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Con texto fotográfico

"Lemmy siempre me aceptó" Pep Bonet

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Foto: Pep Bonet
24
MAR 2016
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

De tragarse dos semanas siguiendo a una banda de rock -por cuenta y riesgo propio- a ser uno más de la familia Motörhead. Pep Bonet firma un reportaje de largo recorrido con el mítico grupo británico en el que el directo es anecdótico y el backstage, crucial. Son imágenes íntimas y cercanas, sin pasar por alto que se trata de estrellas del rock. Este primer plano de Lemmy Kilmister es un ejemplo de la fuerza sobre el escenario del que fue el líder de la banda, recientemente fallecido y a quien el fotógrafo mallorquín siempre hace referencia en tiempo presente.

Pep Bonet

En 2008, cuando gané la beca Eugene Smith, vino la editora jefe de Rolling Stone a la presentación y me dijo: ‘¿Por qué no vienes a la revista y hablamos para hacer alguna cosa?’ Yo les dije que me gustaría seguir a una banda de rock, a Motörhead, porque soy fan desde niño. Me contestaron que Motörhead no les interesaba mucho, pero que me podrían hacer el contacto, ya que ir de parte de Rolling podía abrirme alguna puerta.

Ellos no tenían ningún interés en publicar la historia, pero sí que me hicieron el favor de ponerme en contacto con Steffan Chirazi, el mánager de la banda, y con la gente que se encargaba de la comunicación. Miraron mi trabajo, y decidimos que en octubre de 2008, cuando empezaba el tour europeo en Inglaterra, podía ir para conocer a la banda, y si ellos aceptaban, igual podría estar durante un par de semanas o un mes.

Conocí a la banda, a Lemmy, y ahí empezó una relación. En aquella época alquilé un coche y les seguía. Casi cada día tocaban, y a veces tuve que conducir 400 o 500 kilómetros durante la noche para llegar al siguiente concierto. Paraba en un motel de carretera, me duchaba, bajaba las tarjetas y volvía a estar al día siguiente para la prueba de sonido. Y así durante dos semanas.

"Me gusta la imagen por la locura que parece que Lemmy lleva dentro, pero al final es una persona súper tranquila, súper culta, súper leída"

Supongo que al final me debieron ver la cara de cansado y me dijeron: ‘Bueno, Pep, deja el coche y vente con nosotros en el bus de la banda.’ No se referían al del crew [equipo técnico del grupo], sino al suyo. Así empezó una relación con Motöhead muy bonita que duró hasta que Lemmy murió. Yo estuve con él diez días antes, en su 70 aniversario en Los Ángeles.

Les gustaron mucho las fotos, y mandaron a un periodista muy bueno a entrevistar a Lemmy. Esa foto es la que utilizaron para la doble página con la que se abría el reportaje de ocho páginas que se llamó ‘Lemmy, el vampiro de Sunset Strip’. Lo publicó la [edición] americana, y lo bueno fue que todas las Rolling Stone de todo el mundo dieron la misma historia.

Piensa que cuando Motörhead sacaba un disco nuevo o algo bestia, Rolling Stone le daba una reseña muy pequeñita, y de repente, por primera vez en los 35 años de existir la banda, le dieron a Lemmy ocho páginas y un reportaje de puta madre. Ahí se abrieron otras puertas con la banda, y al siguiente tour ya me metieron de asistente de guitarras simplemente para que los promotores locales me considerasen como parte de la banda y pudiera viajar siempre con ellos y estar en la logística de aviones y hoteles.

Vídeo del tema "When The Sky Comes Looking For You", de Motörhead, realizado por Pep Bonet.

Cada año seguí fotografiando en diferentes países. Estuve en Brasil, en Argentina, en Colombia, en Suiza… Estuve en festivales europeos en Madrid, en Los Ángeles cuando grabaron el penúltimo disco. Al final les hice el vídeo oficial del último tema del último disco, el ‘Bad Magic’.

Se creó una relación muy bonita de confianza. He pasado muchas horas, muchos días y muchos meses con Lemmy, con la banda y con el crew, y al final ya se me consideró parte de la familia. De alguna manera yo era como el fotógrafo oficial.

Esta es una foto en directo de un momento en que Lemmy interactúa con el público [en referencia a la imagen de cabecera del artículo] y conseguí capturar esa mirada. Me gusta la imagen por la locura que parece que Lemmy lleva dentro, pero al final es una persona súper tranquila, súper culta, súper leída y que necesitaba siempre su espacio.

Lo que pasa es que a mí Lemmy siempre me aceptó. Podía estar en su camerino mientras él estaba bebiendo su Jack Daniel’s, fumando y leyendo. Yo podía estar hablando con él o me podía estar callado durante un par de horas.

