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TESTIMONIO GRáFICO

Gambia, mirando al futuro

 
27
MAR 2009

Pieza casi imperceptible del mosaico de naciones que se amontonan en la costa oeste del África subsahariana, la serpenteante y alargada silueta de Gambia contornea el río que da nombre al país. Con una esperanza de vida de menos de 55 años y un índice de alfabetización que apenas supera el 40%, los gambianos acogen entusiasmados iniciativas como la que en este reportaje documenta el fotógrafo Martín Gallego: la instalación de un pequeño módulo sanitario en su capital, Banjul.

Hay proposiciones que un fotógrafo no puede rechazar, y acompañar a una ONG a África para hacer trabajo de campo es una de ellas.

Los muchachos de Eines Sense Fronteres ("herramientas sin fronteras" en catalán) me ofrecieron la posibilidad de viajar con ellos a Gambia y documentar el montaje de un módulo sanitario prefabricado, la visita a varias comunidades del interior para elaborar planes agrarios locales y la entrega de medicamentos a hospitales.

El autor del reportaje, en un espontáneo autorretrato. | Foto: Martín Gallego

Con el reto de comprimir todas las actuaciones en una semana (sólo hay un vuelo semanal Barcelona-Banjul), me vacuné de todo lo necesario y preparé el equipo fotográfico todoterreno.

Datos técnicos: 24 mm, f11, 1/1000 s, 1250 ISO. | Foto: Martín Gallego

En Gambia se vive en la calle: la gente sale a sentarse en la puerta de su casa, e incluso al borde de la carretera. El ritmo de vida allí es pausado. Las prisas no sirven, el reloj apenas se mira y la vida se saborea charlando. Son buenos conversadores.

Datos técnicos: 24 mm, f11, 1/1000 s, 800 ISO. | Foto: Martín Gallego

Cuando se trata de resolver temas burocráticos todo esto puede llegar a ser exasperante. Lo comprobamos al sacar del puerto el contenedor que encierra el dispensario desmontado. Gracias a la ayuda de las autoridades lo hacemos en un día y medio, un gran logro, ya que la administración pública aún no está informatizada: un permiso por aquí, un sello por allá, la firma que siempre falta...

Foto: Martín Gallego
Datos técnicos (imagen superior): 24 mm, f5.6, 1/160 s, 640 ISO.
Datos técnicos (imagen inferior):
24 mm, f9, 1/250 s, 640 ISO, flash. | Foto: Martín Gallego

En el intervalo burocrático aprovechamos para fotografiar en la playa, donde nos encontramos con varios pescadores. El sistema que utilizan no debe de haber cambiado en cientos de años: los hombres ya están en la orilla al amanecer, mirando hacia el mar, y cuando ven que los pájaros se lanzan sobre un banco de atunes cerca de la costa, salen con la barca y tiran las redes.

Datos técnicos: 100 mm, f3.2, 1/160 s, 640 ISO. | Foto: Martín Gallego

Según nos dicen, en Gambia no quedan leones, elefantes ni jirafas. Pero aparecen monos verdes por todos lados. Verlos bajar hasta la playa de arena blanca es casi una experiencia mística. Están acostumbrados a la gente y comparten con ellos los caminos de la selva.

Datos técnicos: 400 mm, f4.3, 1/400 s, 2000 ISO. | Foto: Martín Gallego

Pero si algo hay abundante en este país, son las aves. Las vemos de todo tipo; incluso sobre la capital, Banjul, planean carroñeros de gran tamaño en busca de sustento. Y en las márgenes del gran río, el paraíso plumífero.

Datos técnicos: 600 mm, f10, 1/800 s, 800 ISO. | Foto: Martín Gallego

Gambia vive y existe alrededor del río homónimo. Si bien las carreteras son deficientes, una nutrida flota de transbordadores, barcos, barcazas y lanchas lo cruzan incesantemente o van arriba y abajo con mercancías y gente.

Datos técnicos: 400 mm, f10, 1/800 s, 800 ISO. | Foto: Martín Gallego

Ver amanecer sobre la gran superficie de agua en movimiento es un acontecimiento que permanece mucho tiempo impreso en la retina (y en la cámara, por supuesto). En África, los amaneceres y las puestas de sol son citas inexcusables para un fotógrafo.

Datos técnicos: 24 mm, f22, 1 s, 160 ISO, flash. | Foto: Martín Gallego

Por fin hemos conseguido sacar el contenedor del puerto y lo trasladamos al patio del hospital de la Fundación por la Paz. Allí descargamos pieza a pieza el dispensario prefabricado y lo montamos en casi dos días. Un tiempo récord. Unos médicos cubanos nos cuentan que se utilizará como paritorio.

Datos técnicos: 800 mm, f3.2, 1/320 s, 800 ISO, flash. | Foto: Martín Gallego

Nos emocionamos de verdad cuando, al anochecer, oficiamos la entrega simbólica de llaves al director del hospital. Pero no hay tiempo para el sosiego. Al día siguiente, conseguimos alquilar un microbús después de muchas negociaciones y nos vamos a Bansang, un pueblo del que nos separan 320 kilómetros de carretera infernal.

