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Agenda fotográfica

Robert Capa: disparando el obturador

 
11
AGO 2009
Ivan Sánchez   |  Barcelona

Quien se convirtiera en el mejor fotoperiodista de guerra de todos los tiempos y en el más prolífico de su época, Robert Capa, deja su huella en el MNAC de Barcelona. "¡Esto es la guerra! Robert Capa en acción" es un extenso recorrido por la obra del fotógrafo húngaro, cofundador de la prestigiosa agencia Magnum, que nos muestra su afán por dejar testimonio de los conflictos bélicos más importantes del siglo XX, como la Segunda Guerra Mundial o la Guerra Civil Española.

"Si tu fotografía no es lo suficientemente buena, es porque no estabas lo suficientemente cerca." La máxima de Robert Capa, ya famosa por repetición, queda patente en las fotografías de la exposición que puede verse hasta el próximo 27 de septiembre en el barcelonés Museu Nacional d'Art de Catalunya y que organiza el prestigioso Internacional Center of Photography (ICP) de Nueva York, entidad fundada por el hermano del homenajeado, Cornell Capa.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

A modo de pequeños capítulos, la muestra pone de manifiesto la valentía de Endre Erno Friedmann -éste era el verdadero nombre de Capa- en el frente de algunas de las batallas que, a la postre, fueron decisivas en el devenir de la historia contemporánea.

Foto: Robert Capa
Soldados republicanos en el frente de Aragón, cerca de Fraga, en 1938. | Foto: Robert Capa

Imágenes tan míticas como la del soldado americano avanzando por el agua hacia la playa de Omaha durante el desembarco de Normandía y otras tan polémicas como la muerte del miliciano español en el frente de Córdoba son dos claros ejemplos del mejor Capa en los momentos más tensos de la batalla.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Pero el fotoperiodista, comprometido con la República Española, también firmó imágenes como la de la niña en el centro de refugiados de Barcelona.

El mundo en guerra
La convulsa situación mundial durante la primera mitad del siglo XX sembró el planeta de campos de batalla en los que Capa desempeñó su inestimable labor de testimonio. En este ámbito, la exposición reparte más de 200 fotografías en seis capítulos en los que se narra la forma de trabajar del fotoperiodista, a la vez que se desvela un estilo personal que puso a Capa siempre en primera línea de fuego o codo a codo con los refugiados.

Refugiada en Barcelona (enero de 1939). | Foto: Robert Capa

Tal como cuenta Capa en sus memorias: "El corresponsal de guerra tiene su suerte en sus propias manos, puede apostar (...) o guardarse el dinero en el bolsillo en el último minuto. Yo soy un jugador."

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

El 6 de junio de 1944, o el llamado día D, Capa desembarcaba en la playa de Omaha, en Normandía, al frente de la primera unidad de soldados que debían tomar posiciones en la costa francesa. Cargando dos Contax réflex de 35 milímetros y tres carretes, saltó al agua, disparó con la primera cámara y después con la segunda, pero no pudo cambiar el tercero de los carretes debido al temblor de sus manos durante la batalla.

Desembarco de soldados americanos en la playa de Omaha, en 1944. | Foto: Robert Capa

Un error en el laboratorio arruinó los negativos y sólo se pudieron salvar 11 fotogramas de aquellas 72 fotografías, entre las que se encuentra una de sus imágenes más famosas.

Una de las instantáneas más memorables de Capa, perteneciente a la secuencia del desembarco de Normandía. | Foto: Robert Capa

En el apartado "China, 1938" las imágenes relatan la férrea resistencia china a la invasión japonesa iniciada un año atrás.

Soldado fotografiado en China, en 1938. | Foto: Robert Capa

En su estancia de siete meses, Capa, que viajó como camarógrafo para rodar un documental, se lamentó de no poder trabajar de forma independiente como fotoperiodista.

Soldado estadounidense alcanzado por los francotiradores alemanes en Leipzig (abril de 1945). | Foto: Robert Capa

El último apartado de la exposición, "Leipzig, 1945", muestra la serie fotográfica más cruda que se conoce de Capa, que fotografió cómo aumentaba el charco de sangre de un ametrallador aliado alcanzado por un francotirador nazi.

La Guerra Civil Española
Tres de los seis apartados de la muestra están dedicados a la guerra que sirvió a Robert Capa como bautismo de fuego. "La Batalla del Segre, 1938" expone algunas de las fotografías más dramáticas que tomó en España durante la Guerra Civil.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

En la ofensiva republicana, que recuperó temporalmente el oeste de Aragón, Capa acompañó a los 15.000 soldados y sus fotografías se publicaron en forma de reportaje completo en muchas revistas internacionales.

Soldados republicanos avanzan cerca del río Segre, en el frente de Aragón (1938). | Foto: Robert Capa

Otra de las facetas importantes que desarrolló Capa al cubrir conflictos bélicos fue fotografiar a los refugiados. En "Refugiados de Barcelona, 1939" queda patente cómo inmortalizó a miles de personas que huyeron desde Tarragona hasta Barcelona y que recibieron el ataque de la aviación italiana.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Capa finalizó su cobertura de la Guerra Civil en enero de 1939, cuando pasó a Francia con la primera oleada de refugiados que el país galo aceptó acoger.

Pero, sin duda, la estrella de la exposición es su primer apartado: "Muerte de un miliciano, 1936." Expuesta varias veces, entre fotografías y originales de la revista Life, esta instantánea tomada por Capa en el Cerro Muriano (frente de Córdoba) el 5 de septiembre de 1936 se ha convertido en un icono de la lucha de la izquierda antifascista.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

La Guerra Civil española jugó un papel capital en el desarrollo del fotoperiodismo de guerra moderno, ya que fue la primera contienda bélica en que los principales diarios publicaban la cobertura diaria que realizaban sus fotógrafos profesionales. Fue también el escenario que permitió a Capa labrarse su prestigio internacional como fotógrafo de guerra.

Foto: Robert Capa

A partir de los años 70 surgió la duda de si la fotografía del miliciano había sido un montaje de Capa. En la exposición del MNAC puede verse, previa cita, el documental "La sombra del iceberg", dirigido por Raúl Riebenbauer y Hugo Doménech, que intenta aportar luz a la controversia que el propio Capa alimentó con su reticencia a hacer comentarios sobre la fotografía.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Se muestran, además, todas las fotografías que se han conservado a partir de copias o negativos, algunos de ellos aparecidos en la famosa maleta mexicana.

Los comisarios Richard Whelan -biógrafo de Capa y defensor de la autenticidad de la controvertida imagen- y Cynthia Young proponen una hoja de contactos que sería la posible secuencia en la que Capa tomó las fotografías. Los negativos se cortaron individualmente o de dos en dos.

La maleta mexicana
Al marchar de París, en 1939, Capa dejó una maleta con 126 carretes que contenían imágenes suyas, de su compañera Gerda Taro -a quien el MNAC dedica simultáneamente una exposición- y de David Seymour "Chim", realizadas entre mayo de 1936 y marzo de 1939.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

La maleta apareció en México en 1995, y en 2007 llegó al citado ICP. Entre otras, contenía fotografías inéditas hasta la fecha, algunas de las cuales pueden verse en la exposición; hojas de contactos de la batalla del Segre, e incluso fotografías inéditas tomadas por Taro cerca de Segovia durante la ofensiva republicana que Hemingway inmortalizaría en "Por quién doblan las campanas".

Capa, fotografiado por Taro en Segovia, en 1937. | Foto: Gerda Taro

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