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Prueba de producto
REINVENTANDO LAS CáMARAS

Ricoh GXR: toma de contacto

 
10
NOV 2009

¿Una cámara de ópticas intercambiables sin bayoneta? Aunque el rumor hacía días que resonaba por todas partes, no ha sido hasta ahora cuando hemos comprendido el ambicioso y revolucionario plan de Ricoh y su ya oficial GXR. Posiblemente más complejo de explicar que de entender con la cámara en las manos, QUESABESDE.COM ya ha tenido la oportunidad de pasar unas horas con este pionero sistema modular para intentar resolver algunas de las muchas dudas que a estas horas ya están sobre la mesa.

Por fin se ha desvelado el misterio. Efectivamente, Ricoh se traía entre manos una nueva cámara y un nuevo sistema de ópticas intercambiables, pero no de la forma que la mayoría imaginábamos.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El núcleo del sistema GXR (arriba) y uno de los dos primeros módulos disponibles para éste, el GR A12, compuesto por un objetivo macro de 50 milímetros y un sensor de tamaño APS-C.

Ni montura Pentax ni Cuatro Tercios. Esta Ricoh GXR no sólo abandona el espejo, sino que también ha borrado la bayoneta de la lista de especificaciones de las cámaras digitales. Para ello estrena un sistema que permite acoplar al cuerpo diferentes módulos que integran la óptica, el sensor (un CMOS de tamaño APS-C o el CCD de una compacta, para empezar) y el procesador de imagen.

Ricoh GXR (módulo GR A12)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Nada mejor para intentar comprender el nuevo as en la manga de Ricoh que pasar unas horas con un modelo de preproducción de esta GXR.

Modular
Sentados ante la única GXR que a estas horas circula por el país y tras practicar con el original puzzle de piezas que propone Ricoh, las primeras preguntas no tardan en surgir.

¿Por qué un nuevo mecanismo aparentemente tan complejo? ¿Por qué no una bayoneta convencional o sumarse, por ejemplo, al sistema Micro Cuatro Tercios o al futurible NX de Samsung? ¿Por qué GXR?

Ricoh GXR
Ricoh GXR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GXR
Ricoh GXR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Según nos cuentan los portavoces de la firma, se trata de un proyecto que lleva tres años en desarrollo y que, tras las conversaciones iniciales con otras firmas, Ricoh optó por realizar en solitario.

Una apuesta en exclusiva que, por tanto, anula la posibilidad de ver a otras compañías desarrollando componentes para él. O al menos a corto plazo.

Y respecto a la modularidad del conjunto óptica-sensor en lugar de sólo el objetivo, una sencilla comparación permite aclarar bastante la posición de Ricoh en este campo: hace unos años el usuario podía elegir no sólo la focal del objetivo, sino también el tipo de película para cada escena o trabajo.
La más pequeña
Definida por sus creadores como la cámara de ópticas intercambiables más pequeña del momento (así lo ratifican las cifras frente a la Olympus E-P1 y la Lumix DMC-GF1 de Panasonic), lo cierto es que hablar del tamaño de la cámara dependerá mucho del módulo montado en el cuerpo.

Ricoh GXR (módulo S10)
Ricoh GXR (módulo S10)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si con el sensor APS-C (módulo GR A12) las dimensiones son considerables y en absoluto de bolsillo, con el zoom de 24-72 milímetros instalado (módulo S10) la GXR no dista mucho del tamaño de una GX200 o una GR Digital III.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La GXR y el módulo S10 junto a la GR Digital III (arriba) y la GX200, dos Ricoh de las que este conjunto hereda muchas ideas.

Precisamente de ellas ha tomado prestadas las líneas de diseño, la ergonomía y la distribución de la mayoría de los botones. La personalización de muchos de estos controles junto a los dos diales -el trasero con pulsador integrado- vuelven a ser detalles a tener muy en cuenta.

Ricoh GXR
Ricoh GXR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Entre las novedades, la GXR incorpora un botón "Direct" que permite acceder a una pantalla de control de los principales ajustes. Un atajo más para una cámara en la que los accesos directos no escasean.

