• "No debemos ser nunca autocomplacientes"
  • "El sector réflex profesional no es una de nuestras principales prioridades"
Entrevista
PHILIPPE KALMBACH, KODAK EUROPA

"Cambiamos tarde porque estábamos haciendo mucho dinero con la película"

 
10
OCT 2006
Iker Morán / Roger Boix   |  Colonia

Con un discurso centrado en el pragmatismo y la innovación, Philippe Kalmbach fue hace dos semanas uno de los anfitriones de QUESABESDE.COM en el stand de Kodak de la feria Photokina 2006, en Colonia. Al responsable de marketing de la multinacional en Europa le acompañaba el director general de Kodak España, Cristóbal Medina, que asistió a las disertaciones de su colega sobre la tardía transformación digital de la compañía, su participación en el segmento réflex, el futuro de la película y la consolidación de la tecnología Wi-Fi en las cámaras digitales.

Un logotipo más blanco y redondo, un stand más pequeño en Photokina... ¿Qué cambios está experimentado Kodak?

Todo empezó en septiembre de 2003, cuando explicamos a la prensa que queríamos convertirnos en una gran compañía digital, comprando otras compañías y espacio digital, y modificando nuestro producto. Queremos estar presentes en Internet, en los quioscos [de impresión], en el negocio de los teléfonos móviles...

Cuando cambiamos el logo, ya habíamos cambiado todas estas cosas. Mostramos el nuevo logo el año pasado y dijimos: "Esto es nuevo." Esta compañía, hoy, no tiene nada que ver con la que había hace cuatro o cinco años. La mayoría de productos de Kodak son ahora digitales; pensamos en digital, y toda la inversión que hacemos es para el porfolio digital.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Kalmbach habló con QUESABESDE.COM durante la última edición de Photokina, celebrada hace dos semanas en Colonia.

Está muy extendida la teoría de que Kodak se ha dormido un poco. ¿No llega tarde este cambio?

Sí, hicimos tarde el cambio, porque la compañía estaba haciendo mucho dinero en el negocio de la película, y eso a pesar de que Kodak inventó el [soporte fotográfico] digital. Como sabéis, la primera cámara digital fue de Kodak. Cuando el equipo cambió, llegó Antonio Pérez [director general de Kodak] y se produjo toda esta transformación, que se produjo probablemente dos o tres años tarde.

Poseemos mucha propiedad intelectual en fotografía digital, y si hubiéramos hecho el cambio desde el principio quizás lo hubiéramos controlado todo más. Hemos practicado mucho "fair-play". Hoy somos más restrictivos, y estamos adquiriendo muchas compañías que hemos integrado con éxito. Aun así, tenemos todavía mucho trabajo por hacer.

Ahora vemos el trabajo hecho con Motorola, que saldrá el próximo año, con teléfonos móviles muy delgados que son una auténtica fusión con las cámaras digitales. Es un producto apasionante, y veremos más el año que viene.

Ya hemos visto las EasyShare con Wi-Fi o con dos objetivos... Todo esto llegó tarde, pero conseguimos atrapar al mercado. Y en el último cuarto fiscal del año pasado éramos el primer fabricante de cámaras digitales. No está nada mal para una anciana, ¿no?

¿El futuro de Kodak está basado principalmente en la impresión?

Todos los servicios de impresión, como los quioscos, el papel, la impresión doméstica... son clave para nosotros. Internet también es muy estratégico, porque la gente quiere compartir cada vez más sus imágenes y también quiere volver a verlas. Todo el mundo que ha hecho fotografía digital ha perdido imágenes. A no ser que seas perfecto, cualquier día puedes perder un CD. La gente se da cuenta de que imprimir las imágenes es muy importante.

También queremos ser el actor clave en el desarrollo de sensores, tanto en teléfonos móviles como en cámaras réflex, telemétricas... Mirad Leica, que ha presentado la M8, con un sensor de 10 megapíxeles de Kodak. Pretendemos ser un actor global.

Queremos ser también el actor clave en todo lo referente a compartir con la cámara dentro de un sistema. La idea es que quizás el futuro de las cámaras digitales va más por el camino del software, por el de la mayor integración de las prestaciones que podrías encontrar en un PC.

Por otro lado, hace tres años empezamos con las impresoras por sublimación. Ya había actores clave en el mercado, como HP, Canon, Epson y Lexmark, entre otros. Fuimos los últimos en llegar al partido, y tres años más tarde somos el principal fabricante del mundo de impresoras por sublimación.¿Por qué? Porque en vez de vender la impresora como una impresora y la cámara como una cámara, hemos ofrecido soluciones. Nikon ha anunciado una cámara que utiliza el conector de Kodak para funcionar con nuestras impresoras.

