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Prueba de producto
NIKON P100, OLYMPUS SP-800 UZ, PANASONIC FZ38, PENTAX X90, SONY HX1: CUESTIóN DE ZOOM

Nikon P100, Olympus SP-800 UZ, Panasonic FZ38, Pentax X90, Sony HX1: comparativa

 
6
JUL 2010

No todo el mundo está dispuesto a acarrear con una bolsa para la cámara y varias ópticas. Ése es el mejor argumento para explicar el éxito que tienen estas compactas, que aúnan en una especie de réflex en miniatura un zoom muy potente, prestaciones completas, vídeo en alta definición y casi todo lo que el aficionado va a necesitar. Con la calidad de imagen como asignatura pendiente de todas ellas -al menos para los más exigentes-, en QUESABESDE.COM hemos enfrentado cinco de los modelos más populares de este segmento, combinando viejas glorias como las Sony HX1 y Panasonic FZ38 con modelos más recientes como la Nikon P100, la Olympus SP-800 UZ y la Pentax Optio X90.

Con el verano -y quién sabe si algún viaje- en el horizonte, las cámaras de zoom largo y prestaciones avanzadas siguen estando entre las preferidas por muchos usuarios que estos días se plantean renovar su equipo fotográfico. Con un zoom interminable y una apariencia bastante contundente como carta de presentación común, este tipo de cámaras bautizadas como "bridge" son una buena opción para aquellos a los que la sencilla compacta de bolsillo se les ha quedado pequeña pero no quieren oír hablar de ópticas intercambiables.

Con un presupuesto de unos 300 euros en el bolsillo nos hemos acercado al escaparate para ver qué podemos encontrar dentro de este segmento.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Cinco de las cámaras de zoom largo más populares del momento, frente a frente.

El resultado es una combinación bastante curiosa de cámaras recién aterrizadas (Nikon Coolpix P100, Pentax Optio X90 y Olympus SP-800 UZ) con otras más veteranas que con el tiempo han moderado su precio y ahora resultan especialmente interesantes, como la Sony Cyber-shot DSC-HX1 y la Panasonic Lumix DMC-FZ38 (denominada FZ35 en el mercado americano). Sobre todo si no somos de los que sufrimos cuando un modelo nuevo -tal vez en el horizonte- jubila al que nos compramos hace apenas unos días.

Como suele ocurrir, son todos los que están pero no están todos los que son. Algunas opciones muy conocidas se han quedado fuera por cuestiones de precio (la Fujiflm FinePix HS10, una de las más completas de este tipo), así como diversos modelos de Kodak y la propia Fujifilm, más sencillos y baratos. O por excesiva veteranía, como la Canon PowerShot SX20 IS. Tampoco nos hemos olvidado de la Samsung WB5500, a la que nos hubiera gustado echarle el guante pero de la que poco se sabe aún por estas tierras.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El potente zoom de entre 18 y 30 aumentos es el elemento común de todas estas compactas.

Así que con estas cinco candidatas apiñadas en la mochila hemos salido de paseo por Barcelona y las hemos escudriñado bajo la lupa para comprobar cuál es la mejor opción del momento.

Apariencia réflex

Decir que la mayoría de ellas se rige por un patrón similar sería quedarse corto. Exceptuando la Olympus SP-800 UZ, que opta por una vía un tanto diferente, el resto de modelos comparten línea, filosofía e incluso algún que otro defecto en lo que respecta al manejo.

Fieles a esa idea de réflex en miniatura, la ergonomía es el aspecto más positivo. Dotadas de unas dimensiones generosas y una buena empuñadura, tanto el agarre como la posición de los mandos -disparador, zoom, dial principal, etcétera- es perfecta.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La Nikon P100 (a la izquierda) , junto a la Sony HX1.

La SP-800 UZ se sale un poco de la norma, apostando por unas formas más minimalistas que parecen querer dejar claro que la sencillez de uso y los automatismos son su razón de ser. Con un cuerpo algo más fino, de nuevo la empuñadura y el barril de la óptica hacen que el agarre no dé ningún problema.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La Olympus SP-800 UZ (situada aquí a la derecha de la Panasonic FZ38) es la única que se sale de la estética de réflex en miniatura.

