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Los últimos indicios sugieren que el rumoreado smartwatch de Microsoft es en realidad una pulsera

 

Varias informaciones indican que la firma de Redmond no competirá con relojes como el Moto 360 y rivalizará en su lugar con el Samsung Gear Fit

Imagen de la solicitud de patente de smartwatch registrada a nombre de Microsoft.
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JUL 2014

Microsoft trabaja en un reloj inteligente. Ésta no es una aseveración gratuita. La última comidilla en los círculos tecnológicos, respaldada por publicaciones e incluso por las últimas solicitudes de patentes realizadas por Microsoft en Estados Unidos, indican que la firma de Redmond piensa asaltar el mercado wearable con su propio dispositivo para llevar encima. Y lo que es igualmente destacable: a pesar de la falta de información sólida, podría estar a la venta este mismo verano.

Paul Thurrott, periodista especializado en los devenires de Microsoft, publica hoy nueva información sobre este dispositivo que teóricamente llegará al mercado en plena vorágine wearable.

Su compatibilidad con las principales plataformas móviles y no solo con los teléfonos basados en Windows Phone sería su mayor punto fuerte

De acuerdo con fuentes internas, este reloj inteligente no será realmente complemento de moda con funciones añadidas tal y como es el caso del Moto 360, que ha sorprendido con un diseño más propio de un reloj tradicional que del último gadget, sino una pulsera para deportistas. El aparato también brindará la posibilidad de leer la hora, pero esa no será su función principal.

Este dispositivo es descrito por los confidentes de Thurrott como una pulsera capaz de mostrar las notificaciones del teléfono del usuario e incorporará características como podómetro, pulsímetro y un cuantificador de calorías consumidas.

La idea no es tanto competir con Motorola como con dispositivos como el Gear Fit de Samsung, más orientado a su uso con pantalones cortos y deportivas que con traje y corbata. En un principio no ofrecerá ninguna función sorprendente o inédita, pero poseerá un as en la manga: será compatible con todas las plataformas móviles principales.

Éste sería un gran punto a su favor, puesto que las pulseras de Samsung solo funcionan con los teléfonos del fabricante surcoreano y previsiblemente sucederá lo mismo con el reloj en el que aparentemente trabaja Apple.

¿A la segunda va la vencida?

Aunque la tecnología vestible pueda parecer algo novedoso, en realidad los primeros dispositivos inteligentes para llevar encima nos llevan a los albores del siglo XXI. Se da la circunstancia de que Microsoft fue una de las compañías que supo ver la importancia que los wearables tendrían en la industria, pero como suele suceder con todos los dispositivos adelantados a su tiempo, los productos desarrollados por Microsoft y sus socios estaban plagados de fallos y nunca llegaron a cuajar.

Fue en el año 2003 cuando Microsoft predijo que en el futuro todo el mundo llevaría un reloj capaz de sincronizar el correo electrónico de sus propietarios e incluso mostrar alertas sobre el estado del tiempo. Las conexiones a Wi-Fi todavía no estaban extendidas y el 3G estaba dando sus primeros pasos, lo que hizo necesaria la creación de SPOT, un servicio de transmisión de datos vía FM con una cuota mensual de 40 a 60 dólares dependiendo de las funciones deseadas.

Foto: Fossil
Fossil fue una de las compañías que colaboró con Microsoft para lanzar relojes basados en SPOT.

Firmas como Fossil y Tissot se lanzaron a la creación de relojes compatibles con esta tecnología, pero el desinterés del público era palpable y finalmente Microsoft decidió cancelar su servicio en el año 2012, dejando a sus clientes en la estacada. No eran muchos.

Su nueva apuesta por el segmento wearable llegará en un momento mucho más propicio para este tipo de aparatos, pero todavía está por ver si los usuarios serán todo lo receptivos que la compañía estimó en su momento.

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