COMPARTIR
  • "Fotoeufemismos"
  • "Paparazzis" ciudadanos
OpiniónContando píxeles

Las primas de riesgo

 
2
JUL 2012

Sobreexplotado el chanchullo de los premios a las mejores -es un decir- cámaras, hace falta alguna nueva genialidad para "monetizar" el sector, que dirían los gurús de la cosa "dospuntoceril". Un nuevo impuesto revolucionario que ayude a los genios que gestionan los presupuestos de publicidad a extender cheques con aquella alegría de cuando éramos ricos.

Pero, ¿cómo conseguir semejante hazaña ahora que lo que se estila por el sector son los despidos, el cierre de algunas de las pocas revistas de papel que subsisten y los recortes presupuestarios?

Lo que necesita este sector es su propia bolsa y una prima de riesgo que mida la situación de un modelo o una marca

La solución, como siempre, está donde uno menos se lo espera y aparece de la forma más tonta. ¿Me compro una Canon EOS 550D o una Nikon D3100?, me pregunta un amigo. Tras comprobar que la cuantía de los últimos sobornos de ambas firmas es idéntica, le explico que en realidad las dos son muy similares en el 95% de sus prestaciones y resultados.

No del todo convencido con la respuesta vuelve a la carga. Puesto a convertirse en un nikonista o un canonista que, por supuesto, tendrá que despreciar al otro bando el resto de su vida, ¿es mejor Canon o Nikon? Así, en general.

Las dos son un referente, le confirmo en plan políticamente correcto. Son como Alemania con la prima de riesgo: el espejo en el que se miran el resto de compañías para conocer su posición en el escaparate, le explico echando mano de una improvisada metáfora político-económica.

¡Eureka! Este sector lo que necesita es su propia bolsa y una prima de riesgo que mida la situación de un modelo en concreto o una marca. ¿La Cakony 850X? Uy, esta tiene la prima de riesgo disparada por unos problemillas en su sensor. Mejor espera a que saquen el nuevo firmware, a ver si los mercados se calman.

¿Credibilidad? ¿Ayudar al usuario a elegir? No sea ridículo. Estamos hablando de prima de riesgo, mercados y especulación. Aquí lo que se trata es de intentar sacar tajada. ¿Quieres que tu cámara arrase en nuestro particular IBEX 35? Pues pasa por caja. ¿Te interesa dar un pelotazo con esa cámara de plástico que has producido por cuatro duros y ahora pretendes vender por 200 euros? Llámanos, que seguro que podemos hacer un apaño con su prima de riesgo.

Aclarado el sutil mecanismo que podría hacer funcionar este engranaje, la cosa se complica a la hora de empezar a repartir los papeles en esta especie de Monopoly fotográfico que nos estamos inventando sobre la marcha. Y sin ingentes cantidades de alcohol de por medio. En serio.

Mientras que a Nikon y Canon les correspondería repartirse el papel de Alemania con una Merkel bipolar dirigiendo con mano firme el ritmo de esta industria, está claro a quién le tocaría ser Grecia. ¡Exacto! Kodak, cuna de la civilización fotográfica, venida a menos y a la que nadie parece tener demasiado interés en rescatar. Sólo falta que los tecnócratas que la dirigen desde hace años amenacen con volver a la película (¡qué dracma!, si se permite el manoseado chiste) para que la comparación sea perfecta.

Si a Nikon y Canon les correspondería repartirse el papel de Alemania, está claro que a Kodak le tocaría ser Grecia

En la lista de rescatados también deberían figurar Pentax y Olympus, ejerciendo de Irlanda y Portugal, por ejemplo. Primas de riesgo por los aires, cotizaciones en bolsa por los suelos, un culebrón considerable... En realidad también podrían representar bien el papel de ciertas cajas de ahorro que hubo que fusionar (Pentax, Hoya, Ricoh...) o salvar in extremis (Sony invirtiendo en Olympus) cuando salió a la luz que los números no cuadraban. Por decirlo de forma elegante.

Hablando de Sony, quién mejor que esta multinacional para abanderar el papel de Francia como eterno aspirante a liderar el continente y acabar con el bipartidismo germano de Nikon y Canon. Tampoco es que sus cuentas anden muy boyantes, pero entre espejos translúcidos y las estupendas NEX es justo otorgarle este papel.

Con Samsung hay muchas menos dudas. Son el Reino Unido del sector: la crisis no parece ir con ella, y aunque carece de la elegancia y la flema británicas, si se trata de pasar del euro, del sistema decimal o del mercado fotográfico en su vertiente más tradicional, nadie lo hace mejor.

¿Y Panasonic? Cualquier país nórdico (exceptuando a Islandia) le iría bien. Nadie habla demasiado de ellos, aunque todos damos por hecho que las cosas no les van del todo mal. Tranquilidad, buen nivel de vida... aunque un poco rancios cuando se trata de rescatar al primo del sur (léase Olympus) que lo está pasando mal.

Por cierto, ¿alguien se anima a hacer de España? El papel es de lo más apetecible: campeones de Europa en la cosa futbolera. Nada menos.

La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar