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  • "La fotografía ha venido a buscarme a mí"
Entrevista
QUINN JACOBSON, FOTóGRAFO

"Fotografío a gente olvidada con un proceso olvidado"

 
30
ABR 2013

La búsqueda de un proceso fotográfico que encajara metafóricamente con sus proyectos llevó a Quinn Jacobson a enamorarse del colodión húmedo. De eso hace ya más de diez años. Hoy, este estadounidense está considerado uno de los mayores expertos del mundo en esta técnica del siglo XIX. Aprovechando que a finales de mayo estará impartiendo talleres en el festival Revela-T que se celebra en la localidad barcelonesa de Vilassar de Dalt, en QUESABESDE.COM hemos aprovechado para charlar con él acerca de los secretos que esconden las placas y los productos químicos del pasado.

Eres uno de los mayores expertos del mundo en la técnica fotográfica del colodión húmedo. ¿Qué es exactamente el colodión húmedo?

El daguerrotipo y el calotipo se convirtieron en 1839 en los dos primeros procesos fotográficos prácticos inventados. Cuando en 1851 apareció en escena el colodión húmedo, fue un momento muy importante.

Por un lado, el daguerrotipo ofrecía una imagen nítida y preciosa. Pero pese a la calidad que atesoraba sólo existía una copia: era un monotipo. Por otro lado, con el calotipo se podían hacer varias reproducciones, pero éstas tenían un aspecto borroso cuando pasaban al papel. Así pues, el colodión húmedo se presentó como la evolución natural en la fotografía porque ofrecía una imagen nítida y enfocada como el daguerrotipo y podía reproducirse como el calotipo.

Jacobson, en una foto de 2010, acudirá al festival Revela-T en mayo para impartir varios talleres de colodión húmedo. | Foto: Christian Baron

Siempre ha existido un gran debate acerca de la invención de la técnica del colodión húmedo. Algunos la atribuyen al francés Gustave Le Grey, que por extraño que parezca abandonó la idea y se dedicó a los negativos en papel. Entonces, en 1851, un hombre llamado Frederick Scott Archer publicó el primer estudio práctico sobre el colodión húmedo en la revista "The Chemist". De este modo se acredita a este segundo como el inventor del proceso.

La técnica del colodión húmedo consiste en usar el colodión sobre una placa de metal o de cristal. En la solución de colodión viertes dos sales, sumerges la placa en una solución de nitrato de plata y con ello conviertes las sales en halógenos sensibles a la luz. Colocas la placa en tu cámara, expones, revelas y aplicas los retoques necesarios. Puedes crear tanto positivos como negativos, depende de lo que tengas en mente.

¿Cuándo empezaste a usar esta técnica y por qué?

Llevo más de diez años usando esta técnica. Estaba desilusionado con la fotografía y andaba buscando un proceso con una estética que pudiera equipararse al que iba a ser mi siguiente proyecto, "Portraits From Madison Avenue", el primero que haría con colodión húmedo.

"Portraits From Madison Avenue". | Foto: Quinn Jacobson

Quería un proceso que encajara con el concepto de este proyecto, y el colodión húmedo me proporcionó lo que necesitaba. Me liberó del trabajo digital y de tener que estar sentado delante del ordenador, y me liberó también de la dependencia de la película. Aunque lo más importante es que proporcionó una voz, una estética a mi proyecto, basado en la identidad, la diferencia y la memoria.

"Portraits From Madison Avenue". | Foto: Quinn Jacobson

Este proceso tiene tantas metáforas integradas que conectan a la perfección con mi trabajo que adoptarlo fue algo natural. Me devolvió la ilusión por la fotografía gracias a todo el ritual que es necesario para llevarlo a cabo. Me proporcionó una estética que encajaba con mis conceptos y me dio la habilidad de generar material para escribir libros e impartir talleres y dar clases.

¿Es difícil para un principiante empezar a usar esta técnica? ¿Requiere de muchos productos químicos y materiales?

"El colodión húmedo me limita y empuja las barreras de mi creatividad. Prefiero eso a estar sentado delante del ordenador pensando qué quiero crear

Es diferente para cada persona. Efectivamente hace falta un buen equipo y varios productos químicos, pero la técnica en sí no es complicada de llevar a cabo, aunque la curva de aprendizaje para hacerlo sí puede ser un tanto elevada.