A la vista de los parecidos, intentar hacer un "ranking" entre ellas basándose en el diseño sería absurdo. Quienes prefieran algo más ligero -en formas y peso- verán con buenos ojos la Olympus. Los que prefieran la contundencia lo tendrán difícil para elegir entre el resto de modelos, aunque la Sony y la Nikon son las que transmiten una sensación menos "plasticosa".

Eso sí, estos dos modelos se marcan un tanto al hablar de la pantalla. No es una cuestión de tamaño -todas andan entre las 2,7 y las 3 pulgadas-, sino de movilidad. Así, la Coolpix P100 y la Cyber-shot DSC-HX1 se atreven con un monitor abatible que puede sernos de gran ayuda en algunas ocasiones. El grosor de la pantalla, en ambos casos, es considerable.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
De izquierda a derecha, la pantalla abatible de la Sony HX1 y la Nikon P100.

Además, la Nikon remata la faena con una resolución de 460.000 puntos que duplica la cifra de sus competidoras. Un dato que, aunque pasará inadvertido en la mayoría de situaciones, sí se deja notar al encuadrar en escenas bastante oscuras.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La Nikon P100 (a la izquierda) y la Olympus SP-800 UZ.

Respecto al visor electrónico que todas excepto la Olympus emplean, poco hay que decir. La calidad deja bastante que desear, aunque cuando el exceso de luz dificulta la visibilidad de la pantalla, éste puede llegar a ser útil. Ligeramente más amplios que los incorporados en el resto de modelos, los visores de la Nikon y la Pentax -en este orden- son los que mejor nota merecen dentro del suspenso generalizado.

Y ya que hemos cogido carrerilla con el tirón de orejas colectivo para los visores electrónicos, similar tratamiento merece el tema de la tapa de la óptica. Un asunto que en todos los casos ha sido bastante mal resuelto (con mención especial de dudoso honor para Pentax y Olympus).

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Detalle del visor electrónico de la Panasonic FZ38.

Cierto que el sistema empleado -una simple capucha que podemos unir al cuerpo mediante una correa- evita accidentes si la cámara se pone en marcha accidentalmente, pero la verdad es que resulta bastante incómodo.

Manejo mejorable

Además del zoom, una de las claves de este tipo de cámaras es que reproducen a pequeña escala los modos manuales que pueden encontrarse en las cámaras réflex o de ópticas intercambiables.

De nuevo, la SP-800 UZ de Olympus es la única que se salta esta tradición, rompiendo con lo visto hasta ahora en esta saga de zoom largo de la compañía japonesa. En su lugar, se apuesta por modos totalmente automáticos, un manejo muy simplificado y unos "filtros mágicos" heredados de las cámaras de ópticas intercambiables de la casa.

En el otro extremo se sitúa la Panasonic, que suma a los modos manuales (PASM) la captura en formato RAW, siendo la única del quinteto que ofrece esta opción.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Dial con controles manuales de la FZ38 de Panasonic y la Sony HX1.

Los aficionados a este tipo de ajustes avanzados, eso sí, tendrán que lidiar con un manejo no demasiado optimizado para este tipo de tareas. La Pentax, la Sony y la Nikon disponen de una práctica rueda de control situada a la altura del pulgar que facilita bastante las cosas al trabajar con modos manuales.

No obstante, sólo la Sony permite modificar la sensibilidad con esta rueda, que integra también un pulsador. En el caso de Pentax se puede personalizar el botón verde de la zona trasera para convertirlo en un acceso directo, y con la Coolpix P100 no hay otro remedio que adentrarse en el menú prinicpal para cambiar la sensibilidad o el balance de blancos.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Arriba, ruedas traseras de los modelos de Sony, Pentax y Olympus. Debajo, el joystick de la FZ38.

