| ¿Qué tal está siendo la experiencia de trabajar con una cámara como la Sony A77?
En principio fue una compra caprichosa. Hay muchas novedades tecnológicas en esta Sony A77 y muy pocas en la competencia, que lleva dormida más de tres años. Me atrajo lo que nos gusta a los que nos sigue apasionando nuestra profesión: es pequeña, ligera, versátil, con una gran calidad... Y la experiencia ha ido mucho más allá después de empezar a conocer esta nueva propuesta de Sony, realmente satisfactoria.
¿Qué prestaciones son las que más te han gustado?
Pues bastantes. Para empezar, el precio. Si no tuviese ese precio, no habría iniciado la aventura. Después podría hablar de la gran calidad de imagen. No me lo esperaba; me imaginaba un CMOS inflado a base de píxeles que ni por asomo daría la calidad de una full-frame. Pues ahí terminó el mito de las full-frame.
Del visor se ha hablado mucho. Yo recomiendo a la gente que viva la experiencia, que pegue el ojo en él. Una vez te acostumbras, ya no puedes dar marcha atrás. Debe ser la pesadilla de la competencia. La tecnología de espejo translúcido de Sony y el visor OLED son increíbles. Esto se traduce en unas prestaciones hasta ahora impensables, tanto en foto como en vídeo, que todavía estoy descubriendo. Por cierto: adquirí la A77 con una óptica de 16-80 milímetros de Zeiss que es realmente magnífica.
¿Sigue siendo el mundo profesional de la fotografía publicitaria un territorio para el formato medio o hay espacio para cámaras como esta A77? ¿Qué te ha parecido el rendimiento de esos 24 megapíxeles? ¿Son suficientes para el tipo de trabajos que haces?
Tengo ya muchos años y la suerte de seguir vivo. A lo largo de mi viaje he trabajado con muchos formatos y marcas. La fotografía digital ha acabado con todo esto. No entiendo una cámara pesada, aparatosa y costosa para justificar un trabajo o una profesión. Los trabajos hay que enfocarlos ahora de forma muy diferente a cómo se hacía en la era analógica.
Hay que saber antes de nada cuál es la finalidad de nuestra imagen. Es ilógico trabajar con archivos enormes con lo que eso significa para el proceso de posproducción, el envío de imágenes por la red, su almacenamiento... No olvidemos que lo más importante en fotografía publicitaria es la producción, el producto y su estilismo, y después viene la iluminación. Es un trabajo en equipo. Y casi al final de la cadena está la cámara con su óptica, que debe cubrir las necesidades de reproducción "offset" o digitales que precisemos, en la mayoría de los casos no superiores a un A4.
A los que se inician les recomiendo que inviertan más en iluminación que en costosos respaldos. Y si realmente crees que lo necesitas para un trabajo, recomiendo alquilarlo. Yo en una ocasión lo alquilé para un trabajo de un cliente caprichoso, y tras varias pruebas preliminares acabamos usando una SLR.
Sony A77


|
Ahora hablamos de 24 megapíxeles, pero antes tenías muy poca información en una "diapo" de 35 milímetros, que sería el equivalente a 8 megapíxeles en el mejor de los casos. Y había otras limitaciones, aunque hay gente que sigue discutiendo eso. En la era analógica trabajé con Rollei, Hasselblad, Linhof, Widelux, Fuji, Sinar... Eso se acabó. De hecho, algunas incluso han desaparecido. Las que perduran lo hacen a base de un precio muy alto y con limitaciones.
El secreto de la publicidad sigue estando en el oficio, no en el medio formato. Yo no concibo una buena imagen de alimentación sin un buen estilista y un buen producto. Luego vienen las pruebas de producto, todo el atrezo, los llamados ficticios... La iluminación es fundamental, y al final hace falta una buena cámara con una buena óptica y posproducción.
Raras veces necesitamos archivos de gran magnitud, pero cuando me ha sido necesario he recurrido al "cosido" de imágenes. A veces de muchas. Por ejemplo, en mapas manuscritos antiguos con tamaños de 100 x 150 centímetros, de los que te piden 400 puntos por pulgada porque tienen unas tipografías minúsculas para dar finalmente archivos superiores a un gigabyte. Y eso no hay cámara ni de medio ni de gran formato que lo dé.
En fotografía de moda las imágenes suelen someterse a un fuerte proceso de posproducción. ¿Qué tal ha aguantado la A77 en este sentido?
Vuelvo al oficio: tenemos que iluminar. Además, una buena modelo es un 80% del resultado. Luego viene eso de exponer bien. Sí, en digital también hay que exponer bien. Siempre hay retoques en moda, pero nada que un RAW correctamente expuesto no pueda soportar.
Sony A77


