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Iker Morán.-
¿Con qué podría compararse la Pentax Q?, nos preguntamos nada más tener entre las manos la primera unidad totalmente operativa de la cámara que llega al país. Aunque la pregunta puede parecer intrascendente, en realidad estamos convencidos de que acabará siendo uno de los mayores problemas para este nuevo sistema.
Pentax Q


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Porque, a falta de un espejo en el que mirarse, la tentación de enfrentar con la Pentax Q a algunas de las compactas de gama alta del mercado o de los otros sistemas sin espejo podría parece lógica. Después de todo, ésa es la idea: una compacta de óptica intercambiable.
Pentax Q


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Sin embargo, salta a la vista que estamos ante una propuesta única y diferente a todo lo que habíamos visto hasta ahora. Es posiblemente una de las cámaras más extrañas en la historia de Pentax -o más niponas, dicho de otro modo-, así que nada mejor que dejar a un lado nuestra cara de sorpresa y escepticismo inicial para intentar entender mejor el significado de esta Q.
Diseño que gusta
Tal y como detallamos en su momento tras probar una unidad de preproducción de la cámara, el diseño y la construcción son excelentes. Pese a que a primera vista las reducidas dimensiones no inspiran demasiada confianza, basta tener la Pentax Q entre las manos para darse cuenta de que se ha hecho en ella un trabajo bastante minucioso.
Pentax Q


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Es, por otra parte, lo menos que se puede esperar de una cámara cuyo precio será de unos 700 euros junto al objetivo Pentax Q 8,5 mm f1.9, equivalente a unos 46 milímetros en paso universal.
No desgranaremos ahora de nuevo cada uno de los detalles de su ergonomía, pero merece la pena volver a echarle un vistazo a aquella primera toma de contacto para ver las imágenes comparativas y hacerse una idea del tamaño de la cámara. Ni que decir tiene que su ligereza y comodidad de transporte constituyen una de sus mejores bazas.
| Vídeo: un vistazo a la Pentax Q | |
De todos modos, tras unos días de uso intensivo, hay ciertos puntos que merecen un nuevo repaso. Empezando por las buenas ideas: la rueda frontal con cuatro posiciones es realmente útil si queremos aprovechar la interminable lista de filtros creativos (más de 30, separados en diferentes menús) que ofrece la cámara.
Pentax Q


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Puestos a pedir, es una lástima que su función se haya reservado exclusivamente para esta tarea y que no sea posible configurarla para controlar otros parámetros de la cámara. Es cierto, no obstante, que el dial trasero permite ajustar la exposición de forma bastante sencilla y que también disponemos de accesos directos a la sensibilidad y el balance de blancos.
Pentax Q


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Además, una simple pulsación del botón "info" permite acceder a un menú rápido en pantalla desde el que podemos modificar casi cualquier parámetro. En general, podríamos hablar de una curva de aprendizaje bien conseguida que permitirá al usuario hacerse con el manejo de la cámara en no mucho tiempo.
Pentax Q


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Si se trata de buscarle las cosquillas al diseño de la cámara, la posición del botón de compensación de la exposición, la excesiva dureza del disparador -al principio cuesta activar el enfoque automático a media pulsación sin disparar la cámara- o la falta de un botón directo para la grabación de vídeo serían nuestras principales quejas. En este último caso, resulta curioso que el botón verde de la cámara no pueda programarse para esta tarea.
Ágil a veces, otras no tanto
La puesta en marcha de la cámara una vez presionamos el interruptor principal no es especialmente rápida. En el modelo probado (con el firmware 1.0 instalado), la espera se prolongaba hasta casi unos 3 segundos mientras la pantalla mostraba la imagen y el autofoc reaccionaba.
Pentax Q


