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Con texto fotográfico

"Comprendí que para contar lo que estaba ocurriendo en Irán debía hacerlo desde los tejados" Pietro Masturzo

 
Foto: Pietro Masturzo
9
DIC 2010
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Es la foto de 2009, y es también la foto que ha grabado en nuestras retinas la revuelta popular que estalló tras los resultados de las elecciones presidenciales en Irán. El nombre de Pietro Masturzo ha quedado ligado para siempre al World Press Photo tras firmar la que fue considerada como la mejor instantánea del año pasado. Treinta años después de la revolución islámica, este joven fotoperiodista napolitano que se desplazó por cuenta propia a Irán tuvo la habilidad de crear un documento histórico retratando a personajes anónimos. Licenciado en Relaciones Internacionales e inscrito en el colectivo Kairos Factory, Masturzo ha centrado su trabajo en las fronteras inestables y las dinámicas de distintos conflictos bélicos.

Pietro Masturzo

En junio de 2009, dos semanas antes de las elecciones al parlamento iraní, viajé a Teherán con un visado de turista para no levantar sospechas como fotoperiodista. No fui para cubrir las elecciones, pero ya que estaba allí aproveché la ocasión. A pesar de disfrutar de un grado de libertad mayor, al tercer día me pillaron haciendo fotos y me detuvieron. Yo me hice el ingenuo, pero cuando me devolvieron el material confiscado habían borrado todas las fotos.

Mi interés estaba en la población joven, que representa el futuro del país persa (un 70% de sus ciudadanos son menores de 30 años). Me encontré con muchos universitarios y me reuní con ellos en las asambleas que hacían, pero no podía fotografiar en la calle, donde la gente salía a manifestarse a favor de sus candidatos. Para ellos era prácticamente como una fiesta.

Pero con las sospechas de fraude electoral llegaron las protestas. Se prohibieron las manifestaciones y a los periodistas internacionales no les dejaron cubrir los incidentes. Yo me sentí muy frustrado por no poder fotografiar en las calles o en la plaza Enghelab, donde estaba ocurriendo todo.

Una noche, poco después del día de las elecciones, mientras estaba en casa de unos manifestantes, escuché gritos que provenían de los tejados de algunas casas. Me explicaron que era gente que protestaba desde allí arriba por las noches, durante una media hora, y que eso ya se había hecho en 1979, cuando se produjo la revolución islámica que derrocó al Shah.

Comprendí que para contar lo que estaba ocurriendo en Irán debía hacerlo desde los tejados de la capital, así que durante cuatro noches seguidas me acompañaron a varios tejados para fotografiar desde allí a la gente que se reunía para gritar sus consignas. Tenía una visión de 360 grados, y como las protestas duraban una media hora debía aprovechar muy bien el tiempo. No tenía trípode, así que me apoyaba donde podía y fotografiaba las escenas que me parecían más interesantes.

La fotografía que ganó el World Press Photo era una de mis preferidas. Vi al grupo de tres mujeres gritando "Alá es grande" en lo alto del tejado del edificio de enfrente, y tomé dos fotografías. Ésta es la primera de ellas. Tuve la suerte tener una balaustrada estable donde apoyar la cámara para evitar que la fotografía saliera movida.

En aquel momento no tuve ni siquiera tiempo de ver lo que había hecho. Fue al editarla cuando me di cuenta de que era una buena imagen. Para la gente que se manifestaba era peligroso que les reconocieran, así que en todas las fotografías evité deliberadamente que se pudiera reconocer el rostro de los personajes que en ellas aparecen, usando velocidades de obturación lentas y en ocasiones desenfocando o fotografiando siluetas.

La imagen tiene una fuerte carga de cotidianidad, ya que ése es el edificio donde estas mujeres viven y las manifestaciones eran una prolongación de su vida diaria.

La experiencia de estar en los tejados fue muy emocionante. Era como volver treinta años atrás, durante la Revolución Islámica. Pude sentir la emoción de las personas que durante algunas noches se aventuraron a subir a los tejados de Teherán. Viví de primera mano historias increíbles, como la de una pareja de hermanos que se fundieron en un abrazo delante mío tras reencontrarse en un tejado tres décadas después de haber emigrado de Irán. Algunos de los que subían eran los hijos de los que hicieron lo mismo durante la Revolución Islámica.

Tuve muchas dificultades para publicar la foto. Antes de ganar el premio sólo la habían publicado en Loop, una revista mensual italiana. También se había visto en una entrevista que me hizo la televisión italiana.

Cuando me llamaron [de la fundación World Press Photo] para comentarme que me habían dado el premio, estaba cubriendo una manifestación de iraníes en Roma. Era como un guiño, pero sobre todo fue una sorpresa enorme, porque no me lo esperaba en absoluto. No me lo creía. Estuve una media hora al teléfono hasta que, finalmente, lo llegué a asimilar.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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