• En busca de la LX4
  • El teléfono escacharrado 2.0
OpiniónContando píxeles

Estrenos sonados

 
5
JUL 2010

Hay productos que nacen con estrella y otros que lo hacen estrellados. Pero, de vez en cuando, algún cacharro consigue unir estos dos extremos en una combinación con curiosos toques bipolares: las críticas que recibe son casi tan intensas como los halagos. O viceversa.

Efectivamente, estoy hablando del iPhone 4 de Apple. Sí, ese teléfono que, por lo visto, tiene problemas de cobertura si se sujeta de cierto modo y del que llevamos hablando meses -para lo bueno y lo malo- pese a que todavía no ha llegado a este lado del Atlántico.

Se ha hablado tanto del iPhone 4 que cualquier mínimo detalle ha quedado expuesto, aumentado y exagerado

Su presentación fue portada en las hojas parroquiales de cualquier pueblo de más de 20 habitantes. Sus supuestos problemas son ya tan famosos que cualquier día de estos mi madre me llamará para preguntarme si me he enterado del último correo electrónico que Steve Jobs le ha mandado a un usuario para aleccionarle sobre cómo hay que sostener el móvil.

Un servidor es de los tontos que estudió Periodismo creyendo -erróneamente, como el mundo 2.0 ha demostrado- que para aprender a darle a la tecla ésa era mejor opción que marketing, informática o alguna ingeniería. Así que sobre estrategias de relaciones públicas, imagen corporativa y demás gaitas sé lo justo: lo que nos intentan vender en cada nota de prensa o sarao al que acudimos para dar buena cuenta de los canapés.

Sin embargo, tampoco hace falta ser un gurú del tema ni un "community manager" en tus ratos libres -llevo meses queriendo usar este palabro altisonante- para deducir que cuando un producto genera mucha expectación, también el nivel de exigencia y los peligros aumentan de forma directamente proporcional.

Se ha hablado tanto del iPhone 4 que cualquier mínimo detalle ha quedado expuesto, aumentado y exagerado. Ahora es la dichosa cobertura la que falla si el dispositivo no se agarra haciendo el pino puente, pero antes fueron unas manchas de color en la pantalla o el sensor de proximidad. Y cuando pase la moda de la antena al cabo de unas semanas, seguramente saldrá alguna otra cosa.

No digo que las quejas no estén justificadas. Cuando se pagan unos cuantos centenares de euros no está de más exigir que el aparato en cuestión funcione perfectamente. Lo cuestionable es el grado de histeria generada y la actitud de los medios de comunicación -y cualquier cosa que se les parezca- en este tema.

Las quejas están justificadas, pero no tanto el grado de histeria generada ni la actitud de los medios en este tema

La agenda informativa funciona a golpe de "hit", y la industria tecnológica no es una excepción. Ahora interesa tal tema como si el devenir del planeta dependiera de ello; mañana ya nos hemos olvidado de ello. Hoy toca reforma laboral y que esto se va al garete; mañana juega la selección en el Mundial y que les den a la economía y la crisis.

Algunos teóricos de la materia aseguran que es bueno que hablen de ti, aunque sea para decir cosas no demasiado buenas. Lo que cuenta es la presencia mediática y acaparar titulares. Algo que Apple lleva unos cuantos años consiguiendo sin -aparentemente- demasiado esfuerzo, aunque no estoy convencido de que ahora mismo en Cupertino no haya nadie que prefiera un discreto segundo plano durante unas cuantas semanas.

En todo caso, lo que cuentan son los números, y basta echar un vistazo a las cifras de ventas, a la expectación y a las colas en las tiendas para darse cuenta de que los chicos de Jobs han vuelto a hacerlo: el iPhone 4 se vende como pan caliente, ajeno a titulares y problemas.

Como siempre, en momentos de crisis algún visionario intenta hacer un chiste o barrer para casa. Aunque este sector es poco dado al intercambio de cuchilladas entre compañías (que se peguen los "fanboys", que, total, todos fabricamos en las mismas factorías chinas y tenemos trapos sucios que echarnos a la cara), esta vez en Nokia se han echado al monte y ya han hecho algún chascarrillo a costa de Apple y lo de sujetar bien o mal el iPhone.

Claro que, teniendo en cuenta los pocos motivos que últimamente tienen estos chicos suecos para la risa, tampoco es de extrañar.

No sé si es cuestión de la agenda informativa o de una exageración interesada, pero ya nadie se acuerda de los problemas de la Mark IV

Chistes al margen, lo del iPhone 4 parece de manual: se presenta un nuevo producto muy esperado con mucha expectación creada, colas y empujones para hacerse con las primeras unidades, risas y felicidad, problemas que aparentan ser gravísimos pero que se olvidan al cabo de cuatro días... y dentro de un año volvemos a pensar.

Visto así, ¿no les suena familiar? Porque, hablando de estrenos sonados y repletos de problemas, ¿se acuerdan de aquella Canon EOS-1D Mark IV que fue portada durante unas cuantas semanas porque -supuestamente- no enfocaba bien? ¿Recuerdan las agrias protestas de algunos analistas que aseguraban que la historia de la Mark III se iba a repetir?

No sé si es cuestión de esa agenda informativa de la que hablábamos -el tema ha pasado de moda- o simplemente se trataba de una exageración que a algunos les interesaba potenciar. El caso es que parece que ya nadie se acuerda de aquello. Además, qué demonios: la Mark IV no pierde cobertura, que es lo que importa.

La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar