Crónica

PicSharing: intercambiando fotos en papel para compartir historias

 
19
MAR 2013
Iker Morán   |  Barcelona

Una a una las fotos van llenando la pared desnuda de un local en pleno barrio gótico de Barcelona. Decenas de personas observan cómo las organizadoras, subidas a una silla y jugando con los variados formatos y tamaños de las imágenes, van colgando las instantáneas mientras el ambiente se va animando. Es jueves por la noche y nos hemos colado en la segunda reunión de PicSharing.

Compartir imágenes se ha convertido en uno de los verbos más conjugados de los últimos tiempos. Realizar una fotografía es, en muchas ocasiones, un paso que culmina cuando ésta se comparte. Instagram, cámaras con Wi-Fi Integrado, teléfonos móviles... todo parece girar en torno a esta idea. Pero aquí todo es mucho más sencillo y menos tecnológico. La propuesta es tan simple como antigua: intercambiar fotos en papel. Aunque en realidad es sólo una excusa para compartir las historias que hay detrás de ellas.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Panzetta, impulsora de PicSharing, cuelga las fotos en la pared para proceder a su intercambio.

Elena Panzetta es la ideóloga de este proyecto, que surgió en junio del año pasado. "Me encanta la fotografía, así que podemos decir que la idea de fundar PicSharing nació de ahí", nos cuenta. Pero el proyecto, asegura, también aprovecha dos tendencias de rabiosa actualidad: la estética retro -nada más retro hoy día que una foto en papel- y el trueque, el sistema económico más antiguo de la humanidad.

"Hoy en día se intercambian oficios, servicios, conocimientos, comida, muebles, ropa, accesorios, libros, música... sólo faltaban las fotos, al menos off-line", nos explica.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La primera convocatoria se realizó en septiembre del año pasado. Seis meses después, la segunda cita ha conseguido reunir a mucha más gente, hasta dejar casi pequeño el Centro Cultural Valentina, lugar donde se celebra.

En la puerta, Belén recoge las fotos de los que van llegando y les entrega boletos con un número para el sorteo posterior de algún premio y para organizar el reparto de las imágenes. La mecánica no tiene mayores secretos: tantas copias como se entregan pueden escogerse luego entre todas las expuestas.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Cada uno puede traer hasta cuatro instantáneas, y el límite de participantes lo pone el espacio disponible en las paredes para exponerlas. Mientras el local se sigue llenando, el ambiente está de lo más animado. Gente joven en su mayoría, copas de vino y cervezas, un alto porcentaje de extranjeros y una estética general de modernez moderada. Nada extraño por aquí un jueves a estas horas.

Todo el mundo lleva cámara, pero para nuestra sorpresa sólo localizamos una Polaroid. Nada de "lomos" ni antiguallas de carrete. Entre las fotos expuestas, sólo un par de imágenes de película instantánea. En la primera reunión había más fotografías de este tipo, nos explica Panzetta. Otra sorpresa: la mayoría son en color. Parece que nadie se ha animado a rescatar viejas fotos de hace un par de generaciones olvidadas en algún antiguo baúl.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

"Sirve cualquier foto, no tiene por qué ser antigua y el valor se lo atribuye cada uno, es muy subjetivo", apunta la organizadora. "Lo único que pedimos es que las fotos que se aportan al evento sean impresas en papel fotográfico, que no sean postales, que estén en buen estado y que signifiquen algo para la persona que las trae."

A falta de una copia propia para poder intercambiar, desenfundamos el móvil y compartimos en Twitter nuestro entusiasmo ante una iniciativa que creemos única en el país. Por esta misma vía el fotógrafo Carlos Cazurro nos envía un tirón de orejas: en 2011, en "F de Photoblog" (II Encuentro Nacional de Photobloggers), ya organizaron algo parecido en Granada.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Tomamos nota y matizamos en nuestros apuntes: PicSharing es una gran reunión periódica en España dedicada al intercambio de fotos en papel. Una idea que, por cierto, ya barajan acercar a Brasil, desde donde han recibido alguna solicitud para organizar algo parecido.

Con la pared ya repleta de fotos no podemos evitar buscar con la mirada la que nos llevaríamos. Mientras tanto Panzetta, subida a una silla, va cantando los números. La primera en elegir no duda y va directa a por una fotografía con unas flores de color azul.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

¿Pero qué tienen las fotos en papel que no pueda encontrarse en cualquier red social en la que también se intercambien miles de fotos cada minuto? Intentamos hacer de abogados del diablo, pero es un papel -nunca mejor dicho- difícil en este ambiente. Y más cuando seguimos lamentando no haber traído una foto para participar.

"En todo esto hay también una punta de romanticismo: el roce con el papel y la vulnerabilidad de lo material convierten el acto de sacar fotos en una experiencia física", confiesa Panzetta. Nos habla de la magia del papel frente al archivo digital, mientras se van formando los primeros grupos de quienes ya se han acercado al muro para escoger las fotos y charlan ahora sobre ellas. "Todo esto te lo dice una que ama la fotografía en todas sus formas y al mismo tiempo está produciendo un festival de fotografía móvil", añade.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Van quedando cada vez menos fotos para escoger. Una chica se lamenta al ver que la que ella quería ya ha volado. Sale el número de Mai-Lien (una italovietnamita, nos aclara al cuarto intento de escribir bien su nombre), que tiene muy claro qué fotos va a llevarse. Forman un conjunto indivisible, nos dice mostrando las tres instantáneas. Lo dice tan segura que nos alejamos convencidos de que aquellas tres fotos de diferentes autores estaban destinadas a irse juntas.

Algunos intentan buscar a los autores de las fotos que han elegido. Esta es sin duda la parta más interesante de un encuentro de este tipo. "Es emocionante ver a la gente regalar un pedacito de su realidad y escoger a cambio la de otro, preguntándose en qué lugar, qué condiciones, con qué cámara y qué estado de ánimo fue tomada." Ésta es la auténtica esencia de PicSharing en boca de su creadora.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Nos vamos pensando ya en qué foto pasaremos a papel para la próxima reunión. Un grupo observa una de las copias. En su parte trasera tiene escrito un pequeño texto. Parece que algunas vienen con pistas para que la historia no se pierda. De esto se trata, al fin y al cabo.

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