Sin rueda trasera, la Lumix resuelve este tema con un joystick y un menú rápido que permite acceder a todos los ajustes. Esta opción, junto a la rueda con pulsador de Sony, han resultado ser las más prácticas a la hora de la verdad.

Entre mucho y demasiado zoom

Aunque todos los modelos probados se acogen a la categoría de zoom largo y la potencia de su óptica es su pilar maestro, las diferencias entre ellos son notables. Afortunadamente, el angular es ya una asignatura obligatoria para todas ellas, por lo que el alcance del teleobjetivo es el que se encarga de marcar distancias.

La Panasonic es la más discreta en este campo. Fiel al zoom de 18 aumentos usado en la generación anterior, ofrece una cobertura equivalente a 27-486 milímetros con una luminosidad de f2.8-4.4. La HX1 de Sony estira un poco más el zoom hata los 20 aumentos, ofreciendo un 28-500 mm f2.8-5.2.

En un punto interemedio se sitúan la P100 y la X90, que parecen compartir óptica: un zoom de 26x que rinde unas focales de 26-676 milímetros y una abertura máxima de f2.8-5. Panasonic se lleva la palma con un zoom aún más largo: 30 aumentos que suponen una cobertura de 28-840 mm f2.8-5.6.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
De izquierda a derecha, el zoom desplegado de las Sony HX1, Panasonic FZ38 y Olympus SP-800 UZ.

Determinar el punto a partir del cual el zoom pasa de ser suficiente a absurdamente largo es complicado y bastante subjetivo. Más aún en una categoría cuya principal razón de ser es, precisamente, embutir en una cámara pequeña una óptica que sería impensable en el mundo de las réflex.

Consideraciones al margen, de lo que no hay duda es de que a la hora de la verdad unos milímetros más de angular son más interesantes y útiles que sumar aumentos a un teleobjetivo. Y es que, como puede observarse en las muestras, la aportación real de esos 26x y 30x es bastante limitada. Dicho de otro modo, ¿qué se puede hacer con un tele de 800 milímetros que no sea posible con uno de 500 milímetros?

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El zoom de la Panasonic FZ38 es bastante más compacto que el de la Nikon P100.

Además, la factura del zoom no es gratuita. De entrada, tanto la Nikon como la Pentax lucen una óptica de dimensiones considerables cuando se despliegan sus dos segmentos.Cierto también que la Sony no se queda atrás y que la Olympus y sus 3 aumentos son razonablemente pequeños.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pese a que la Olympus tiene un zoom óptico de 30x, desplegado éste es algo más pequeño que el de 26x de la Pentax.

La Panasonic merecería un aplauso en este terreno por la moderación y el equilibrio de su 18x y su controlado tamaño. Lástima que el sobredimensionado parasol que la acompaña -curiosamente es la única que lo lleva- ahoga parte de la ovación.

Difíciles de gobernar

Pero no es sólo una cuestión de volumen. Manejar a pulso una óptica de estas focales es realmente complicado, por mucho estabilizador que le pongamos al asunto.

Para más inri, son las cámaras con el zoom más moderado las que mejores resultados muestran en este campo. Así, el estabilizador óptico de la Lumix se desmarca con una mejora que llega a superar los cuatro pasos de diafragma y que permite obtener un porcentaje elevado de acierto con el zoom al máximo y velocidades en torno a 1/15 de segundo. Buena nota también para Sony en este campo, con unos tres pasos de mejora.

El estabilizador mecánico del resto -basado en la movilidad del sensor, en lugar de los elementos de la óptica- es bastante menos eficiente, con una mejora media de unos dos pasos de diafragma respecto a la velocidad de disparo teóricamente recomendable.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Menú del estabilizador de la Olympus SP-800 UZ (a la izquierda) y la Pentax X90.

Algo parecido ocurre con el enfoque automático. Aunque todas se comportan bastante bien en cuanto a velocidad y precisión, a partir de cierta focal la cosa se complica. Más aún si las condiciones de luz no son óptimas.

