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Redacción.- Si en el salto de la CX3 a la CX4 el protagonista fue el estabilizador de imagen, ahora es el turno del sistema de enfoque de la cámara. Ésa es, de hecho, la principal novedad que trae consigo la recién anunciada Ricoh CX5, que siguiendo los pasos de Fufjifilm y su FinePix F300EXR adopta ahora un enfoque automático híbrido.
Según las explicaciones dadas por la compañía, este mecanismo combina el clásico sistema de enfoque por contraste de las cámaras compactas con el AF pasivo (detección de fase) usado por las SLR. Aunque no se aportan más detalles sobre cuándo funciona cada uno de ellos, sí se asegura que el tiempo de reacción se ha reducido a 0,2 segundos.
Ricoh CX5


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Por lo demás, la cámara mantiene intactos los dos pilares de modelos anteriores: un CMOS retroiluminado de 10 megapíxeles capaz de disparar ráfagas de hasta 5 fotogramas por segundos y un zoom óptico de 10,7x equivalente a 28-300 milímetros, con una luminosidad de f3.5-5.6.
Tampoco hay cambios en la pantalla posterior de 3 pulgadas y 960.000 puntos de resolución ni en el vídeo HD de 720 líneas. De manejo totalmente automático, desde Ricoh destacan funciones como las denominadas "super-resolution" -que promete mejorar el nivel de detalle de la toma uniendo varias imágenes- y "super-resolution zoom", encargada de estirar el alcance del zoom hasta los 600 milímetros sin que, teóricamente, afecte a la calidad de la imagen.
Más información acerca de esta noticia:
- Nota de prensa
- Página oficial de Rticoh sobre la CX5

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