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Pese a esta mejorable primera impresión, en otros campos esta cámara es mucho más rápida que otras compactas. Por ejemplo, si trabajamos en RAW, el tiempo de recuperación tras el disparo es apenas perceptible. Aunque el indicador luminoso de grabación en tarjeta permanece activo, la cámara sigue funcionando sin ningún problema.
En lo que respecta al disparo en ráfaga, la Pentax Q ofrece una modalidad de alta velocidad que, con una cadencia de 5 fotogramas por segundo (no está nada mal), sólo es compatible con el formato JPEG. Además, la duración es efímera: apenas 8 disparos que dan paso a varias tomas más, pero con una velocidad de captura muy irregular.
Pentax Q


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En el caso de seleccionar la ráfaga lenta ("Lo"), la duración es ilimitada en JPEG y recuperamos la posibilidad de disparar también en RAW, aunque en este caso el buffer sólo aguanta unos 8 disparos consecutivos. Eso sí, la cifra cae aquí hasta los 1,5 fotogramas por segundo.
En cualquier caso, la buena noticia es que no hay incómodos menús intermedios de grabación que congelen la cámara hasta que todas las imágenes de la ráfaga se han grabado. No es que sea un equipo muy rápido, pero al menos en este sentido Pentax ha optado por una solución bastante práctica.
01 Standard Prime
Por si la rareza del sistema no era suficiente, la firma japonesa ha optado por dar nombre propio a las primeras ópticas compatibles con la nueva bayoneta Q.
Pentax Q 01 Standard Prime


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Además de tres objetivos de enfoque manual que la propia Pentax define como "toy lenses" ("ópticas de juguete", en un claro guiño a las cámaras lomo), esta Q llegará acompañada de un zoom 5-15 mm f2.8 (equivalente a 28-80 milímetros, aproximadamente) y del 8,5 mm f1.9 que hemos usado en esta prueba (una óptica fija equivalente a unos 47 milímetros y que Pentax ha bautizado con el nombre de 01 Standard Prime).
Pentax Q 01 Standard Prime


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Nombres al margen, y como ya explicamos en su momento, la ventaja de usar un sensor tan pequeño (1/2,3 de pulgada) es que las ópticas también pueden reducir considerablemente su tamaño. Y salta a la vista que este 8,5 milímetros lo ha conseguido.
Ligero, pequeño y luminoso, su rendimiento no decepciona. Como puede verse en las muestras, si activamos el sistema de compensación del viñeteo que ofrece la cámara, sólo a f1.9 y f2 este efecto es evidente.

 Fotografías realizadas con una Pentax Q y un objetivo Pentax 01 Standard Prime. Haz clic en la imagen para ver el cuadro de recortes a mayor tamaño. |
Del mismo modo, su nitidez y el rendimiento en las esquinas son notables incluso con la máxima abertura, aunque es cierto que los mejores resultados los obtendremos a f4. Habrá que tener algo de cuidado, eso sí, con las aberraciones cromáticas y la entrada de luces laterales o fuertes contrastes en las esquinas de la toma.
Pentax Q 01 Standard Prime


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Puesto que la capacidad de la óptica para cerrar el diafragma es algo limitada (f8), la cámara cuenta con un filtro de densidad neutra integrado que reduce en algo más de dos pasos la entrada de luz.

 Fotografías realizadas con una Pentax Q y un objetivo Pentax 01 Standard Prime. Haz clic en la imagen para ver el cuadro comparativo a mayor tamaño. |
Algo que, como veremos, puede ser muy útil si queremos también aprovechar las máximas aberturas para conseguir reducir la enorme profundidad de campo que se genera como consecuencia de un captor tan pequeño.
Enfocando (y desenfocando)
Y es que, si bien el tamaño del captor no es un elemento directo a tener en cuenta al hablar de la profundidad de campo de una óptica, no podemos perder de vista la focal real del objetivo: 8,5 milímetros. Así, aunque el ángulo de visión equivalente que ofrece es aproximadamente de 50 milímetros, en realidad su profundidad de campo es muchísimo mayor.
Pentax Q


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Para conseguir difuminar el fondo de la imagen, y por si esa abertura de f1.9 no fuera suficiente (lo es en planos algo cerrados), la Pentax Q ofrece un modo propio ("BC", en referencia a "Bokeh Control") para potenciar este efecto.
Lógicamente, se trata de una especie de filtro digital que aplica un desenfoque más o menos pronunciado alrededor del centro de la imagen. Dispone de tres grados, siendo el primero de ellos bastante moderado y el último un tanto excesivo.