Ricoh GXR
Ricoh GXR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GXR
Ricoh GXR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Tampoco faltan un pequeño flash integrado en el cuerpo, una pantalla de 3 pulgadas -de excelente calidad, por cierto- y el nuevo visor electrónico opcional VF-2.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh ha dotado a su GXR del visor electrónico extraíble VF-2.

Según las primeras pruebas, la elevadísima resolución de este accesorio (920.000 píxeles) se traduce en un rendimiento muy bueno. En su contra hay que poner el elevado precio (unos 250 euros) y una construcción y un tacto aparentemente demasiado frágiles.

Dos cámaras en una
Hablar de la GXR en singular es complicado, porque aunque se trata de un único modelo será el módulo motando el que determine la naturaleza y el rendimiento de la cámara.

Módulos GR A12 y S10
Módulos GR A12 y S10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Módulos GR A12 y S10
Módulos GR A12 y S10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si optamos por el zoom de 24-72 milímetros junto al CCD de 10 megapíxeles y 1/1,7 de pulgada, la cámara es una interesante mezcla entre el sensor de la GR Digital III y la óptica de la GX200.

Sin embargo, basta con sustituir esta pieza por el módulo con el CMOS APS-C de 12 megapíxeles y el objetivo equivalente a 50 milímetros y con una máxima abertura de f2.5 para que la GXR recuerde más a las Micro Cuatro Tercios o incluso a las Sigma de la saga DP o la Leica X1.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La GXR con los módulos GR A12 (arriba) y S10 montados en ella.

Esta dualidad a caballo entre las compactas y las cámaras de ópticas intercambiables se plasma perfectamente en la denominación escogida para el sistema: GXR, en referencia a las recientes GX y en honor a las antiguas cámaras réflex XR de Ricoh.

Aunque cabría pensar que la llegada de esta GXR supone el fin de las familias GX o GR Digital, desde Ricoh nos aseguran que, por ahora, ni la GX200 ni la GR Digital III saldrán del catálogo vigente.

CMOS o CCD
Aunque lo que tenemos en las manos es un modelo de preproducción con el que todavía no es posible tomar muestras de referencia, no es muy complicado empezar a vislumbrar por dónde andarán los resultados de esta cámara. O cámaras.

El módulo con el zoom de 24-72 milímetros comparte sensor con la GR Digital III, que según hemos podido comprobar (en breve se publicará el correspondiente análisis en QUESABESDE.COM) ofrece unos buenos resultados para tratarse de una compacta.

Más dudas podría generar el CMOS de tamaño APS-C, aunque si tenemos en cuenta que el captor es similar al empleado en alguna conocida SLR -nos indican sin más detalles- tampoco cabe esperar sorpresas desagradables.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Aunque por ahora sólo hay dos módulos compatibles con el sistema GXR (en esta imagen aparecen junto al visor VF-2), Ricoh promete futuras incorporaciones.

Nos ha sorprendido, eso sí, que la sensibilidad quede limitada a 3200 ISO sea cual sea el módulo usado. Teniendo en cuenta la notable diferencia entre el tamaño de uno y otro sensor, sería lógico disponer de algún tipo de valor forzado cuando la cámara trabaje con el captor de tipo CMOS.

En cualquier caso, una ventaja de este sistema en la que desde Ricoh se hace hincapié es la optimización de la óptica y el sensor. Puesto que forman un sistema indivisible, aquí sí que es posible que cada uno de estos módulos haya sido diseñado expresamente para sacar el máximo partido de estos dos componentes.

Expandir y actualizar
Por si las posibilidades que abre esta doble configuración fueran pocas, a nadie escapa que la modularidad del sistema obliga a hablar desde ya mismo de su futurible extensión. Pensando en próximas ópticas, desde Ricoh nos insinúan ya un tercer módulo a corto plazo con un zoom de focales largas incorporado.

Pero la cosa no se queda en los objetivos. ¿Por qué no incorporar un módulo con disco duro al cuerpo de la GXR o un GPS? O muchas otras opciones de las que, desgraciadamente, por ahora no podemos hablar.