La Nikon y la Panasonic son, en este orden, las más ágiles en cuanto al enfoque automático cuando las condiciones no son óptimas. La SP-800 UZ de Olympus es la que peor se desenvuelve en estas circunstancias, aunque a su favor hay que decir que -tal y como ya comentamos cuando pudimos probarla por primera vez- la velocidad de su enfoque cuando hay un cambio brusco de plano es realmente admirable.

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Nikon Coolpix P100
las fotografías se han realizado con una nikon coolpix p100
las fotografías se han realizado con una nikon coolpix p100

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Olympus SP-800 UZ
las fotografías se han realizado con una olympus  sp-800 uz
28 mm
las fotografías se han realizado con una olympus  sp-800 uz
840 mm

Buena nota general, por tanto, en cuanto al enfoque automático. Lo mismo si nos fijamos en la velocidad de encendido y puesta en marcha -la Sony es un poco más lenta, pero nada preocupante- y la rapidez del zoom a la hora de cambiar de focal.

Los resultados de las diferentes ópticas en cuanto a calidad de imagen no aportan demasiadas sorpresas a lo esperable. Como es bien sabido, este tipo de zooms tan potentes implican siempre cierto sacrificio de calidad, y este caso no es una excepción.

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-FZ38
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-fz38
27 mm
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-fz38
486 mm

Así que quienes esperen esquinas perfectamente nítidas o una resolución a prueba de lupa en las focales más largas se han equivocado de categoría. No obstante, adecuando el nivel de exigencia al segmento, tampoco los resultados son para salir corriendo.

Puestos a destacar una de ellas, la FZ38 y la HX1 parecen algo más equilibradas en cuanto a rendimiento de la óptica en sus focales más extremas y en las esquinas de la imagen. Algo, por otra parte, bastante lógico si tenemos en cuenta que sus objetivos son los más moderados.

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Pentax Optio X90
las fotografías se han realizado con una pentax optio x90
26 mm
las fotografías se han realizado con una pentax optio x90
676 mm

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Sony Cyber-shot DSC-HX1
las fotografías se han realizado con una sony cyber-shot dsc-hx1
28 mm
las fotografías se han realizado con una sony cyber-shot dsc-hx1
500 mm

Respecto a las aberraciones cromáticas, en general no suponen un problema grave para ninguna de ellas. La Olympus, la Nikon y la Sony son, en este orden, las que más parecen sufrir este efecto de bordes con halos púrpuras en las zonas de alto contraste.

En el caso de la Lumix, por cierto, hemos detectado unos efectos en el color y en algunas zonas de sombra un tanto extraños en determinadas imágenes. Indagando hemos descubierto que el modelo suministrado para esta prueba no se corresponde con la versión final que se comercializa, con lo que pasaremos por alto estos fallos que, por otra parte, no parecen afectar al rendimiento general de la cámara en otras áreas.

Correctas mientras la luz lo permita

Si la óptica da margen a que cada fabricante opte por caminos más o menos diferentes, tampoco los sensores son ajenos a esta variedad. Así, de las cinco cámaras probadas, dos de ellas (la Sony y la Nikon) optan por un CMOS retroiluminado de 9 y 10 megapíxeles, respectivamente.

En el bando de los CCD convencionales están el resto: Panasonic y Pentax con sendos captores de 12 megapíxeles, y Olympus con uno de 14 millones de puntos.

Donde sí hay consenso es en el limitado tamaño de ese sensor, que en todos los casos responde a modelos de entre 1/2,3 y 1/2,4 de pulgada. Diminutos, sí, pero la única opción viable si se pretende utilizar ópticas de semejante calibre en una cámara de tamaño medio.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los resultados son los esperados: correctos con buena luz en cuanto a detalle, nitidez y color, y problemáticos más allá de 400 ISO. Al menos si los miramos con lupa, porque tras obtener copias en papel a 10 x 15 y 20 x 30 centímetros con una impresora Canon MP990, estamos convencidos de que las imágenes con esta sensibilidad serán perfectamente utilizables para un altísimo porcentaje de usuarios.

