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Con texto fotográfico

"Esa gente está acostumbrada a vivir sobre el agua y quiere continuar allí" Petrut Calinescu

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Foto: Petrut Calinescu (Photographers for Change)
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JUN 2016
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Con una población que supera los 20 millones, Lagos se ha convertido en la metrópoli más grande de África. Petrut Calinescu se adentró en Makoko, un suburbio situado prácticamente en el centro de la capital nigeriana y a orillas de la laguna. Esas dos particularidades han revalorizado la zona, que ahora se ve amenazada por especuladores y constructores pero que sigue habitada por una comunidad bicentenaria cuya vida cotidiana nos muestra este autor rumano perteneciente al colectivo Photographers for Change.

Petrut Calinescu

Makoko se asienta sobre una de las áreas más caras de la próspera y caótica capital comercial del país, y los especuladores hacen cola para construir complejos residenciales frente a la línea de costa de la laguna. El suburbio actual creció sobre una antigua villa de pescadores, más allá de la ciudad, pero actualmente Lagos ha crecido de forma vertiginosa hasta convertirse en la ciudad más grande de África, con una población estimada de más de 20 millones.

Los peces de la laguna están desapareciendo, [en Makoko] no hay electricidad ni agua corriente y las aguas residuales se acumulan sobre el suelo de muchas viviendas. Y sin embargo estas preocupaciones resultan insignificantes en comparación con la mayor amenaza que sufren los habitantes de esta comunidad de 200 años de antigüedad: el desahucio.

En 2014 pasé diez días en esa comunidad. Traté de captar tantos aspectos de la vida diaria como pude. No llevaba un guion preconcebido de cómo iba a fotografiar, y tampoco tenía claro el punto de vista que quería darle. Simplemente quería mostrar cómo viven los habitantes de Makoko. La gente de allí se asombró a verme aparecer día tras día, y me decían que aunque era común que viniesen varios medios de comunicación, como mucho estaban por allí un par de horas y luego se marchaban.

"Los peces están desapareciendo, no hay electricidad ni agua corriente y las aguas residuales se acumulan, pero la mayor amenaza es el desahucio"

Resulta imposible planear una historia en una comunidad de estas características. Evidentemente investigué sobre el lugar, leí artículos en Internet y vi algunos documentales sobre Makoko. Pero yo siempre prefiero verlo con mis propios ojos, sacar mis propias conclusiones y planear las cosas sobre el terreno.

Al final de cada día, mientras editaba, pensaba en lo que me faltaba y qué tipo de situaciones o lugares debería buscar al día siguiente. Pero como me ocurre siempre, las mejores fotografías y situaciones son fruto de momentos inesperados.

Muchas de las fotografías las hice sin hablar con la gente. La mayor parte del día lo pasaba en una canoa, con un chico que me llevó a todas partes. En realidad no hay muchas áreas secas: todo ocurre en el agua. Me percaté que había varios salones de belleza, así que le pedí a mi guía que detuviera la canoa frente a uno de ellos. Las chicas que trabajaban salieron curiosas para verme, y aproveché para tomar un par de imágenes.

Lagos es, sin ningún género de dudas, el lugar más complicado en el que jamás he fotografiado. Hay un bullicio y un ajetreo constantes. Tuve mucha suerte de trabajar con Olayinka, un excelente fixer, que recomendaría a cualquier periodista que tuviera que trabajar allí. Para llegar a la comunidad de Makoko hay que atravesar otro suburbio en el que día sí, día también, los chavales de la zona nos ponían algún problema. Algunos más grandes que otros.

"Evidentemente investigué sobre el lugar, pero yo siempre prefiero verlo con mis propios ojos, sacar mis propias conclusiones"

Cuando nos adentrábamos en esa especie de mundo acuático pedíamos permiso al jefe de la comunidad, y entonces nos veíamos libres de todo ese ajetreo. Lo cierto es que en la zona empantanada, en Makoko, todos fueron muy amigables, algo que no puedo decir de Lagos.

Aunque mi reportaje en Makoko ha tenido bastante visibilidad (esta fotografía en particular ha circulado bastante por la red), me temo que la situación sigue siendo la misma, si no peor. Hace un año las autoridades planeaban evacuar la zona porque el terreno está casi en el centro de Lagos y vale una fortuna. Pero incluso ahora que no quedan apenas peces esa gente está acostumbrada a vivir sobre el agua y quiere continuar su vida allí.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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