|
La A77 usa una nueva tecnología de espejo semitranslúcido en lugar del espejo réflex empleado hasta ahora en las réflex. ¿Qué ventajas has visto en el día a día y durante las sesiones? ¿Qué te han parecido la agilidad del enfoque automático y la velocidad de disparo de la cámara?
El espejo semitranslúcido, como ya he dicho, tiene muchas ventajas. Algunas de ellas aún las estoy empezando a descubrir. Por ejemplo, la nula vibración de la cámara, ya que no hay movimiento de espejo. El único movimiento que hay es el del cierre de la obturación, ya que empieza sin movimiento en la primera cortinilla.
El enfoque por fase es realmente rápido, y con esta tecnología permite realizar el seguimiento en ráfagas o en vídeo. Esto es nuevo, y tal vez cambie las costumbres del vídeo profesional.
La velocidad de disparo no es determinante en mi especialidad, pero la A77 podría competir en este apartado con costosísimos modelos de otras marcas. Modelos que están inexplicablemente orientados hacia la fotografía de reportaje, sin Wi-Fi ni GPS incorporado, sin pantalla abatible, pesadísimos y grandotes.
Una de las novedades de esta cámara es su visor electrónico de alta resolución con tecnología OLED. ¿Has echado de menos el visor óptico?
Por fin, ya era hora: todos llevaban años detrás de esto, y finalmente Sony lo ha conseguido. Me llamó la atención lo que se decía en una web americana que visito con frecuencia y que es muy de fiar. Su análisis fue lo que me animó a adquirir esta cámara. Por cierto, tengo pedido un 500 mm f8 catadióptrico que, según ellos, amplía aún más las posibilidades de la A77. Del visor OLED, digo lo que decían ellos: hay que ver a través de él; pega el ojo y luego opina.
"Una vez te acostumbras al increíble visor OLED
de la A77 ya no puedes dar marcha atrás;
debe ser la pesadilla de la competencia"
Para analizar esta tecnología habría que probarla en distintas disciplinas. Yo la he probado en condiciones bastante críticas y en lugares en los que no se ve prácticamente nada, como fluorescencia ultravioleta o fotografía a la luz de la luna.
Y no hemos hablado de la increíble pantalla trasera, abatible en todas las direcciones. Con esto Sony les está sacando una ventaja a algunos de sus competidores de al menos dos años.
La cámara perfecta no existe. ¿Has echado algo en falta en la A77?
Sería fenomenal que la pantalla trasera se pudiese separar del cuerpo y pudiésemos controlar la cámara por radio. También me gustaría que fuese un modelo verdaderamente antichoque y antiagua y sol, aunque aumentase un poco su peso. También que la tecnología siguiese avanzando en la reducción del ruido en exposiciones largas y con alta sensibilidad. Y si seguimos soñando, un sistema de transmisión inalámbrico y ultrarrápido de imágenes hacia nuestra "nube" mientras estamos disparando.
Más información sobre la Sony A77
Página personal de Enrique Touriño
Este artículo forma parte de una campaña publicitaria de Sony.

|