• "Ser fotógrafo no es sólo una manera de ver el mundo sino también de ...
  • "A través de los váteres podemos saber muchas cosas de la gente"
Entrevista
PHILIPPE GONZALEZ, INSTAGRAMERS

"Instagram es bueno para nuestro ego"

1

21
ENE 2014

Igers se ha convertido en uno de esos neologismos que se han colado en nuestro diccionario. Tras él se encuentra Intagramers, un proyecto creado hace tres años por Philippe González y que pasa por ser la mayor comunidad de usuarios de la conocida red social de fotografía móvil, con presencia en decenas de ciudades del mundo y en continuo crecimiento. Con él hablamos de esta consolidada iniciativa, de sus orígenes y de su última apuesta: Instagramers Gallery. ¿Quién lo iba a decir hace sólo unos años?

Instagramers se ha convertido en una de las comunidades fotográficas más activas de la red. ¿Cómo y cuándo surgió la idea?

Hace tres años, en noviembre de 2010, descubrí a través de un amigo la aplicación Instagram. Me cambió la vida, sin duda. Al principio subía tres o cuatro fotos cada día como un usuario más. Instagram es muy adictiva y corría tras los likes y los followers.

Un domingo por la mañana, como buen instagramer recién despierto, encendí mi móvil y me di cuenta de la falta de información que había en la red. Ni siquiera Instagram tenía su propio blog por aquel entonces. Instagram podría llegar a ser una revolución, la nueva revolución fotográfica social de nuestra era. Un tipo de cambio de costumbres sociales parecido al que supuso la Polaroid en su día. Pensé en ayudar a los usuarios a dar sus primeros pasos y empecé por compartir mis conocimientos profesionales sobre redes sociales. Al final, los patrones de comportamiento y las reglas de éxito se repiten de una red social a otra.

Foto: Philippe Gonzalez
Philippe Gonzalez con las Google Glass, en un retrato cedido a Quesabesde.

"Instagram es la nueva revolución fotográfica social de nuestra era. Un tipo de cambio de costumbres sociales parecido al que supuso la Polaroid en su día"

Empecé escribiendo en mi tiempo libre, en mi blog Instagramers. Primero fueron unos breves tutoriales, luego consejos, y también añadí unas entrevistas a usuarios destacados de nivel internacional. Pronto la gente comenzó a contactar conmigo pidiéndome ayuda para organizarse y poner en marcha grupos locales de fans de Instagram con la marca Instagramers.

Para mí era una auténtica locura, pero echamos a andar. Lanzamos el primer grupo de Instagramers en Barcelona con Marta Alonso y también en Madrid, y luego unimos a miles de fans de Londres, París, Milán, Manila, Río de Janeiro, San Francisco, Singapur... Mi objetivo era simplemente ayudar a los usuarios a compartir sus fotos, pero finalmente acabé haciendo que la gente se conociera en persona. Algunos incluso han acabado casados y con hijos.

A base de mucho trabajo me encuentro hoy al frente de la primera comunidad open source generada alrededor de una aplicación móvil. Son más de 350 grupos de igers o instagramers autónomos e independientes en 60 países por todo el mundo, y me he convertido en uno de los entendidos en Instagram. Es curioso.

Instagram es fotografía, pero también es una red social. ¿Qué peso crees que tiene cada uno de estos dos componentes en el total?

Cuando me preguntan en algún foro sobre Instagram suelo dar la típica respuesta que suena muy bien: Instagram es la democratización de la fotografía, o algo por el estilo. Y es verdad que Instagram ha quitado el miedo a sacar fotos y compartirlas. Los filtros les dan un toque artístico y nos creemos buenos fotógrafos. Si además el número de personas que nos hacen "me gusta" sube cada día, ya nos creemos lo más. Y es bueno para nuestro ego. La creatividad a través de la fotografía ha sido una de las razones del éxito de esta red social. Otros han querido replicar la misma idea con aplicaciones para crear y compartir dibujos, pero no ha cuajado.