 Fotografías realizadas con una Pentax Q y un objetivo Pentax 01 Standard Prime utilizando diversos ajustes de la función BC. Haz clic en la imagen para ver el cuadro comparativo a mayor tamaño. |
Además, hay que tener en cuenta que si el punto de enfoque no está en el centro, como en este ejemplo, podemos tener algún problema y llevarnos por delante con el desenfoque zonas importantes de la imagen. No obstante, para retratos puede ser bastante útil.
Pentax Q


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Si lo que nos interesa es el enfoque de la cámara, el sistema de autofoco por contraste de la Pentax Q funciona bastante bien, al nivel de la mayoría de compactas de gama media y alta, pero a bastante distancia de los mecanismos más veloces vistos ahora mismo en algunos sistemas sin espejo.
Pentax Q


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Sólo en escenas con muy poca luz el recorrido del sistema se muestra más lento de la cuenta y algo dubitativo. Si optamos por el enfoque manual, el objetivo probado cuenta con un anillo para tal fin, con unas dimensiones bastante generosas teniendo en cuenta el tamaño de la óptica. Además, podemos activar un sistema de ayuda al enfoque que amplía la imagen en pantalla con magnitudes de 2x y 4x.
Un sensor correcto, pero sin sorpresas
De todos modos, si algo ha despertado curiosidad es el rendimiento de este pequeño CMOS de 1/2,3 de pulgada. En realidad, todos nos podíamos imaginar su respuesta, puesto que no es éste el primer CMOS retroiluminado de estas dimensiones y 12 megapíxeles que se asoma al mercado.
Pentax Q


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Así que, quienes esperasen un milagro, seguramente se verán un poco decepcionados al analizar con lupa los resultados. Los más realistas, que ya contaban con los límites de este tipo de captores a la hora de hablar de rango dinámico y ruido, confirmarán sus sospechas pero comprobarán que, por lo demás, el sensor de la Pentax Q se defiende con bastante dignidad.
Muestras: sensibilidad
© QUESABESDE.COM
Es, como casi siempre, cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío. En condiciones de buena luz, los resultados son excelentes en lo que respecta a detalle, nitidez y color. El procesador hace su trabajo sin entrometerse demasiado, hasta que la sensibilidad empieza a pasar factura y obliga a poner en marcha el mecanismo de reducción de ruido.
Pentax Q


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De hecho, si no jugamos a las comparaciones y vemos de forma aislada las muestras de la Pentax Q, alguna toma a 1.600 ISO nos parece más que correcta. Sin embargo, si nos molestamos en comparar los bodegones con las tomas similares realizadas con cámaras compactas de gama alta, veremos que el tamaño del sensor pasa factura y que los de 1/1,8 de pulgada empleados en diversos modelos consiguen sacarle algo de ventaja.
Muestras: sensibilidad alta
© QUESABESDE.COM
¿Por qué Pentax no ha optado por uno de estos sensores incluso a costa de elevar algo el tamaño del conjunto? Nosotros también nos lo preguntamos.
Alegatos en su defensa
¿Qué puede argumentar Pentax para defender su decisión? Aunque eso sea un misterio, tras probar la cámara podemos echarle un cable en algunos aspectos.
Muestras: 12 MP
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Pentax Q y un objetivo Pentax 01 Standard Prime:
Sin ir más lejos, el rendimiento y la calidad de la óptica es un punto a su favor, y en caso de empate con otros sensores similares inclinará la balanza del lado de la Pentax Q. Del mismo modo, el procesador de imagen hace un gran trabajo en lo que respecta a buscar el equilibrio entre ruido y detalle, así como en ofrecer unos JPEG que extraen lo mejor del sensor.
Muestras: 12 MP
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Pentax Q y un objetivo Pentax 01 Standard Prime:
Después de trastear con los archivos RAW (en formato DNG, otro punto a favor), apenas hemos sido capaces de igualar los resultados obtenidos directamente por la cámara, excepto en lo que respecta al balance de blancos automático con iluminaciones artificiales.
Muestras: RAW
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Pentax Q y un objetivo Pentax 01 Standard Prime. Imágenes procesadas con Adobe Lightroom 3.4. Haz clic bajo la imagen para descargar el archivo original en formato RAW (DNG):
Otro dato muy importante es que la luminosidad de la óptica ayuda a poder trabajar con un nivel de sensibilidad bastante ajustado, de tal modo que pocas veces tendríamos que pasar de 800 ISO. Además, el peso de la cámara, la ausencia de espejo (y sus consiguientes golpes) y el estabilizador integrado (con una mejora de unos dos pasos) nos permitirán disparar a pulso a 1/8 o 1/4 de segundo sin demasiadas complicaciones.
Buen vídeo
Pese a que el vídeo muchas veces está condenado a jugar un papel secundario en este tipo de cámaras, la Pentax Q llega con los deberes muy bien hechos en este campo. No sólo ofrece, merced a su CMOS, secuencias Full HD (1920 x 1080 puntos a 30 fotogramas por segundo, comprimidos en formato H.264 y con una tasa aproximada de 13 Mbps), sino que también se atreve con los controles manuales.
Pentax Q