Datos técnicos: 24 mm, f7, 1/250 s, 100 ISO. | Foto: Martín Gallego

Conseguimos llegar en ocho horas y ya de noche, tras superar incontables controles de la policía y el ejército.

En el camino, pasamos por Georgetown, la isla-prisión donde Kunta Kinte fue vendido como esclavo. El atardecer nos pilla esperando al transbordador que nos lleva a la isla. Aún hoy se conserva la lonja de venta y el "almacén" de esclavos, así como la puerta por donde arrojaban al río los cuerpos de los que no soportaban las infrahumanas condiciones de cautiverio.

Foto: Martín Gallego
Datos técnicos (imagen superior): 24 mm, f4.5, 1/100 s, 100 ISO.
Datos técnicos (imagen inferior):
24 mm, f5.6, 1/160 s, 1250 ISO. | Foto: Martín Gallego

Estar en aquel lugar me pone el vello de punta. Paradojas de la vida, parece ser que actualmente en Georgetown funciona una prisión considerada de las más severas del país.

Después de dormir en el hotelito de un rastafari francés en Bansang, cogemos el coche y nos vamos al hospital de esa población a entregar medicamentos.

Foto: Quesabesde / Google Maps
El recorrido de la ONG con la que viajaba Gallego alcanza desde Banjul, la capital gambiana, hasta Bansang.

Allí charlamos durante un rato con su director, que nos muestra orgullosos las instalaciones, con varios pabellones nuevos y de muy buen aspecto. También vemos los antiguos, y entendemos por qué el hospital necesita renovarse.

Fotografiar enfermos no me gusta. Pero al menos en esos momentos me siento recompensado, porque casi todos sonríen -tal vez sea la única vez que lo hagan ese día- al verse retratados en la pantallita de la cámara.

Datos técnicos: 120 mm, f4, 1/125 s, 500 ISO. | Foto: Martín Gallego

A pesar de que uno tiene la impresión de que en Gambia se está haciendo un gran esfuerzo por mejorar los recursos sanitarios -al menos a nivel de edificios y personal-, el acceso a los medicamentos es otra historia.

Los fármacos son escasos y más preciados que el oro, y la farmacia del hospital es como un emplazamiento de alta seguridad. Ver a la gente metiendo la mano con la receta por el enrejado de una ventana para pedir medicamentos es duro.

Datos técnicos: 38 mm, f3.2, 1/40 s, 1000 ISO. | Foto: Martín Gallego

Al salir del hospital mantenemos un breve encuentro con una organización de mujeres de Bansang para firmar un compromiso de plan agrario elaborado previamente. Empiezo a tener la impresión de que en este país las mujeres cargan con la mayoría de tareas.

Otra vez en la carretera, agua y plátanos para subsistir. Y uno que le da vueltas al sentido de la vida. Supongo que todos los viajeros se plantean lo mismo en algún momento: ¿qué hago yo aquí? Para un fotógrafo, sin embargo, no debería existir la persona detrás de la cámara: mis ojos son los ojos de otras personas en el futuro, en otro lugar.

Cuatro horas de carreteras infernales y llegamos a Dankunku. El recibimiento que nos deparan nos deja boquiabiertos: las mujeres y los niños salen a recibirnos a las afueras del pueblo agitando ramas y cantando, con banda de música incluida. Más tarde, recepción con las autoridades locales y reunión en asamblea, con el técnico español de la expedición hablando ante todo el pueblo.

Datos técnicos: 24 mm, f5, 1/125 s, 100 ISO, flash. | Foto: Martín Gallego

Nos han preparado una exquisita comida: arroz con carne, un lujo para ellos. Comemos rápido porque nos esperan, y vamos a los campos a visitar sobre el terreno la zona donde establecerán los cultivos.

Datos técnicos: 24 mm, f2.8, 1/13 s, 1250 ISO. | Foto: Martín Gallego

Los niños levantan una polvareda de alegría desbocada a nuestro alrededor. Somos su esperanza. Las mujeres nos cuentan que quieren el plan agrario para crear puestos de trabajo y que sus hijos no emigren.

La noche cae sin darnos cuenta y nos marchamos con la reconfortante sensación de que nuestro trabajo ayudará a mucha gente. Cinco horas más de coche hasta volver a Banjul vuelven a poner las cosas en su sitio. Llegamos al hotel rotos; estoy tan agotado que me cuesta conciliar el sueño.

Datos técnicos: 24 mm, f2.8, 2 s, 1600 ISO. | Foto: Martín Gallego

Al día siguiente, el último del viaje, es fiesta nacional y no se puede circular en coche desde las ocho de la mañana hasta la una del mediodía. Aprovechamos para descansar, y me dedico a hacer copias de seguridad de las imágenes, además de limpiar el equipo fotográfico del finísimo polvo rojo que se colaba por las ventanillas del coche la noche anterior.

Me espera una ardua tarea en casa para revisar varios miles de fotos y procesar algunos cientos, además de redactar artículos y proyectos. Pero eso ya forma parte del guión.

Datos técnicos: 34 mm, f5, 1/100 s, 800 ISO. | Foto: Martín Gallego

Hay quien dice que en África te alegras cuando llegas y también cuando te vas. Pero Gambia es, definitivamente, un sitio para volver.

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