Foto: Quesabesde

Foto: Quesabesde
Recortes a tamaño real de las muestras obtenidas con cada una de las cámaras probadas a diferentes ajustes de sensibilidad. Haz clic en la imagen para ver el cuadro a mayor tamaño.

Dado el peculiar comportamiento de cada una de ellas en cuanto a medición y exposición, intentar igualar los resultados ha resultado ser un ejercicio bastante desquiciante. Más cuando la SP-800 UZ sólo dispone de exposición automática y la sensibilidad base también varía notablemente desde los 50 ISO de esta Olympus a los 160 ISO de la Nikon.

De todos modos, revisando las muestras tomadas en el estudio y al aire libre, resulta complicado disipar la nube de empate generalizado que parece sobrevolar sobre todas ellas. Fijándonos en copias de papel de formato pequeño es, sencillamente, imposible elegir una.

Muestras: 10 MP
Las fotografías se han realizado con una Nikon Coolpix P100
las fotografías se han realizado con una nikon coolpix p100
las fotografías se han realizado con una nikon coolpix p100
las fotografías se han realizado con una nikon coolpix p100
las fotografías se han realizado con una nikon coolpix p100
las fotografías se han realizado con una nikon coolpix p100
las fotografías se han realizado con una nikon coolpix p100

Muestras: 14 MP
Las fotografías se han realizado con una Olympus SP-800 UZ
las fotografías se han realizado con una olympus sp-800 uz
las fotografías se han realizado con una olympus sp-800 uz
las fotografías se han realizado con una olympus sp-800 uz
las fotografías se han realizado con una olympus sp-800 uz
las fotografías se han realizado con una olympus sp-800 uz
las fotografías se han realizado con una olympus sp-800 uz

De hecho, a no ser que abusemos de la lupa, las diferencias afectan más a la gestión del color y el balance de blancos, al comportamiento de la óptica o a las prestaciones que ofrece cada una de ellas que a la calidad entendida en su sentido más puro.

Muestras: 12 MP
Las fotografías se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-FZ38
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-fz38
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-fz38
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-fz38
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-fz38
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-fz38
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-fz38

Muestras: 12 MP
Las fotografías se han realizado con una Pentax Optio X90
las fotografías se han realizado con una pentax optio x90
las fotografías se han realizado con una pentax optio x90
las fotografías se han realizado con una pentax optio x90
las fotografías se han realizado con una pentax optio x90
las fotografías se han realizado con una pentax optio x90
las fotografías se han realizado con una pentax optio x90

Sin grandes altibajos dentro de esta tónica general -no hay ninguna especialmente buena ni nefastamente mala-, usando la sensibilidad base la Olympus consigue imponerse en lo que respecta a nivel de detalle y mantiene el tipo hasta los 200 ISO dentro del estudio. Ya sobre el terreno, la Nikon también se defiende muy bien -el balance de blancos automático da unas dominantes demasiado frías que afean algunas imágenes- y la Panasonic mantiene el buen nivel de su predecesora.

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Sony Cyber-shot DSC-HX1
las fotografías se han realizado con una sony cyber-shot dsc-hx1
las fotografías se han realizado con una sony cyber-shot dsc-hx1
las fotografías se han realizado con una sony cyber-shot dsc-hx1
las fotografías se han realizado con una sony cyber-shot dsc-hx1
las fotografías se han realizado con una sony cyber-shot dsc-hx1
las fotografías se han realizado con una sony cyber-shot dsc-hx1

Elevando el listón de la sensibilidad a 400 y 800 ISO, el ruido y los artefactos provocados por los procesadores de imagen campan a sus anchas. Si estamos dispuestos a convivir con algo de ruido, la Lumix es la que retiene un mayor nivel de detalle en la imagen, demostrando una vez más que los CMOS retroiluminados son buenos para algunas cosas pero no especialmente brillantes cuando se trata de elevar la sensibilidad.

Velocidad retroiluminada

¿En qué destacan entonces los captores de tipo CMOS de la Nikon y la Sony? Además de en el vídeo -del que luego hablaremos-, la velocidad de disparo es una de sus mejores bazas.