También depende de cómo estemos acostumbrados a trabajar y de lo que consideremos hoy en día que es difícil o fácil, con todos los ordenadores y programas como Photoshop que tenemos a mano. Algunos fotógrafos, tanto tradicionales como digitales, pensarán que esta técnica es extremadamente complicada, así que al final depende de dónde venimos en este terreno.

¿Podríamos considerar el colodión húmedo como una técnica fotográfica válida hoy en día o es un proceso puramente artístico e histórico?

Una vez más, depende de la forma en la que vemos las cosas. Creo que cuanta más tecnología usamos, más nos alejamos de hacer algo complicado o físico que pueda requerir cierta práctica y dedicación. Hoy en día la gente tiende a olvidarse de todo aquello que no es inmediato.

No es un proceso práctico, de eso no hay duda. Hay que llevar a cuestas un cuarto oscuro, dedicar tiempo al revelado, mantener el colodión húmedo... y es en definitiva una técnica con limitaciones. Pero esas limitaciones me gustan. Me gusta trabajar dentro de los confines de algo. No puedes hacer fotografía nocturna con el colodión ni fotografía de deportes, por nombrar un par de ejemplos. Hay muchas cosas que no puedes hacer con el colodión húmedo y eso me gusta porque hace que piense más en mi trabajo. Me limita y empuja las barreras de mi creatividad. Prefiero eso a estar sentado delante del ordenador pensando qué quiero crear.

"Portraits From Madison Avenue". | Foto: Quinn Jacobson

No parece el tipo de fotografía que uno planea realizar en un viaje de vacaciones con la familia.

No, para nada [ríe]. No es el tipo de equipo que llevas a una reunión familiar, pero precisamente aquí está la belleza del asunto. Yo suelo quedar bloqueado cuando no hay límites en lo que puedes hacer. Me gusta saber en qué estoy trabajando y cuáles son sus confines.

"Portraits From Madison Avenue". | Foto: Quinn Jacobson

Algunos dicen que el rango tonal que se puede conseguir con la técnica del colodión húmedo es insuperable. ¿Es eso cierto?

Sí. Hay que tener en cuenta que el valor ISO del colodión húmedo es de 1. Esto se traduce en una imagen sin granulado. Y el rango tonal es muy amplio, totalmente insuperable, sin duda. Especialmente si creas negativos y los imprimes. Ofrece una nitidez y una calidad impresionantes.

Así pues, ¿se puede simular esta técnica con un teléfono móvil o con Photoshop?

"No hay nada que pueda igualar la calidad del colodión húmedo, aunque muchos lo intentan digitalmente"

No. No hay nada que pueda igualar la calidad del colodión húmedo, aunque muchos lo intentan digitalmente.

Cuando apareció el colodión húmedo y desplazó a un segundo plano otros procesos como el daguerrotipo, ¿hubo puristas alzándose en contra de esta nueva técnica tal y como sucede hoy en día cada vez que aparece algo que rompe con algunas tradiciones establecidas?

No creo que en el siglo XIX los fotógrafos pensaran de ese modo, porque se trataba de algo nuevo e increíble. Ni siquiera puedo imaginar lo que debió suponer ver estas fotografías por primera vez. Creo que fue algo que despegó muy rápido como producto comercial. La fotografía permitía capturar la naturaleza de una forma muy realista, algo que era muy importante en aquella época.

La gente adoptó muy rápidamente este nuevo medio. Era una forma de conseguir un retrato suyo sin tener que desembolsar enormes sumas de dinero por una pintura que tardaba meses en terminarse. Muchos se dieron cuenta de que la fotografía era algo muy accesible. Los fotógrafos vieron que gracias a esta nueva tecnología se abría un nuevo mercado comercial, y siguieron por eso camino sin pensar que el colodión fuera un proceso inválido. Era una forma muy práctica de hacer dinero. Pensaron que aquellas imágenes tan nítidas se podían imprimir una y otra vez y eso se traducía en dinero para ellos.

Las placas secas de gelatina desbancaron más adelante al colodión húmedo.

Efectivamente. En la década de los 80 del siglo XIX, nuestro buen amigo George Eastman [fundador de Kodak] mecanizó el proceso y consiguió automatizarlo de un modo que ya no hacía falta llevar a cuestas un cuarto oscuro. Básicamente estamos hablando de los inicios de la película. Todo lo que tenías que hacer era cargar los chasis, hacer las exposiciones y revelar las imágenes pasados unos días si querías.