Ahora bien, cuando me pongo más filosófico digo que Instagram es el mejor remedio a una de las enfermedades más importantes de nuestra era: la soledad. Podemos estar ultra conectados y rodeados de gente todo el día, y cuando llegamos a casa de repente nos sentimos muy solos. Instagram está abierto 24 horas al día, 365 día al año. Tienes un bajoncillo, te metes en Instagram, subes una foto, te ponen unos likes, te escriben unos comentarios agradables y te sube la moral.

"Instagram es el mejor remedio a una de las enfermedades más importantes de nuestra era: la soledad"

Tengo un amigo que lleva tiempo en paro y dice que Instagram le cambió la vida. Trabaja en un sector tan complicado como la construcción, y la fotografía ha sido un descubrimiento para él a través de su móvil. Hoy hace exposiciones, participa en campañas con marcas y se siente útil y creativo. Y gana algo de dinero.

¿Es posible ganarse la vida con Instagram o incluso los usuarios más conocidos y activos se lo toman – o deberían tomárselo- sólo como un hobby?

Personalmente agradezco al cielo no tener que depender de Instagram o Instagramers para vivir. Ya sabemos que económicamente las redes sociales son arenas movedizas. De hecho ésa es, en parte, la razón del éxito de Instagramers: es un proyecto colaborativo donde el dinero queda en un segundo lugar.

Es verdad que desde el principio algunas marcas muy proactivas se acercaron a mí para contar con Instagramers en acciones de marketing, relaciones públicas, lanzamiento de productos… Hoy patrocinan eventos, nos envían accesorios para que los probemos… y todo ello les sirve para que hablemos de ellos y les hagamos publicidad, claro. Intentamos tomárnoslo como un hobby con algunas buenas sorpresas e invitaciones a eventos originales. Otros han decidido dejarlo todo y centrarse en esto durante un tiempo, sacarle el máximo provecho y hacer de Instagram su modo de vida. Me parece genial. Es una gran experiencia y les trae unas vivencias inolvidables. Muchos de ellos, hace tres años, nunca hubieran pensado estar donde están, vivir lo que viven, con cientos de miles de followers e invitados por todo el mundo.

Siempre digo que las redes sociales exitosas son olas, y seas una empresa o un fotógrafo móvil debes intentar pillarlas. Si un día decae una, debes ver la ola que viene con fuerza. La experiencia y el éxito en una ola anterior te hace aún más fuerte en la siguiente. Todos estos amigos míos que apuestan hoy por Instagram estarán pase lo que pase preparados para cualquier otra cosa que venga.

¿En qué sentido crees que está afectando la adquisición de Instagram por parte de Facebook?

Positivamente, porque Instagram ha sabido conservar su carácter de startup. De hecho, este verano pasado estuve en las oficinas de Instagram, que se encuentran en el mismo edificio que el cuartel general de Facebook, y han sabido conservar su independencia. Están separados del resto de empleados de Facebook, con su propia cafetería, sus antiguas cámaras de fotos, sus sillones vintage...

"Siempre digo que las redes sociales exitosas son olas, y seas una empresa o un fotógrafo móvil debes intentar pillarlas"

A nivel estratégico Zuckerberg ha sabido dejarle el protagonismo a Kevin Syström, que creó la compañía. Donde sí ha entrado Facebook -con cierta delicadeza- ha sido en la parte comercial, al integrar un personal de desarrollo de negocio procedente de la casa madre. Y es que las sinergias comerciales son evidentes.

Vídeo en Instagram. ¿Sí o no?

Hace poco más de un año escribí un artículo bastante escéptico sobre el tema. Los vídeos largos no funcionaban y la experiencia de uso en aplicaciones de vídeo tipo Viddy era bastante pobre. Pero llegó Vine y le echó una mano a Instagram apostando por un vídeo muy corto, ligeramente editable. Un vídeo tan corto que te retaba otra vez a ser creativo y sorprender a los amigos. Y en ese sentido, y dado los esperanzadores resultados de audiencia de Vine, Instagram no podía quedarse atrás. El vídeo es, junto con la fotografía, el contenido rey en Internet, aplicaciones y redes sociales.