Nuestro sistema para aumentar la facilidad de uso está volviéndose cada vez más estándar. Hay cámaras de Olympus que también utilizarán el mismo conector. Ahí es donde ofrecemos un servicio que aporta más que el mero producto.

Por tanto, los rumores que hablan de que Kodak dejará partes del negocio fotográfico que son menos rentables, como podría ser la producción de cámaras digitales, son falsos.

Esto es un negocio. Hay muchas compañías con grandes nombres que desaparecen. Hacemos lo que podemos hacer bien. Si podemos ser los números uno, dos o quizás tres, vamos a por ello. Y si no, pues lo olvidamos, porque la última cosa que queremos es hacerlo todo y hacerlo mal. Cuando hacemos algo es porque podemos estar ahí.

¿Somos el mejor fabricante del mundo? Podríamos serlo. Pero, ¿es esto posible sin dinero? No. Tenemos que poner dinero para diseñar el producto adecuado, para invertir en nuevas tecnologías... ¿Qué hemos hecho ahora? Hemos buscado un socio mundial como Flextronics y lo utilizamos simplemente para fabricar [cámaras]. ¿Quiere esto decir que dejamos de producir cámaras? No. Las diseñamos, desarrollamos el software, nuevas prestaciones... y luego nuestro socio ensambla y produce las cámaras.

Cuando la película deje de ser rentable, no funcionará. Pero continuamos produciéndola. ¿Por qué? Hace cuatro años se realizaban 21.000 millones de copias en papel de fotografías; hoy son 10.000 millones. ¿Quiere esto decir que dejaremos de hacer copias? No.

Quizás haya un día en que la gente no quiera copias como antes. Esto es la realidad. ¿Estamos preparados para la próxima realidad? Así es la evolución: un fenómeno natural.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Medina, director general de Kodak España, junto a Kalmbach.

¿Qué pasará entonces con la película?

El negocio de la película continúa decayendo, pero no cae en picado. Ahora comenzamos a ver una disminución suave. Se da una combinación de usuarios.

Por un lado, están los [fotógrafos] profesionales, que piden película nueva, de más calidad. Por esto hemos presentado en Photokina las nuevas películas Portra. Para obtener la misma calidad en digital tienes que pagar veinte veces más. Hemos hablado con fotógrafos profesionales que nos dicen que utilizan la película para ciertas fotos y el formato digital para otras.

La otra categoría es la del usuario doméstico, que ahora es de un 50 por ciento y se espera que alcance el 60 por ciento [de fotógrafos que realizan copias en papel].

Hay mucha gente que todavía no se ha cambiado al [formato] digital. Y mientras sea así, la película continuará existiendo; con más o menos fuerza, pero continuará existiendo.

Y si un día deja de ser rentable, ¿se continuará fabricando por romanticismo?

El mercado de la película es hoy por hoy rentable, y mientras mantengamos la producción en consonancia con la demanda, iremos bien.

La presencia de Kodak en el sector fotográfico digital profesional, ¿se va a mantener únicamente en la producción de sensores?

Para empezar, tendríamos que distinguir entre dos mercados profesionales: el de entrada y el superprofesional. El mercado de entrada lo forman aquellos que se compran cámaras réflex de 1.000 ó 2.000 euros. Aquí es mejor centrar nuestra participación únicamente en los sensores, porque todo el dinero está en las ópticas, y no en el cuerpo. Nosotros no fabricamos ópticas, y si no estás en el negocio de las ópticas, tienes que estar en el de las cámaras digitales.

En el negocio de la fotografía superprofesional, nosotros hacemos mucho más dinero. Ahí creamos mucho software, los sensores, hacemos integración con compañías como Hasselblad o Rollei... participamos en un espectro más grande y realizamos una integración más profunda. No estamos hablando de soluciones de 2.000 euros, sino de 20.000, 30.000 ó 40.000 euros, sobre todo para fotografía de revistas.

Por tanto, si la pregunta es: ¿Volveréis al segmento réflex para bajar la barrera de los precios? La respuesta es no. ¿Participaréis en él? Sí, ya estamos haciendo sensores, y muchas compañías del sector, incluida Leica y algunas de las grandes de Japón, están incorporando nuestros sensores.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La telemétrica M8 de Leica, una de las principales novedades vistas en Photokina 2006, incorpora un sensor de Kodak.

¿Seguirá siendo la saga EasyShare P el máximo exponente de cámaras digitales de Kodak?

Estamos viendo dos fenómenos. Por un lado, el precio de las réflex digitales está bajando cada vez más, y empezaremos a ver cámaras réflex por 500 euros. Esto supone una gran presión sobre los precios del mercado.