"The American West Portraits". | Foto: Quinn Jacobson

¿Sobrevivirán estas técnicas a la vorágine del mundo digital o se convertirán en pinturas olvidadas en cuevas?

Siempre habrá un grupo de gente interesado en conservar este tipo de procesos porque trabajar en algo con tus propias manos y poder sujetar aquel objeto que has creado proporciona una gran satisfacción. Hoy en día ya no se sujetan fotos con las manos, las vemos en la pantalla del ordenador o en un teléfono móvil.

Creo que son estas cosas las que harán que estos procesos sigan vivos. No habrá decenas de miles de personas interesadas en ellos, pero sí las suficientes.

¿Y las sales de plata? ¿Qué pasará con ellas?

Desde un punto de vista práctico, los químicos usados en estos procesos nunca desaparecerán. La plata se usa en tantas cosas que no puede desaparecer.

"The American West Portraits". | Foto: Quinn Jacobson

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto con el colodión húmedo ahora mismo?

Sí, estoy trabajando en un proyecto muy grande que acabo de empezar aquí en Estados Unidos. Es un trabajo paisajista y muestra los sitios en los que hubo grandes masacres de nativos americanos a manos de los europeos. Estoy visitando todos estos lugares y los fotografío con el mismo proceso que se habría utilizado en el momento en el que sucedieron tales acontecimientos. Con ello consigo un tipo de imagen con un aspecto muy histórico y evocador. No son paisajes muy llamativos visualmente. Se trata de lugares planos con unos pocos árboles, pero cuando les añades la historia que han vivido, el espectador se siente atraído por ellos.

¿Qué historias puedes contar con el colodión húmedo que no podrías contar con un teléfono móvil?

Ésa es una muy buena pregunta porque es algo que me toca muy en el corazón. El primer proyecto que hice, "Portraits From Madison Avenue", es una serie de retratos que están basados en los recuerdos que tengo de mi infancia cuando acompañaba a mi padre a ver varios de los apartamentos que tenía en propiedad. Allí veía a gente muy diferente, como drogadictos y exconvictos. Básicamente gente que había quedado apartada de la sociedad.

"Kristallnacht: The Night of Broken Glass". | Foto: Quinn Jacobson

Lo que el colodión húmedo hace para mí en un contexto como éste es darme una metáfora. En primer lugar, siempre digo que la gente a la que fotografío es tan frágil como el cristal que utilizo. Todas las imperfecciones de la placa tienen su eco en las imperfecciones del ser humano. La idea del recuerdo se integra en el proceso, y al final lo que transmito es que estoy fotografiando a gente olvidada con un proceso olvidado. Esas metáforas no puedo conseguirlas con ningún otro proceso.

Estuve viviendo en Europa durante cinco años e hice un proyecto llamado "Kristallnacht: The Night of Broken Glass" ["La noche de los cristales rotos", en referencia al conocido episodio de los ataques nazis contra ciudadanos judíos y sus comercios en 1938] en Alemania y Austria. Cuando procesaba aquellas placas y hacía aquellas fotos me di cuenta de que el material que utilizaba representaba la metáfora del proyecto en el que estaba trabajando. Además, para retocar la imagen usaba potasio, el mismo producto químico que se había utilizado en las cámaras de gas relacionadas con mi trabajo.

Mi trabajo siempre ha estado repleto de metáforas del proceso y eso no me lo puede dar ningún proceso digital. El oficio y el arte son muy importantes para mí.

"Kristallnacht: The Night of Broken Glass". | Foto: Quinn Jacobson

¿Existe alguna foto clásica que te hubiera gustado hacer con el proceso del colodión húmedo?

Ésa es una pregunta interesante, metafóricamente hablando. El primer conflicto que se documentó con el colodión húmedo fue la Guerra de Crimea en 1855. La Guerra de Secesión o guerra civil estadounidense de los años 60 del siglo XIX también fue documentada con el proceso del colodión húmedo. La guerra tiene una relación interesante con este proceso, ya que el colodión se usaba para los vendajes de los heridos y este mismo producto químico se usaba en heridas y amputaciones.

"Kristallnacht: The Night of Broken Glass". | Foto: Quinn Jacobson

Nunca había pensado en el hecho de que una buena imagen debería estar hecha con otro tipo de proceso, así que mi respuesta es no. Las fotos que se han hecho con un proceso específico nacieron para ese proceso y funcionan con esa técnica.

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