| Barcelona. Ivan Sánchez.- Cerca de 40 imágenes de Sergi Càmara, fruto de su trabajo fotográfico en diversos campos de refugiados, podrán disfrutarse hasta el próximo 2 de septiembre en el espacio CaixaForum de Barcelona. La muestra gratuita se enmarca en el proyecto "Refugiados. Vidas en tránsito", que cuenta con la colaboración de la Obra Social de La Caixa.
Ubicada en Casa Ramona, la exposición relata en imágenes una realidad de dramáticas dimensiones. Se calcula que, de los más de 200 millones de personas que viven fuera de su lugar de origen, 10 millones tienen la condición de refugiados y otros 25 millones son desplazados internos.
Codo a codo con los refugiados
Càmara pasó tres semanas en los campos de refugiados ruandeses de Gihembe, Kiziba y Kibuye retratando el quehacer cotidiano de sus gentes. Sus instantáneas dejan patente un enorme potencial humano perdido, quizás condenado a no fructificar jamás.
© Sergi Càmara


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Las fotografías de Càmara, sin embargo, no caen en la demagogia fácil de intentar arañar la sensibilidad del espectador mostrando sólo la pobreza y las penurias inherentes a los campos de refugiados. Más bien al contrario, logran trasmitir la esperanza de un colectivo que aspira retornar a sus hogares algún día y que se prepara para ello.
© Sergi Càmara


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Niños estudiando en las clases, adultos atentos en talleres para el aprendizaje de oficios, mujeres cocinando y hombres practicando deportes colectivos, todas las fotografías de Càmara tienen el poder de transmitir esperanza.
© Sergi Càmara


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El uso del gran angular y un exquisito sentido de la composición, sumados a la proximidad en el tratamiento de la temática, logran convertir en protagonistas a las personas, relegando a un papel secundario un entorno lleno de hostilidades.
Una dramática realidad
El fenómeno de los campos de refugiados tiene una especial incidencia en África, particularmente en la región de los Grandes Lagos. Es ésa una zona muy conflictiva debido a la inestabilidad política y a las guerras que azotan la región desde hace varias décadas.
El hacinamiento, las malas condiciones higiénicas, los problemas sanitarios y la precariedad vital son una constante en este tipo de entornos. Por ello, la ayuda internacional prestada por ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y las diversas ONG se convierte en decisiva.
© Sergi Càmara


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Este tipo de organizaciones tiene como principal objetivo formar a los refugiados, partiendo de la convicción de que la educación es la vía fundamental para asegurar la paz en las futuras generaciones. La puesta en marcha de talleres de alfabetización, cálculo y aprendizaje de oficios es su principal arma.
Sin embargo, nada logra paliar en sus habitantes la sensación de estar forzados a sobrevivir en un lugar que poco o nada puede ofrecer en la creación de un proyecto vital propio.
Un dossier facilitado por la Obra Social de La Caixa resume este sentimiento por boca del responsable de una radio local en un campo de refugiados africano: "Tú te levantas por la mañana, te vas a trabajar y regresas por la tarde a tu casa agradable, y entonces… todo eso te es arrebatado. Te colocan en un campo donde no tienes nada que hacer día tras día, desde la mañana hasta la noche […] sean cuales sean tus habilidades o tu trabajo, tienes que olvidarte."
Más información acerca de esta noticia:
- Página oficial de la Obra Social La Caixa sobre la exposición

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