¿Qué hay de eso de utilizar únicamente el móvil para sacar fotos? ¿O es éste un debate que sólo interesa a los puristas?

Es un debate que va y viene. Cuando empezamos todos en Instagram nos hacíamos la misma pregunta. Algunos entendieron Instagram como el reto de hacer fotos artísticas con un material de tamaño reducido y calidad limitada. Entre ellos yo. Representaba un reto diario. Pero luego empezó a entrar gente con fotos realizadas con cámaras, y empezó el debate.

Hoy ya es complicado saber qué es de móvil o de cámara digital. La línea es tan fina entre las dos tecnologías… El otro día saqué unas fotos con un Sony QX100. ¿Es una foto de móvil o una foto de cámara digital? Es complicado. Yo acepto todo tipo de fotografías, aunque es verdad que les tengo un cierto aprecio a los fotógrafos que apuestan en Instagram por usar sólo el móvil. Acabáis de inaugurar Instagramers Gallery, una suerte de sala de exposiciones en Miami que en enero abrirá sus puertas en Madrid. ¿Es el salto definitivo de esta comunidad del mundo on-line al off-line?

En Instagramers hemos tenido desde los inicios esa necesidad de desvirtualizar todo ese arte móvil en espacios físicos. Recuerdo las primeras expos que montamos en Madrid con medios muy reducidos, caseros. Luego llegaron marcas e instituciones de todo el mundo y nos ayudaron organizar eventos puntuales y más profesionales. Pero la Instagramers Gallery es un gran paso adelante.

La Instagramers Gallery en Miami.

Hace unos meses Jorge Martínez, amigo mío y brillante publicitario laureado por varias campañas humanitarias, entre ellas la inolvidable "Pastillas contra el dolor ajeno", me propuso crear un espacio físico, real y permanente. Un sitio donde se valorase la fotografía móvil como una nueva forma de arte social y darle todo el reconocimiento que se merece.

Este proyecto se materializó con la apertura de una Instagramers Gallery en Miami el 11 de diciembre, y en febrero esperamos poder abrir la segunda sala de exposiciones en Madrid. ¿Quién iba a decirlo hace tres años cuando empecé con todo esto?

Y para celebrarlo se ha organizado un concurso con un premio diario de 1.000 dólares y uno final de 100.000. Tras la sorpresa inicial, creo que todo el mundo se pregunta cómo es posible en plena crisis ofrecer esos premios.

La Instagramers Gallery es algo muy importante, pero nuestra ambición va más allá de tener esos puntos físicos. Las galerías son apoyadas por una web que pretende convertirse en el mayor banco de fotos móviles y artísticas en el mundo y donde invitamos a los fotógrafos móviles a subir sus mejores instantáneas. Únicamente una al día, para evitar lo que pasa en Instagram con el tag spamming. Los usuarios ponen a menudo tags en las fotos sin saber muy bien por qué.

Para celebrarlo hemos ideado una campaña atractiva que invita a los fotógrafos a participar. Cada día uno ganará 1.000 dólares por la mejor foto en todo el mundo, y el ganador final del concurso se llevará unos 100.000 dólares.

Es verdad que puede sorprender, pero es una apuesta inteligente por parte de los patrocinadores que están detrás del proyecto. Podían elegir entre publicitarse entre miles de otros anunciantes en redes sociales, Facebook o Instagram. O ser los únicos en hacer una campaña de un coste razonable. Nosotros, como Instagramers Gallery, estamos encantados, ya que esto permitirá a nuestros artistas adscritos comprarse un nuevo móvil con una mejor cámara, ir a clase de fotografía, viajar para sacar fotos… Y esperamos que el ganador pueda ser un descubrimiento artístico internacional.

La publicidad se está asomando a Instagram, y como has comentado, Instagramers hace tiempo que colabora con empresas en diferentes eventos y campañas. ¿No existe el peligro de que se acabe desvirtuando el espíritu de una comunidad fotográfica?