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Los resultados nos han sorprendido gratamente, con un nivel de detalle muy aceptable y un contraste y unas tonalidades muy atractivas. Queda claro que la calidad de la óptica es básica para marcar diferencias también en lo que respecta a la grabación de vídeo.
Varias secuencias de vídeo grabadas con una Pentax Q y un objetivo Pentax 01 Standard Prime. Las imágenes han sido editadas y sometidas a un proceso optimizado de compresión. Puedes reproducir el vídeo a pantalla completa y en alta definición haciendo clic en el rótulo "HD". |
La cámara responde además con velocidad y suavidad a los cambios de exposición. A falta de un sistema de enfoque continuo, durante la grabación sólo podemos recurrir al enfoque manual, o bien fijar el foco antes de empezar y mantenerlo así.
Pentax Q


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Un efecto curioso y algo preocupante que hemos detectado durante las pruebas realizadas es que en algunas secuencias se produce una especie de sacudida de la imagen, como si el sensor se desplazara fortuitamente. Confiemos en que se trata de un problema aislado de esta joven unidad.
Para quererla hay que entenderla
Como todas las cámaras que se salen del guión habitual, la Pentax Q requiere un pausado ejercicio de contextualización y cierto grado de entendimiento y paciencia. Algo que, lógicamente, muchísimos usuarios no estarán dispuestos a hacer si, además, ello implica tener que pagar antes unos 700 euros.
De todos modos, es la única forma de intentar entender una Pentax Q que, puesta sin más bajo el microscopio, resultaría un poco inexplicable.
Su construcción es excelente. Su diseño y ergonomía, también. La arriesgada o incluso alocada apuesta de Pentax nos deja muchas dudas sin resolver (¿por qué no un sensor un poco más grande?, insistimos), pero merece cierto grado de admiración.
Pentax Q


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A partir de ahí, empiezan los problemas. Porque los resultados, siendo muy decentes, no se salen de lo que cabía esperar de un captor de esas dimensiones, con sus consiguientes limitaciones en cuanto a ruido y rango dinámico. Algo que, unido al citado precio y a las numerosas alternativas disponibles en el mercado, dejan a la Pentax Q en una posición ciertamente incómoda.
La reciente noticia de que la firma Rayqual ya trabaja en adaptadores para que podamos usar otras ópticas en la diminuta bayoneta Q, unida al adaptador de Pentax para objetivos K, abre un poco las puertas de este sistema, que por otra parte tampoco parece tener aspiraciones muy universales.
Y es que, por si no había quedado claro desde el primer minuto, la Pentax Q es una cámara muy japonesa. Extraña, diferente… candidata a convertirse en el próximo "hit" de moda más allá del mercado fotográfico (nunca se sabe) o a caer en el olvido tras pasar a la historia como la primera de su clase.
Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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