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Protestas en una planta de Foxconn por las condiciones de trabajo para fabricar el iPhone 5

 
8
OCT 2012

Nuevo brote de tensión en torno a la fabricación de productos de Apple en factorías chinas. Si bien Foxconn ha negado que la producción del iPhone 5 se haya visto en ningún momento paralizada, responsables de esta compañía con sede en Taiwán sí que han admitido a Reuters que la semana pasada se produjeron disturbios y protestas en su planta china de Zhengzhou, donde se ensamblan las unidades del último smartphone de la firma de Cupertino.

Según China Labor Watch, una ONG que lleva tiempo denunciando las condiciones que impone Foxconn a sus trabajadores para fabricar productos de firmas como Apple o Samsung, el pasado viernes entre 3.000 y 4.000 obreros de la citada fábrica iniciaron una huelga. Foxconn ha negado esta información, pero medios como Financial Times sostienen que al menos unos 200 supervisores pararon durante una hora el pasado viernes en señal de protesta por amenazas realizadas por operarios.

Tim Cook, director ejecutivo de Apple, visitó la fábrica de Foxconn en Zhengzhou el pasado mes de marzo. | Foto: Bowen Liu (Apple)

Baile de cifras y versiones opuestas aparte, la ya de por sí compleja situación que se vive en este tipo de fábricas (ya en septiembre se produjeron disturbios en otro centro de Foxconn en Taiyuan, donde se fabrican los componentes del iPhone) parece haberse visto agravada por diversos factores.

En primer lugar, conviene destacar que China vive entre el 1 y el 8 de octubre su principal periodo vacacional del año. China Labor Watch denuncia que se intentó forzar a los trabajadores de Zhengzhou a trabajar durante dichas fechas para cubrir la alta demanda lograda por el iPhone; Foxconn, por su parte, se defiende afirmando que quienes trabajaron el viernes 5 de octubre vieron triplicado su salario por tratarse de un día festivo.

Los defectos encontrados en unidades del iPhone 5 ya distribuidas a los puntos de venta y las nuevas exigencias de Apple en estándares de calidad (la compañía estadounidense exige un margen de error de como mucho 0,02 milímetros en las dimensiones del terminal) habrían terminado de avivar la tensión entre los trabajadores y sus supervisores. Un ingeniero de Foxconn resume así la situación en declaraciones a Financial Times: "La presión en este tipo de trabajos ya es de por sí muy alta. Si añades un poco más, hay muchas posibilidades de que haya problemas."

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