| ¿Qué es lo primero que destacarías de una cámara como la Olympus E-P1?
Sin duda, lo primero que llama la atención de la cámara es su diseño. La primera vez que alguien la ve sorprende mucho su forma y su aspecto retro. Es muy diferente a las cámaras que ahora mismo hay en el mercado.
Una vez que la coges es el peso lo que me gusta. He probado muchas cámaras, tanto pequeñas réflex, modelos Cuatro Tercios, compactas de gama alta... ésta pesa y eso a mucha gente nos gusta. Le da empaque.
¿Y cómo reacciona la gente al ver un modelo tan diferente a todos los demás?
Esto ha sido muy curioso. En Barcelona, con la cámara colgada al cuello por las Ramblas, me sentía felizmente ignorado. Algo que no pasa cuando vas con una réflex o incluso una compacta un poco grande.
Mucha gente cree que es una cámara antigua o incluso de película y eso en determinados lugares donde se quiere pasar desapercibido va muy bien.
¿Cómo se ha portado la E-P1 durante tu reciente safari por Tanzania?
La verdad es que se ha portado muy bien. Me la he llevado como un segundo cuerpo junto a la Olympus E-3 y da unos resultados muy buenos. Incluso esos 12 megapíxeles a veces se notan frente a los 10 que tiene esta E-3, aunque lógicamente las dos cámaras no tienen nada que ver y la resistencia de la E-3 es insuperable.
El RAW es muy potente, y más ahora que ya es compatible con Adobe Camera RAW y Lightroom, con lo que es posible exprimir más sus posibilidades. Aunque también es verdad que los ficheros JPEG directos que ofrece la cámara son más que aceptables desde un punto de vista profesional sí andamos con prisa.
Este tipo de fotografía supone una prueba muy dura para la resistencia de una cámara, ¿verdad?
En efecto. Pero ningún problema ni en lo que respecta a la resistencia externa del cuerpo ni por dentro. No me ha entrado nada de polvo en la cámara pese a que estaba continuamente cambiando de ópticas.
Y sí ha entrado eso significa que el sistema de limpieza funciona perfectamente porque no he detectado ninguna mota en las imágenes que me he traído de vuelta.
¿Qué ópticas has utilizado durante estos días con la E-P1?
De todo tipo, desde el zoom estándar 14-42 mm f3.5-5.6 hasta el Zuiko 90-250 mm f2.8 o el 12-60 mm f2.8-4 de Olympus. También algunos más extraños como el Peleng 8 mm o los conversores LensBaby.
¿Oferta limitada? Creo que es interesante aclarar este punto. Es cierto que la lista de objetivos propios con montura Micro Cuatro Tercios es por ahora un poco limitada, pero buscando y jugando con adaptadores estamos ante la gama más amplia del momento. Podemos utilizar casi cualquier óptica que imaginemos con el correspondiente adaptador.
Además no hay que olvidar que es un sistema muy joven. Ahora mismo hay media decena de ópticas propias, pero seguro que no tarda en ampliarse. Además, junto a Olympus y Panasonic Leica también ha empezado a fabricar objetivos para esta montura.
¿Has echado algo en falta en la cámara?
En contadas ocasiones puedes llegar a echar de menos un visor directo, sobre todo en situaciones de luz muy brillante. Fotografiando leones y cocodrilos con el sol de frente, por ejemplo, sí me costaba un poco ver bien a través de la pantalla trasera. Es un tema de reflejos, pero pasa con la mayoría de cámaras.
Por lo demás, es rápida en su funcionamiento. Sí he detectado que en algunos momento el enfoque automático puede tener un poco de retardo, pero no es nada grave. De hecho durante todo el tiempo que la he utilizado e incluso en este reciente safari no he perdido una sola foto por problemas de enfoque.
El enfoque manual es además muy preciso y muy cómodo, sobre todo cuando utilizaba el enfoque automático con la posibilidad de ajustar de forma manual.
El estabilizador también me ha llamado mucho la atención porque funciona. Y cuando digo que funciona quiero decir que notas que funciona. Incluso con ópticas tan extremas como el 90-250 mm con un duplicador, que da casi una focal equivalente a 1000 milímetros.
¿Qué te parece que el vídeo de alta definición esté también entre las prestaciones de la E-P1?
No he hecho muchos vídeos, pero ha habido ocasiones en las que he agradecido disponer de esta opción. Por ejemplo con la migración de los ñues cruzando el río, o desde el avión al pasar junto al Kilimanjaro.
Como fotógrafo el vídeo no me llama especialmente, pero gente que ha venido conmigo en este último viaje y lo han visto estaban encantados. Además los resultados y la calidad que ofrece a mi me han parecido estupendos.
¿La recomendarías para los fotógrafos más viajeros?
Como un segundo cuerpo creo que merece la pena plateárselo. En una cámara ideal para quienes busquen un modelo de calidad que puedan llevar en un pequeño bolso o funda y tener siempre a mano.
Es una propuesta muy buena tanto para el viajero aficionado como para el profesional. Yo personalmente la uso.
Esta entrevista forma parte de una campaña publicitaria de Olympus.

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