Siempre fotografiaba mucho desde dentro. No me interesaban las fotos de concierto, aunque también las hacía porque a veces salen fotos como esta que has elegido [para este artículo]. Me interesaba más la banda. ¿Quién es Lemmy? ¿Quién es Phil? ¿Quién es Mikkey? ¿Y qué es lo que hacen realmente cuando no están tocando? Eso es lo que yo quería documentar.

motörhead
Foto: Pep Bonet

Trabajar con ellos era muy fácil una vez conocías al grupo. Yo sé que el primer día, cuando les dijeron que venía un fotógrafo para un par de semanas, todos pusieron una cara en plan ‘hostia puta… ¡Otro fotógrafo no! ¡Vaya mierda un puto fotógrafo tocando los cojones!’.

Pasa que yo fui muy tranquilito, conversé mucho con la gente y me adapté bastante a lo que era rodar con una banda de rock, que es una vida muy dura porque se vive de noche y se descansa de día. Eso en teoría, porque yo tenía que viajar siempre para estar en el próximo concierto. Fue duro, pero al final todo dio sus frutos.

"Me avisaron de que podía moverme por donde quisiera y hacer lo que quisiera, siempre y cuando no jodiese un concierto"

En el escenario has de ir con pies de plomo, porque hay cables y otras cosas. Tú con Motörhead la cagas una vez. Si yo me engancho con un cable y me cargo una parte de un concierto haciendo el gilipollas por ahí, pues hubiese sido mi despedida. Esto nunca pasó.

A mí me avisaron de que podía moverme por donde quisiera y hacer lo que quisiera, siempre y cuando no jodiese un concierto. Siempre estuve muy atento a estas cosas. Cuando acababan el concierto yo siempre me subía encima de la batería de Mikkey Dee para hacer la foto cuando se despiden del público. Tuve muchísima libertad para hacer todo esto.

En 2010 hicimos el libro ‘Röadkill’, al que Lemmy le puso título. Todos los de la banda estaban emocionados con el libro y me consiguieron que Brian May [el guitarrista de Queen], Slash y Nicko McBrain [el batería de Iron Maiden] escribiesen un prólogo. Otro lo hizo Lemmy y uno más lo escribió Steffan Chirazi, que fue mi primer contacto con la banda.

Yo siempre fotografié a la banda desde el punto de vista de la admiración del súper fan. El primer día, cuando conocí a Lemmy, le di mis libros y tuvimos una conversación larga, de hora y media. Él es un fanático de la guerra, sobre todo de la Segunda Guerra Mundial. Es coleccionista y le encanta todo el tema de la indumentaria nazi de la guerra: colecciona desde cascos hasta armas. Le encanta toda la estética, aunque él no sea nazi. Ahí tuvimos un punto de conexión.

motörhead
Foto: Pep Bonet

Le enseñé mis trabajos de Somalia, de Sierra Leona, la posguerra y cosas que a él le interesaban muchísimo. Pocas veces había tenido la posibilidad de conversar con gente que hubiera estado en este tipo de países haciendo lo que yo había estado haciendo.

Creo que a Lemmy le causó un poco de impresión y le gustó mi trabajo. A partir de ahí todo fue muy natural. Yo también sabía lo que me estaba jugando ahí, sabía que si no la cagaba podía llegar muy lejos. Siempre fui con pies de plomo, nunca fui un pesado a la hora de hacer fotos. Hacía pocas y en el momento justo. Aunque muchas veces Lemmy me dijo ‘fuck off!’ Pero yo sabía que ese es Lemmy: te lo dice de corazón.

"Le enseñé mis trabajos de Somalia, de Sierra Leona. Creo que le causó un poco de impresión y le gustó mi trabajo. A partir de ahí todo fue muy natural"

Una de las cosas brutales fue poder ver cómo un disco nace de la nada. Lemmy empieza con los acordes de bajo, un folio en blanco y empieza a escribir una canción y a tacharla, hasta el momento que van a los estudios de Los Ángeles con Cameron Webb, el productor del disco “The World Is Yours” y ves cómo realmente se graba un disco y cómo se hace todo.

Para alguien que está fotografiando desde el punto de vista de un fan… ¡Esto es mi banda, coño! ¡Es lo que me mola! Mi casa antes de conocer a Lemmy estaba llena de pósteres suyos. La primera vez que lo vi y le di la mano pensé: ‘¡Hostia puta, es Lemmy! ¡Tío, lo he conocido! ¡Toma ya!’ Para mí eso ya era mucho. Cuando Rolling Stone decidió publicar el reportaje y la banda me cogió en plan ‘vale, te quedas con nosotros’, eso me molaba mucho.

Yo hacía otras cosas. Así que ellos, cada medio año o así, me llamaban y me decían: ‘Vamos a hacer una cosa chula o el final de alguna gira, un Hammersmith’ [en referencia al primer álbum en directo de Motörhead]. Ellos siempre contaban conmigo y yo siempre dejaba espacio en mi agenda para la banda, porque era lo que realmente quería.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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