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OpiniónEnfoque diferencial

Píntame de azul y llámame pitufo

 
23
OCT 2006

Hace ya tiempo que escuché esta expresión por primera -y creo que única- vez. Eso de pintar a alguien de azul y llamarle pitufo fue algo que me sorprendió primero y me lleno de curiosidad después.

Indagando un poco descubrí que era una forma mucho más cómica de decir aquello de la mona y la seda, pero con algún matiz. Básicamente, servía para calificar a aquellas personas -o empresas- que querían dar una apariencia externa muy distinta a la real.

Indagué sobre eso de pintar a alguien de azul y llamarle pitufo, y descubrí que era una variante del dicho sobre la mona y la seda

Este mismo mes he recordado, después de mucho tiempo, aquel dicho, con dos empresas distintas y con dos motivos totalmente opuestos.

La cruz se la lleva una compañía especializada en aparatos multimedia que hace tres semanas presentaba su nuevo catálogo de productos. Recibir la convocatoria de prensa a través del gabinete de comunicación de Miss España me sorprendió un poco, pero cosas más raras hemos visto.

La compañía en cuestión es relativamente nueva, con un aire joven y dinámico, y está haciendo una apuesta muy fuerte en publicidad. Tiene contratos con Miss y Mister España para patrocinar sus productos y se ha servido, también, del colchón publicitario de películas tan populares como "Los cuatro fantásticos" para promocionar sus productos.

Cuesta entender que una firma que quiere proyectarse al público haga tan pésimas presentaciones

Si a eso le añadimos que la presentación era en el palco de honor del más concurrido campo de fútbol madrileño, todo indicaba que, ciertamente, el sarao sería por todo lo alto.

Y lo fue. Menuda fiesta... para la prensa rosa. Para la prensa especializada no hubo nada que hacer. No había nota de prensa, no había organización de prensa y el sitio para la prensa estaba en la última fila.

Por no haber, no había ni los nuevos dispositivos que se presentaban. Bueno, en realidad había uno, pero la pobre azafata que lo sostenía no sabía ni cómo funcionaba. Les dejé mi tarjeta a los responsables -que no eran de prensa- para que se pusieran en contacto conmigo.

No necesitamos -aunque se agradecen- los peloteos, los cumplidos y los halagos

Tres semanas más tarde, sigo sin noticias de la firma ni de su ineficaz -por inexistente- gabinete de comunicación.

Cuesta entender, a estas alturas, que una empresa que quiere proyectarse al público haga tan pésimas presentaciones, sin tan siquiera repartir una mísera nota de prensa. ¿Será que sí que hubo una rueda como tal y no nos invitaron?

La cara la protagoniza otra compañía, en este caso una multinacional holgadamente conocida. Hace también tres semanas nos invitaba a una presentación de su oferta fotográfica. Por vez primera en mucho tiempo, apenas si hablamos de "productos" y sí de fotografía. Nos llevaron de viaje, nos prestaron unas cuantas cámaras y nos pusieron a un par de maestros fotógrafos para sacarles el máximo partido. La atención fue perfecta, constante y sin un solo detalle imprevisto.

Lo único que pedimos es información veraz, notas de prensa a su hora y cláusulas de confidencialidad razonables

Fue tal el nivel de la organización, que a un servidor, a quien le era imposible quedarse durante toda la presentación, le pusieron un coche y su correspondiente chófer para regresar a su domicilio. Jamás había visto algo parecido.

Sí, quizás todo esto suene a peloteo desde esta compañía. Y tal vez sea así, pero es que eso de pelotear a la prensa es algo que todos los que quieren vender algo -menos los políticos- hacen. El acierto de la multinacional fue hacernos la pelota sin que pareciera que nos la estaban haciendo, y vendernos el producto sin que pareciera que nos lo estaban vendiendo.

Pero ni tanto, ni tan calvo. No necesitamos -aunque se agradecen- los peloteos, los cumplidos y los halagos. Somos periodistas teóricamente imparciales, y lo único que pedimos es información veraz, notas de prensa a su hora, cláusulas de confidencialidad razonables y algún pequeño chivatazo de vez en cuando que nos haga la vida más entretenida.

PD: La dirección para mandarme la cesta de navidad es la misma de siempre.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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