En el otro lado tenemos a los teléfonos con cámara. Ahí está Nokia con 5 megapíxeles [en referencia al nuevo N95], y otros como Motorola, cuyos móviles "canibalizarán" las cámaras compactas de gama baja.

Si quieres una óptica grande, con un zoom de 10 ó 12 aumentos y estabilización... esto no puedes meterlo en el móvil, porque no cabe. Tampoco lo meterás en una réflex, porque se trata de una categoría aún más cara.

Por tanto, estamos viendo una convergencia de productos, de las gamas EasyShare Z y P, que se convierten en una familia puente, con un rendimiento muy alto, estabilización de imagen... y con un precio muy asequible situado entre los 300 y los 500 euros.

Hay un grupo de fotógrafos que ya van por su segunda o tercera generación de cámaras digitales y no buscan cámaras réflex, pero saben que necesitan el sensor apropiado, que necesitan por lo menos 6 ó 7 megapíxeles, un zoom de 10 aumentos, y quizás en el futuro necesiten vídeo de alta definición... y un buen número de prestaciones que no existían en las cámaras hace dos años.

Antonio Pérez, el director general de Kodak, nos comentaba el otro día que a los coches se les llamaba antes coches de caballos sin caballos. Ahora, las cámaras digitales serían cámaras de película pero sin película. Hemos visto cámaras con dos ópticas, el sistema Perfect Touch, Bluetooth... ¿Qué es lo siguiente que va a aportar Kodak?

Ciertamente, apostamos mucho por la innovación. Ahora está el mercado del Wi-Fi en la cámara digital, que significa que puedes sacar la fotografía fuera de la cámara al instante. En función del precio de la prestación, la demanda puede cambiar muchísimo. Sabemos que a la gente le encanta la idea del Wi-Fi, pero tiene que ser al precio adecuado. Parte del futuro es que el Wi-Fi sea genérico en las cámaras.

Las imágenes de alta definición o HD también forman parte del futuro de las cámaras digitales. Pantallas más grandes que permitan utilizar la cámara para algo más que ver [imágenes], como la reproducción de vídeo, puede ser otra opción.

Por tanto, lo que veremos en el futuro de las cámaras digitales es conectividad y multimedia. Ahora estamos viendo sensores de 8 y 10 megapíxeles, altas sensibilidades, velocidad de captura, que es muy importante. Aún hoy algunas cámaras fotográficas son un poco lentas a la hora de tomar fotografías. Nuestros modelos son muy rápidos, y podéis hacer la prueba: utilizad cuatro o cinco modelos de la misma categoría y mirad cuántos segundos tardáis con cada uno en capturar la imagen. Veréis que Kodak es muy buena [en este campo].

En el futuro de las cámaras también está el software, como el software para la identificación del entorno o para organizar tus fotos, que te diga dónde has estado los últimos 12 meses. Ésta foto la tomé en Barcelona, esta otra en Madrid por accidente [bromea con el director general de Kodak España, cuya sede está en la capital del país].

La organización de las fotografías será el reto más grande. Imagina en diez años cuántas imágenes tendrás. En vez de perder el tiempo buscando fotografías, es el sistema quien se encarga de ello, basándose en el lugar en el que tomaste la foto, en palabras clave...

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La EasyShare-One fue, en el momento de su presentación, una de las cámaras más innovadoras del mercado.

Hablando de Wi-Fi y conectividad, ¿cuándo veremos la EasyShare-One en España?

Tenemos la EasyShare-One en varios países, y la razón por la que todavía no está en España es porque para disfrutar de un buen sistema [Wi-Fi] tienes que negociar con el teleoperador. Si pagas un precio muy alto para la transferencia inalámbrica de las imágenes, no lo harás dos veces. Lo harás una vez, verás la factura y dirás, uau, dos euros por cada imagen... no volveré a hacerlo jamás.

Lo que hemos hecho hasta ahora con T-Mobile y también con Orange ha sido una integración que permite al usuario final utilizar la EasyShare-One durante seis meses sin ningún coste, y al final el usuario decide si se suscribe al servicio o no. ¿Estará la EasyShare-One disponible en un futuro en España? Sí, estoy convencido de ello.

Cuando el 20 ó 30 por ciento de las cámaras estén conectadas, cambiarán las cosas. [La consultora] IDC prevé que en 2009 el 40 por ciento de las cámaras tendrán conectividad inalámbrica. Es una proporción grande, y esto cambia la forma en que utilizas la cámara.

Quizás las compañías de telecomunicaciones en España no están facilitando las cosas a las compañías que quieren innovar...

Telefónica puede ser muy innovadora también. Hemos hablado con ellos y están abiertos. Decidimos que haríamos una prueba con la EasyShare-One en cinco países y en Estados Unidos para ver cómo va, y ahora ya podemos dar el siguiente paso.

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