman a los ojos y el sonido de mi voz rasga despacio el silencio: "Hogar, ¡aquí está mi hogar!"

La autora, que suele trabajar con una Canon EOS 5D Mark II y un 24-70 mm f2.8 EF L USM, cita a la naturaleza y a su observación como su principal fuente de inspiración. Nadav Kander, Francesca Woodman, Jeff Bark, Duane Michals, Elina Brotherus, Riitta Päiväläinen, Hiroshi Sugimoto, Susanna Majuri, Sarah Moon, Pilar Pequeño o Elger Esser son algunos de sus fotógrafos de referencia.

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