Crónica
PHOTOKINA 2008: CRóNICA

La última (o penúltima) Kina

 
29
SEP 2008
Iker Morán   |  Colonia / Barcelona

Si las ferias están llenas de ceremonias y lugares comunes, Photokina no es ni mucho menos una excepción. De hecho, uno de los mayores lujos de los novatos -tres ediciones y seis años no son nada- es poder compartir mesa y anécdotas con los veteranos de la feria. De la Kina, que dicen ellos.

Los atajos de la antigua sede, los mejores bares de la ciudad, las taquillas para prensa imposibles de coger si no se madruga lo suficiente o el ritual de salir de la feria, caminar hasta el río y cruzar al otro lado del Rin en barco son algunos de sus mejores consejos. Antes había dos barcos que no paraban en todo el día, nos contaban con cierto punto de nostalgia.

No sé si Photokina gozará de salud como para soportarnos los años necesarios para poder entrar en esta noble condición de la veteranía. De momento, ya hemos dado carpetazo a esta edición de 2008, recogido los trastos y vuelto a casa.

Foto: Nico Navarro (Quesabesde)

Ya tocaba después de casi una semana por tierras germanas, a la carrera de pabellón en pabellón, trasteando con las últimas novedades, jugando a las entrevistas incisivas y dando forma luego a todo eso a golpe de teclado en interminables veladas en el hotel.

Claro que sería más fácil habernos inventado una cobertura especial desde casa, cogiendo recortes de aquí y de allá y echándole al tema -en definitiva- un poco de morro. Pero, aunque sólo sea por no perderse todos esos ritos que antes les contaba, merece la pena ir hasta allí cada dos años.

¿Qué ha sido lo más destacado de esta edición? He aquí la pregunta más repetida durante los últimos días.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Tanto, que la última noche, despidiendo la feria como se merece con unas cervezas en el Papa Joe's -y perdiendo, de paso, gran parte de la poca fe que se puede tener en el sector en general y la prensa en particular-, juramos que si alguien más volvía a repetir la pregunta la respuesta sería clara y concisa: los cócteles del stand de Pentax.

Brebajes al margen -sin alcohol, ¿eh?-, no es mala idea repasar la agenda y elegir algunos titulares aún en la maleta sin deshacer de esta Photokina 2008.

El estándar Micro Cuatro Tercios gana casi por unanimidad como la novedad más interesante de esta Photokina 2008

Tras un sesudo análisis sociológico y de mercado y una minuciosa encuesta entre las personas que han compuesto la expedición de QUESABESDE.COM, el estándar Micro Cuatro Tercios gana casi por unanimidad como la novedad y el anuncio más interesante de esta edición.

Pero, ¿no era la Lumix DMC-G1 un poco decepcionante? La verdad es que aún no he podido quitarme cierto sabor agridulce de las manos tras pasar unas horas con la cámara, pese al prometedor resultado de su enfoque y su visor.

Tal vez por eso el modelo conceptual de Olympus se lleve la palma -la nuestra, al menos- a la hora de apostar por un diseño atractivo y generar interés. Y eso que aún no han leído lo que nos contó uno de los ingenieros de la firma.

¿Y lo más absurdo? Aquí ya hay variedad de criterios. Roger apuesta decididamente por las malditas vitrinas con prototipos como uno de los temas más cansinos y absurdos de cada feria, y también de ésta.

Olympus, prototipo Micro Cuatro Tercios
Olympus, prototipo Micro Cuatro Tercios
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Leica S2
Leica S2
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Concretando un poco más, un servidor se queda con Sigma, que ha tenido el valor de presentar no la SD15, sino el prototipo de una actualización con todos los números de ser una de las más prescindibles de todos los tiempos.

A Álvaro, sin embargo, le hace muchísima gracia la Leica S2 y su idea de dar un toque de estilo y elitismo al segmento de formato medio, pese al indisimulable momento de crisis que atraviesa.

Yo también me apunto a la S2 de Leica, pero después de haber estado jugando con un modelo operativo y con la renovada M8.2 -impresionante actualización ésta también, por cierto-, creo que he caído rendido al embrujo del círculo rojo y le concedo al sistema S el premio a la novedad más atrevida u "olé tus megapíxeles", como prefieran.

Aunque, en esta misma línea, puede que sea Álvaro quien haya dado en el clavo al destacar la moral y el buen humor de los amigos lomógrafos y su futuro analógico como la iniciativa más original e irreverente de la feria.

Foto: Roger Boix (Quesabesde)
"La moral y el buen humor de los lomógrafos y su futuro analógico ha sido la iniciativa más original de la feria."

Roger, más pragmático, se queda con una de esas imágenes impagables que de vez en cuando pueden verse por los pasillos de Photokina: un alto directivo de Canon Europa visitando el stand de Nikon y estudiando con detenimiento la D90. Todo ello, eso sí, después de haber girado su acreditación canonista, por aquello de la discreción.

No se imaginan el servicio que me hizo el catálogo de premiados de la TIPA para guarecerme de la lluvia

Así que, entre anécdotas, quejas (¿por qué demonios se iluminan tan mal los stands de una feria de fotografía?) y muchas horas de trabajo, sólo queda empezar a reservar fecha para dentro de dos años.

¿Qué hemos aprendido en esta edición? Que los Reyes Magos están enterrados en la impresionante catedral de Colonia -aunque suene a chiste o a broma para recién llegados, me han jurado que así es-, que se pronuncia "Laica" y no "Leica" y que es mentira eso que dicen que los premios TIPA son un cuento chino para sacar los cuartos a las marcas.

¡No se imaginan el servicio que me hizo el otro día su catálogo de premiados para guarecerme de la lluvia!

Pero, sobre todo, que para empezar a parecer veterano en estas lides, hay que prometer que ésta ha sido la última vez que te engañan para venir a Colonia. O la penúltima.

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