Desde el minuto uno he pensado en ese tema. Las cosas funcionan cuando están hechas con cabeza y con sentido común. He rechazado acciones comerciales y colaboraciones porque no tenían sentido ni sitio en Instagram. Y siempre he pensado que las marcas que obligan a los llamados influencers a hacer un tipo de fotos o a subir tal o cual número de instantáneas en un evento se equivocan. La mejor comunicación, la mejor publicidad es la que no se ve, o al menos no de forma consciente. Me gusta participar en campañas cuando aportan algo a los usuarios. Si no, no funcionan.

Se suele hablar de fotografía móvil, dando a entender que usar un teléfono en lugar de una cámara es suficiente para crear una nueva categoría. ¿Estás de acuerdo con esta idea?

Sí, me parece bien. Igual que se habla de fotografía instantánea con una Polaroid o que quienes usan una Lomo también tienen su propio espacio. ¿Por qué no llamarlo por su nombre? Lo importante es que los que practiquen esa fotografía móvil de la que hablamos se encuentren cómodos, sean reconocidos y formen parte de esa categoría. Si les ponemos una etiqueta, seguro que lo agradecen. Al final, hacer fotos con el móvil nos diferencia en algo, y eso es lo buscamos todos: la diferenciación y la originalidad.

Pero hacer fotos con el móvil ha dejado de ser algo exótico.

Sigue sorprendiendo a mucha gente, sobre todo de cierta edad. Pero es verdad que cada vez es algo más habitual y ningún joven duda ya de las posibilidades que ofrece un móvil. Además, las redes sociales son ya parte de la actualidad informativa e incluso hay famosos que usan Instagram para anunciar cosas.

Nos hemos acostumbrado a compartir cualquier momento de nuestra vida, el más íntimo. ¿Cuántas personas sacan fotos probándose un vestido, eligiendo un mueble o una casa? Ya no es algo raro sacar una foto y compartirla al instante. Hace unos 20 años no lo hubiéramos pensado jamás. Internet está rebajando nuestro nivel de exigencia en cuanto a privacidad y reduciendo nuestra timidez a la hora de compartir nuestra vida personal.

¿Qué aplicaciones sueles usar para las fotos que haces con el móvil?

"No me gusta dedicar más de dos o tres minutos entre la toma, la edición y la subida de la foto a Instagram. Pienso que mata la espontaneidad. Y no busco nunca la perfección"

Soy bastante básico. Casi siempre uso Hipstamatic. Luego le aplico como mucho un filtro de Camera+ o de Snapseed para realzar el tono o esclarecerla. No me gusta dedicar más de dos o tres minutos entre la toma, la edición y la subida de la foto a Instagram. Pienso que mata la espontaneidad. Y no busco nunca la perfección. Lo imperfecto está bien a veces. De ahí que nos gusten tanto las fotos de nuestros padres con la Polaroid y que los filtros con estos efectos triunfen tanto. Hoy por hoy soy muy de blanco y negro, pero entre mis propósitos para este año está volver al color.

¿Después del smartphone vienen las Google Glass? ¿Deberíamos ir preparándonos para un nuevo fenómeno en forma de Glassagram (aplicación que de hecho ya existe)?

Como afortunado propietario de unas Google Glass, debo decir que van a ser un cambio importante. De momento posiblemente lo veamos todos como algo muy futurista, pero no está tan lejos. Ya hay unos cuantos miles por el mundo, y los desarrolladores de aplicaciones están ya frotándose las manos con todo lo que podremos hacer llevando ese tipo de artilugios siempre encima. Hay también grandes intereses comerciales. Hoy puedes esquivar anuncios en la tele, la radio, el móvil… pero cuanto más cerca del ojo estén, más impacto van a tener.

En cuanto a Instagram y la fotografía móvil, desde luego que se abrirán aún más puertas a la creatividad. Los glasseros se reunirán probablemente entre ellos para hablar de sus técnicas, tendrán sus propias etiquetas y tal vez su Glassagramers ¿Quién sabe?

Fuentes y más información
Vídeos relacionados (1)
1
Comentarios
Cargando comentarios