La HX1 ya ha pasado por esta casa con anterioridad, así que algunas de sus prestaciones estrella ya son conocidas: el barrido panorámico para crear espectaculares tomas de 224 grados de cobertura, las ráfagas de hasta 10 disparos por segundo o la fusión de diferentes imágenes para mejorar los resultados en algunos modos, como el denominado "crepúsculo manual".

Sony Cyber-shot DSC-HX1
Sony Cyber-shot DSC-HX1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La P100 y su CMOS retroiluminado de 10 megapíxeles también se suben a este carro con una velocidad de 10 fotogramas por segundo en la máxima resolución. Según las pruebas realizadas con una tarjeta SanDisk Extreme de alta velocidad, el límite de disparos consecutivos está en media docena de imágenes que, eso sí, necesitan algo más de 10 segundos para almacenarse en la tarjeta.

Nikon Coolpix P100
Nikon Coolpix P100
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También disponemos de un modo de alta velocidad para deportes -seleccionable desde el dial principal- con velocidades de 60 ó 120 fotogramas por segundo. En este caso, la resolución queda limitada a 1600 x 1200 puntos.

En el menú de escenas también se esconde una función que permite fusionar varias tomas para crear una imagen HDR. De ejecución no demasiado ágil, los resultados tampoco son especialmente brillantes.

Rebuscando entre las funciones más creativas de cada una de ellas, en el caso de la SP-800 UZ nos quedamos con los ya mencionados "filtros mágicos", aunque Olympus tampoco se ha estirado demasiado al incluir sólo cuatro efectos.

Pentax Optio X90
Pentax Optio X90
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La Panasonic y la Pentax son las más conservadoras en esta materia, aunque en el caso de la segunda nos ha alegrado descubrir entre sus opciones un intervalómetro. Los amantes de los time lapse lo agradecerán.

Vídeo HD y casi Full HD

La grabación de vídeo en alta definición figura como prestación destacada en las hojas de especificaciones de este quinteto. Tres de ellas (Olympus, Pentax y Panasonic) se conforman con clips de 1280 x 720 puntos, mientras que las otras dos presumen de resolución Full HD.

Algo bastante cuestionable en el caso de la HX1, puesto que el tamaño de cuadro es de unos 1440 x 1080 puntos. La Nikon, por su parte, cumple con el binomio de los 1920 x 1080 puntos y los 30 fotogramas por segundo.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La Nikon P100 (a la izquierda) y la Sony HX1 presumen de vídeo Full HD.

Resolución al margen, nos ha sorprendido comprobar que, pese a tratarse de cámaras de zoom largo con vídeo HD, ni la X90 de Pentax ni la SP-800 UZ de Olympus permiten combinar estas dos funciones. Es decir, en ambos casos el zoom óptico queda desactivado mientras grabamos.

Algo que no ocurre en las otras tres candidatas, aunque el funcionamiento del zoom es algo diferente. Tanto la Lumix como la Cyber-shot adaptan la velocidad del recorrido para conseguir un efecto algo más suave en los vídeos, mientras que la Coolpix peca de excesiva brusquedad.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además del tema del zoom, la Olympux y la Pentax son las que peores resultados ofrecen, con secuencias de escasa nitidez y un rango dinámico demasiado justo.

De las tres restantes, la Sony es la mejor opción en esta asignatura. Además del buen color y nivel de detalle, es la que con más rapidez, precisión y suavidad se adapta a los cambios de luz ajustando la exposición. El resto de modelos son un poco menos ágiles en este sentido, y esas transiciones lentas pueden llegar a estropearnos algún clip.

La Panasonic también puede presumir de vídeos muy vistosos gracias a un contraste y una saturación bastante elevados. Sin embargo, la imagen peca de cierto exceso de enfoque y padece algo de muaré en las zonas de detalle fino. El movimiento, además, está peor resuelto que en la Sony.

