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Prueba de producto
SENSOR GRANDE PARA UNA COMPACTA LEGENDARIA

Ricoh GR: toma de contacto

 
17
ABR 2013

Aunque no son las más populares, las Ricoh GR pueden presumir de formar parte de una de las sagas de cámaras compactas más respetadas desde los tiempos de la película. Tras varias generaciones digitales, la recién presentada Ricoh GR da un paso adelante al apostar por un sensor de tamaño APS-C. Este CMOS y el objetivo fijo de 28 milímetros y f2.8 son las dos piezas clave de una cámara fiel a sus predecesoras en diseño, pero con un tamaño sorprendentemente pequeño. QUESABESDE.COM ya ha tenido la oportunidad de conocerla de cerca.

Una compacta de bolsillo con controles avanzados y una calidad aceptable. Hace ya tiempo que aquella histórica reclamación de muchos fotógrafos obtuvo su respuesta. Entre las candidatas a ocupar ese puesto, las cámaras pertenecientes a la saga GR de Ricoh siempre conformaron un grupo un tanto especial. No sólo por su austero diseño, sino por renegar del zoom y optar por una óptica fija de calidad, tal y como ya ocurría en su día con los modelos de película.

Tras cuatro generaciones, Ricoh ha optado por marcar un punto de inflexión, y en lugar de la GR Digital V que cabría esperar poner sobre la mesa, se ha sacado de la manga una GR (a secas, sin ninguna apostilla) que incorpora un CMOS de tamaño APS-C. Todo ello sin renunciar a la esencia de esta familia ni a sus comedidas dimensiones (lo que tiene aún más mérito).

De bolsillo

A primera vista y entre las manos, la Ricoh GR sorprende. Y lo hace precisamente por ser tan similar a su predecesora (que se conformaba con un sensor de 1/1,7 de pulgada), que parece mentira que ahora estemos ante una compacta con captor APS-C.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En línea con la filosofía de la reciente Nikon Coolpix A, aquí el tamaño juega un papel fundamental a la hora de marcar diferencias respecto a otras opciones similares del mercado. Con un peso de 215 gramos (sin batería) y unas medidas de 117 x 61 x 34,7 milímetros, la Ricoh GR es algo más ligera y estrecha que la Coolpix A, aunque su longitud es algo mayor.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Las contadas diferencias respecto a las anteriores GR son una gran noticia, porque estamos hablando de modelos con una ergonomía y un manejo muy optimizados para el usuario avanzado. El mismo que estará dispuesto a pagar los 800 euros que cuesta esta cámara y que, dicho sea de paso, tampoco es tanto en comparación con anteriores modelos GR de sensor pequeño.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La nueva GR (a la derecha) junto a su predecesora, la GR Digital IV.

Así, la Ricoh GR dispone de dos diales de control -una auténtica rareza en una compacta-, dos botones de función configurables en la parte trasera y otro pulsador en el lateral que viene predefinido para aplicar diferentes filtros a la imagen pero cuya funcionalidad también puede cambiarse.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De hecho, en línea con lo habitual en las Ricoh, las posibilidades de configuración de los mandos y ajustes de la cámara son mucho más amplias de lo habitual en una compacta e incluso que en la mayoría de modelos de óptica intercambiable. Algo que se traduce en un menú interminable, pero que compensa.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Puestos a buscarle pegas a una ergonomía y un diseño que nos gustan -siempre nos han gustado-, seguimos echando de menos un anillo en la óptica cuyo manejo resultaría algo más cómodo que alguno de los pequeños diales.

28 mm f2.8

La óptica, como siempre, juega un papel fundamental. Y es que el mérito no es sólo encajar un sensor APS-C en un cuerpo tan pequeño, sino conseguir un objetivo capaz de cubrir la superficie de ese captor sin sacrificar el tamaño del conjunto.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ricoh lo ha conseguido con un objetivo fijo de 18,3 milímetros que rinde una focal equivalente a 28 milímetros en paso universal. Incluso desplegado, su tamaño es muy pequeño, con un único segmento, a diferencia de la citada Coolpix A y la anterior GR Digital IV, dotadas ambas de una óptica de dos segmentos desplegables.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La luminosidad cae respecto al f1.9 de la generación anterior, pero nos parece un trato más que justo conformarnos con el f2.8 de ahora. Sobre la calidad y el rendimiento todavía no podemos hablar, puesto que el modelo probado es de preproducción y no se nos ha permitido obtener muestras con él, pero cabe confiar en un objetivo que siempre ha sido la pieza clave de las GR, incluso en los tiempos de la película.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Uno de los accesorios disponibles para la nueva GR: la lente de conversión a 21 milímetros.

Según reza la teoría, este objetivo tiene una estructura de 7 elementos organizados en 5 grupos y un diafragma de 9 palas que promete un "bokeh" muy suave. Para aprovechar al máximo esta capacidad de desenfoque del fondo incluso en escenas con mucha luz (f2.8 y sensor grande, una buena combinación), la GR incorpora un filtro de densidad neutra.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero, dejando al margen la teoría, con la cámara entre las manos hemos podido comprobar que el comportamiento del enfoque automático es muy correcto, aunque queda por ver su respuesta en peores condiciones de iluminación. Disponemos también de un interruptor trasero que permite activar el modo de enfoque continuo.

Más cifras: la velocidad de obturación máxima es de 1/4.000 segundos, la ráfaga alcanza los 4 fotogramas por segundo y la distancia mínima de enfoque es de 10 centímetros.

CMOS APS-C

Aunque habrá que esperar para ver resultados y echar -o no- las campanas al vuelo, a estas alturas ese CMOS de tamaño APS-C y 16 megapíxeles nos es suficientemente familiar como para esperar cosas buenas de él.

Además, siguiendo la última tendencia en el sector, este captor elimina (o neutraliza, no queda claro) el filtro de paso bajo para potenciar así el detalle y la nitidez de las imágenes. A la espera de poder echarle el guante a una Ricoh GR totalmente funcional, por ahora ya sabemos que es posible trabajar entre 100 y 25.600 ISO.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un detalle interesante de este modelo: al trabajar en JPEG el nivel de reducción de ruido que se aplica a la imagen puede ajustarse para los diferentes valores de ISO, de tal modo que la reducción a 3.200 ISO no tiene por qué ser la misma que con ajustes más extremos.

Pese a que también ofrece grabación de vídeo Full HD con cadencias de 30, 25 y 24 fotogramas por segundo, se echa en falta la posibilidad de trabajar con controles manuales.

GR, sin más

Hay que remontarse hasta 2005 para dar con la primera Ricoh GR Digital. Tras cuatro generaciones -las dos últimas, con un sensor que ofrecía muy buenos resultados-, esta nueva GR se perfila como la definitiva resurrección digital de una saga que dio mucho que hablar. Tal vez de ahí que ahora ya no haga falta llamarla "digital". Es GR, sin más.

Ricoh GR
Ricoh GR
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si las primeras impresiones son las que cuentan, la verdad es que la cámara nos ha gustado. No es barata (cuesta 800 euros), pero el suyo es un precio competitivo y está en línea con otros modelos similares. Con esas dimensiones y estilo, si los resultados están a la altura (y esto habrá que comprobarlo más adelante), nos encontramos sin duda ante una compacta a tener muy en cuenta.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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