Ricoh GR A12
Ricoh GR A12
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GR A12
Ricoh GR A12
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un abanico de opciones tecnológicas que sorprenden por partir, precisamente, de una cámara que a primera vista podría parecer reservada a los usuarios más puristas.

Más allá de lo expandible del sistema, no hay que pasar por alto que ofrece unas posibilidades de actualización que hasta ahora sólo habíamos visto en los sistemas de formato medio con respaldos intercambiables.

Ricoh GR A12
Ricoh GR A12
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si dentro de unos años se descubre una tecnología de captura que supera todo lo visto hasta ahora, bastará con desarrollar un módulo basado en ella y acoplarlo a este mismo cuerpo GXR, nos explican.

La clave no está, por tanto, en el cuerpo que se renovará sólo cada tres o cuatro años y será compatible con todo lo que venga, sino en los módulos que se irán lanzando.

Ricoh GXR (módulo GR A12)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Una teoría realmente interesante, pero que choca ligeramente con la realidad del precio. Y es que aunque el coste del cuerpo no es desorbitado (unos 460 euros), optar por el módulo con el sensor APS-C implica pagar casi lo mismo que cuesta una cámara Micro Cuatro Tercios o una réflex de gama media: unos 670 euros.

Más asequible será el módulo con el zoom (370 euros), pero también hay opciones compactas con una configuración similar (Canon PowerShot S90 o Panasonic Lumix DMC-LX3, por ejemplo) y bastante más baratas que la suma del módulo y el cuerpo del sensor.

Enfocando
Dejando por ahora a un lado la calculadora y las conjeturas de futuro, lo que en diciembre llegará a los escaparates es el cuerpo de la GXR acompañado de estos dos módulos que QUESABESDE.COM ya ha podido conocer.

A la espera de poder ver los resultados, sí hemos comprobado que el funcionamiento del enfoque por contraste es bastante rápido, aunque nos atrevemos a aventurar que no tanto como el de la Lumix DMC-GF1 de Panasonic.

Ricoh GXR (módulo GR A12)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El objetivo de 33 milímetros -equivalente a 50 milímetros- y distinguido con la prestigiosa denominación GR, dispone además de un anillo de enfoque manual que resulta muy cómodo de utilizar. Su distancia mínima de enfoque es de 7 centímetros una vez activado el modo macro en la cámara.

En ambos casos, eso sí, el sonido del enfoque automático sigue siendo bastante elevado. Una característica común a lo visto en casi todos los modelos de Ricoh.

Ricoh GXR (módulo GR A12)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No ocurre lo mismo con el sonido del disparo, puesto que a diferencia de las cámaras Micro Cuatro Tercios, aquí no hay un obturador de plano focal de cortinillas, sino un sistema tan sigiloso como el de cualquier compacta.

Aunque la velocidad de obturación máxima varía según el modulo empleado (1/2000 segundos con el zoom y 1/3200 con la óptica fija), la ráfaga de la cámara se sitúa en torno a los 3 fotogramas por segundo, dependiendo del formato y del nivel de reducción de ruido aplicado.

Apuesta valiente
Si el objetivo de Ricoh era sorprender, queda claro que lo ha conseguido. Con toda la atención puesta en los sistemas sin espejo, la vía escogida por la firma abre un nuevo camino en el que pocos habían caído hasta ahora.

Como suele ocurrir con las sendas nuevas y arriesgadas, no faltan problemas y ventajas en estos primeros pasos. El precio, la aparente complejidad del conjunto -más para explicarlo que a la hora de usarlo, la verdad- y la percepción de que se trata de un sistema cerrado pueden jugarle a Ricoh una mala pasada en su aterrizaje en los escaparates.

Ricoh GXR (módulo GR A12)
Ricoh GXR (módulo GR A12)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En el otro lado, más allá de los merecidos aplausos que debería llevarse cualquier soplo de aire fresco, las incontables posibilidades de expansión y actualización que abre esta Ricoh GXR tal vez nos obliguen a replantear el futuro de la fotografía con ópticas intercambiables.

De momento, comenzaremos por adaptar las bases de datos y los cuadros de especificaciones a los nuevos requisitos de la GXR.

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