La Coolpix P100, por último, luce unos colores muy equilibrados y fieles y se defiende en cuanto a nitidez. Su principal problema es el marcado efecto gelatina, sobre todo cuando tiramos de zoom.

Las más recomendables

En un segmento con casi tantos defensores como retractores, resulta complicado recomendar un modelo sin añadir unos cuantos matices o al menos lanzar unas cuantas preguntas al aire. Empezando por la más importante: ¿realmente necesitamos tanto zoom?

Si es así y los 10 ó 12 aumentos que proponen sus hermanas pequeñas -las llamadas compactas viajeras, que cada vez nos parecen una alternativa más recomendable- no son suficientes para nosotros, adelante con la artillería pesada.

¿Con cuál nos quedamos? Pocas veces nos hemos enfrentado a una decisión tan poco clara y con unos resultados tan igualados en lo bueno y en lo malo. Si nos fijáramos únicamente en los resultados obtenidos, sería difícil decidirse, así que el truco es combinar este criterio con otros más generales.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si lo único que nos importa es el zoom y no vamos a meternos en rincones muy oscuros, ya hemos visto sobre el papel que cualquiera de ellas es válida. Las diferencias de precio (la Olympus puede encontrarse por menos de 250 euros y la Nikon es la más cara, rondando los 330 euros) tampoco son tan sensibles como para inclinar definitivamente la balanza hacia uno u otro lado.

Olympus SP-800 UZ
Olympus SP-800 UZ
Foto: Álvaro Méndez

Pero si queremos ir un poco más allá, la elección dependerá como siempre de las preferencias del usuario. De entrada, la Olympus SP-800 UZ parece estar fuera de su terreno dentro de este heterodoxo grupo. Su apuesta por el maximalismo en algunas áreas (zoom y resolución) junto al minimalismo del manejo (ni siquiera tiene balance de blancos manual) es tentador, pero no parece concordar con lo que suele buscarse en esta categoría.

Pentax Optio X90
Pentax Optio X90
Foto: Álvaro Méndez

La Pentax Optio X90, por su parte, se sitúa en una incómoda tierra de nadie. Sus parecidos con la Nikon le juegan una mala pasada, porque la opción que esta otra firma plantea no es mucho más cara, pero sí más completa en algunas áreas como el vídeo, la velocidad de disparo o la pantalla abatible.

Sony Cyber-shot DSC-HX1
Sony Cyber-shot DSC-HX1
Foto: Álvaro Méndez

Más duda nos genera elegir una cámara entre los otros tres modelos. La Sony Cyber-shot DSC-HX1, pese a su veteranía, es una buena opción: su precio se ha moderado y su óptica puede presumir de uno de los mejores rendimientos del grupo. Y además gana la batalla del vídeo. Para quienes esta función sea vital, ya tienen candidata al trono.

Nikon Coolpix P100
Nikon Coolpix P100
Foto: Álvaro Méndez

Sin embargo, valorando todo el conjunto y los resultados, nos quedamos con las propuestas de Nikon y Panasonic. La Coolpix P100 por ser la más completa en prestaciones en cuanto a foto y vídeo. Su manejo es mejorable y su precio es ahora mismo el más alto del grupo -también es cierto que es de las más nuevas-, pero si nos hace ilusión manejar un zoom realmente potente, ésta es la mejor elección.

Panasonic Lumix DMC-FZ38
Panasonic Lumix DMC-FZ38
Foto: Álvaro Méndez

Claro que si podemos sobrevivir con un objetivo de 18 aumentos, el equilibrio de la Panasonic Lumix DMC-FZ38 y el moderado precio que ésta luce son argumentos de peso. Más aún si recordamos que es la única con formato RAW y que éste sí puede ser un buen motivo para dar el salto desde una categoría inferior.

Foto: Álvaro Méndez

Su predecesora, la Lumix DMC-FZ28, ha sido durante mucho tiempo una de nuestras preferidas en este terreno, y la veterana FZ38 merece revalidar el título. Aunque ahora tenga que hacer un hueco en el podio para la Coolpix P100 y la Cyber-shot DSC-HX1.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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