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Con texto fotográfico

"En la agencia se enfadaron bastante porque aquello no tenía nada que ver con lo que dije que haría" Pep Bonet

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Foto: Pep Bonet (Noor)
10
ABR 2014
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

En algunas ocasiones la independencia de un fotógrafo se mide por su capacidad de escoger las historias que quiere contar. Y Pep Bonet, llegado a Brasil para trabajar en un proyecto colectivo con Nikon y la agencia Noor, decidió que era mucho mejor dejar las directrices de lado y andar por su cuenta. Así fue como conoció a un grupo de hombres y mujeres que en su mayoría ejerce la prostitución. Víctimas fáciles de la violencia y las drogas, aceptaron de buen grado mostrar sus vidas ante la cámara de este mallorquín, que nos habla sin tapujos acerca de su trabajo.

Pep Bonet

Cada año hacemos un proyecto en grupo con Noor y Nikon. Todo el mundo hizo lo que se había dicho que se tenía que hacer. En principio yo iba a tratar el tema del sida. Fui a Brasil, y muy deprisa me desvié hacia el tema de los travestis porque llevo tiempo fotografiándolo. Me di cuenta de que el tema del sida no me interesaba tanto comparado con la historia que encontré.

Es el típico momento en que tienes un trabajo que se te ha encargado y tu propio corazón, mente y ojo te dicen: ‘No, ahí se han equivocado, o me he equivocado yo… a tomar por el culo, voy a hacer lo que me salga de la polla.’ Hice mi propia historia. Los de Noor se enfadaron bastante porque aquello no tenía nada que ver con lo que dije que haría. Y encima todo el mundo hizo [fotografía en] color y yo hice blanco y negro.

Contacté con diferentes ONG de LGBT [siglas para referirse al colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero] y empecé trabajando en el Turma OK, que es un club pionero de Brasil donde se reunían los gays y travestis en los años 50 y 60. Un lugar por el que todavía se sigue luchando, donde los travestis y transformistas van para hacer shows gratuitamente.

"Te han encargado un trabajo y tu corazón, mente y ojo te dicen que se han equivocado. Hice mi propia historia"

La chica de la foto es Julia, una travesti que se dedica a la prostitución. Yo la fotografié en la calle prostituyéndose y después me la encontré en un cine gay. El cine gay es una opción para los travestis que no quieren trabajar durante la noche, porque es bastante peligroso [ejercer la prostitución] en Brasil y en muchos otros países.

Yo iba con un grupo de activistas que reparten condones y las conocen a todas. La mayoría de ellas nunca me puso ningún problema para retratarlas. Son todas unas locas. Empiezan a hacer el show sin que les digas nada. Ésta se puso ahí a hacer el espectáculo, enseñando las tetas. No las dirigí en ningún momento. Me dediqué a aprovechar su ilusión, su querer aparentar y su querer hacerme el show para salir en la foto. Eran muy abiertas. Julia incluso me dijo: ‘¿No quieres ir a ver una película porno conmigo?’ Es gente que tiene muy aceptado lo que son y lo que hacen.

Ella lo que hace es buscar clientes en el cine gay. Es un lugar con tres plantas: la primera es un sitio muy underground, el segundo piso es un bar y en el tercero hay habitaciones muy pequeñas donde la gente folla.

Al cine no me dejaban entrar con la cámara, así que la escondí, entré y no la saqué hasta que estuve dentro del cuartito donde estaba Julia follando con un tipo. Antes le había pedido si me dejaba fotografiarla trabajando, y ella le preguntó al cliente y me dijo: ‘Quiere que tú entres pero no quiere que salga su cara.’ Yo respeté eso y la fotografié teniendo sexo en el cine.

No se puede generalizar, pero la mayoría de travestis en el mundo se dedican a la prostitución porque no tienen posibilidades como el resto de la gente. La sociedad les discrimina y estigmatiza hasta el punto que no pueden tener un trabajo digno. Entonces tienen que acabar trabajando en la prostitución, con todo lo que eso conlleva: mogollón de adicciones a la droga, enfermedades de transmisión sexual, sida, mucha violencia…

En Brasil hay muchas, muchas travestis, pero el sistema tampoco las ha aceptado totalmente. Muchas se prostituyen durante varias temporadas y se pasan -por ejemplo- dos meses en Barcelona y otros dos en Madrid, y después se vuelven a Sao Paulo. O van cambiando [de ciudad] y van viajando dedicándose a esto.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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