Crónica
PHOTOKINA 2006: CRóNICA

Coches de caballos, pero sin caballos

 
27
SEP 2006
Iker Morán   |  Colonia

Amanece fría y gris la primera jornada de Photokina. Los más impacientes hacen cola a las diez de la mañana, mientras la resaca de las novedades de ayer pasa factura cuando suena el despertador.

Tal y como estaba previsto, Sigma se adelanta incluso a los más madrugadores y a primera hora desvela una SD14 que no llega sola. Aunque el modelo es tangible y está al alcance de los visitantes en el stand de la compañía, la marca no quiere ser menos que las demás y también cuenta con su propia vitrina -incómoda protagonista de esta edición-, quizás por aquello de dar misterio al tema.

Allí la acompaña una especie de réplica compacta de la SLR, la DP1, que ya antes incluso de nacer pasa a engrosar el listado de rarezas fotográficas. De ésas que tanto apasionan a los ávidos exploradores que, bolsa en mano, recorren los pabellones de la feria acarreando bolsas multicolores y toneladas de catálogos.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Aunque hoy resulta bastante más complicado caminar y tocar algunos productos, no cabe duda que los curiosos personajes que pululan por aquí y las coloridas presentaciones que organizan los fabricantes para llamar la atención -con una especial fijación por acompañar este año los vertiginosos escotes con motos- hacen más divertido el día.

De amenizar la noche se encarga Kodak, que organiza un selecto cocktail para prensa y otros habitantes de la farándula fotográfica en Colonia. Aunque las vistas nocturnas desde la planta 30 de la Köln Tower pugnan por ser las protagonistas, la aparición de Antonio Pérez -CEO de la compañía- le convierte en la estrella indiscutible de la velada.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Difícil de ver a este lado del Atlántico, Pérez se pasea entre los invitados y, como si de una estrella de Hollywood se tratara -a su modo, y en su sector, lo es- hay quienes no dudan en retratarse con él para la posteridad.

Entre canapés, nos regala unos minutos con su siempre atrevida visión del mercado fotográfico y unos breves apuntes de una trayectoria que se antoja interesante.

Defensor a ultranza -faltaría más- del papel que las tecnologías patentadas por Kodak han jugado y tendrán en el desarrollo de la fotografía digital, no parece dudar ni un instante al hablar del futuro de la compañía que capitanea desde 2003.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Poco dado a las entrevistas, todavía resuenan los ecos de aquellas declaraciones en las que Pérez hablaba de cómo las cámaras actuales se han limitado a sustituir la película química por sensores digitales, sin atreverse a llevar más allá los cambios.

Se lo recordamos, y recurre a una metáfora que, además de servir en bandeja un excelente título para estas líneas y para cerrar el primer día de Photokina, no requiere más explicaciones: los primeros automóviles en Estados Unidos -comenta con un castellano casi perfecto- se conocían como coches de caballos, pero sin caballos.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Es entonces, tras un minuto de reflexión y a punto de elevarnos a un estadio superior de conocimiento del mercado fotográfico, cuando comienzan a surgir en nuestras cabezas demasiadas preguntas sobre la materialización real que esta visión y todos estos planes tendrán.

Pero no son las horas ni el lugar adecuado. Nos promete una charla más extensa si vamos a visitarle a las oficinas centrales de Kodak, en Rochester. Le tomamos la palabra: ustedes son testigos.

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