| Iker Morán.-
Hacía tiempo que Pentax no se colaba en los titulares con tanta intensidad como lo ha hecho desde que la K10D se asomara a su oferta réflex durante la última edición de la feria Photokina, a finales de septiembre. Tras una larga lista de modelos SLR de 6 megapíxeles, la K100D marcó el punto de inflexión al incorporar un sistema de estabilización en el cuerpo.
Pentax K10D


|
Sobre esa base, la K10D revolucionó el escaparate réflex con un impresionante listado de prestaciones -sistema de limpieza, estabilización, 10 megapíxeles y un procesador de 22 bits- enmarcadas en un cuerpo sellado y de aires profesionales. Una combinación que jamás se había visto, y mucho menos por apenas 1.000 euros.
Pentax K10D


|
Para la prueba hemos escogido el mismo objetivo que acompaña al cuerpo de la cámara en los kits de lanzamiento: el sencillo Pentax DA 18-55 mm f3.5-5.6 AL.
Construcción de lujo
Ya habrá tiempo para desgranar los detalles sobre el cuerpo de la K10D en un análisis más prolijo. De momento, hay algunos aspectos sobre la construcción y la ergonomía de esta cámara que merece la pena mencionar.
Pentax K10D


|
Aunque no ha habido tiempo para comprobar la estanqueidad -es resistente al polvo y al agua- que promete la K10D, su consistencia y peso marcan distancias respecto al resto de cámaras réflex con precios similares.
Pentax K10D


|
Robusta y bien acabada, la contundencia del cuerpo se basa más en su peso que en el volumen y las dimensiones. De hecho, algunos usuarios puede que encuentren algo corta la cámara en altura y descubran que la empuñadura no es lo suficientemente grande para dar cobijo al dedo meñique.
Pentax K10D


|
Sin extendernos demasiado, hay dos o tres detalles que merecen ser apuntados. El tamaño y la luminosidad del visor de pentaprisma -una especie en peligro de extinción en este segmento- o el botón RAW -activa directamente la grabación en este formato- son una prueba del buen trabajo hecho por Pentax con este cuerpo.
Pentax K10D


|
Los mismos aplausos merecen el modo de prioridad a la sensibilidad o la posibilidad de ajustar el rango de valores en los que se moverá la sensibilidad automática. Ideas, sencillamente, excelentes.
Aunque el manejo requiera un tiempo de aprendizaje -los mandos son abundantes-, el acceso a ciertos controles es más complejo de lo que cabría esperar en una cámara de este nivel.
Pentax K10D


|
Así, por ejemplo, la modificación de la sensibilidad o el balance de blancos requiere hasta tres pasos, mientras que para cambiar la resolución hay que pasar necesariamente por el menú principal. También nos ha sorprendido que ni en el visor ni en la pantalla superior aparece en ningún momento la sensibilidad a la que se está realizando una toma, a no ser que estemos trabajando con el mencionado modo de prioridad a la sensibilidad.
Limpia y estabilizada
Dos de los pilares en los que se fundamenta la expectación suscitada por este modelo son el sistema de estabilización mecánica SR y la tecnología DR, que agita el sensor para eliminar el polvo que ahí permanezca adherido.
Aunque para comprobar la eficacia de este último punto sea necesario algo más de tiempo, sí ha sido posible realizar una primera prueba del estabilizador mecánico.
Pentax K10D


|
A pesar de que lleva el mismo nombre que el empleado en la K100D, en este caso se ha añadido -asegura Pentax- un tercer eje de movimiento a la plataforma sobre la que se encuentra situado el CCD. Estabilización 3D, lo denomina la compañía.
Muestras: estabilizador SR
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Pentax K10D y con un objetivo Pentax 18-55 mm f3.5-5.6 DA:
desactivado
activado
Si bien los beneficios son perfectamente visibles, la verdad es que tal vez esperábamos unos resultados menos aleatorios. Y es que pese a obtener buenos resultados con tomas de hasta 1/8 de segundo disparadas a pulso, otras escenas con velocidades superiores aparecen trepidadas. Unos datos que -por ahora- nos llevan a hablar de eficacia, pero con reservas.
10 megapíxeles
Otro de los puntos más destacados de la nueva SLR de Pentax es su CCD de 10 millones de puntos. Se trata, concretamente, del primero con esta resolución que emplea la compañía en una de sus réflex.
Además, el captor llega acompañado de un conversor ADC -encargado de procesar la señal analógica y convertirla en digital- de 22 bits por canal. Un salto notable respecto a los 12 bits que emplean la mayoría de modelos para trabajar en RAW.
Pentax K10D


|
Pentax K10D


|
A la vista de las primeras muestras, pocas pegas podríamos poner a la calidad general de imagen que ofrece este sensor. Con mucho detalle y una atractiva saturación de los colores, el rango dinámico también sale bien parado en esta primera observación. Tal vez el único "pero" que tendría cabida sería la cierta falta de nitidez que se observa cuando reproducimos las imágenes a tamaño real.
Muestras: 10 MP
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Pentax K10D y con un objetivo Pentax 18-55 mm f3.5-5.6 DA:
Algo que, posiblemente, puede subsanarse sin mayores problemas aumentando la nitidez en las opciones de procesamiento de la cámara o aplicando posteriormente una máscara de enfoque, tal y como requieren muchas SLR digitales.
Muestras: 10 MP
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Pentax K10D y con un objetivo Pentax 18-55 mm f3.5-5.6 DA:
La captura en formato RAW se traduce en archivos DNG o PEF, este último propio de Pentax. Y lo cierto es que esos 22 bits no parecen aportar ninguna diferencia revolucionaria -al menos en la práctica- respecto a lo que se había visto hasta ahora.
Muestras: JPEG versus RAW
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Pentax K10D y con un objetivo Pentax 18-55 mm f3.5-5.6 DA:
captura en JPEG
captura en DNG posprocesada
Comparando una muestra tomada directamente en JPEG y otra casi idéntica, pero capturada en RAW y procesada con Adobe Photoshop con todos los ajustes automatizados, es cierto que son perceptibles las diferencias. Mediante el RAW, hemos podido obtener más detalle en las altas luces y en las zonas de sombra, así como algo más de nitidez.
Pentax K10D


|
Respecto a la sensibilidad, la K10D tiene que enfrentarse al clásico rango de valores que va de 100 a 1600 ISO, con unos resultados que tampoco sobresalen -ni para bien ni para mal- de la media instaurada en el segmento.
Muestras: sensibilidad
© QUESABESDE.COM
Con buena luz, el ruido electrónico sólo empieza a hacerse visible a partir de 800 ISO en las zonas más oscuras de la imagen. Sin embargo, tanto este ajuste como el de 1600 ISO ofrecen imágenes perfectamente aprovechables cuando la escasez de luz no es muy crítica.
La alternativa de Pentax
Pese a los ríos de tinta que han circulado en torno a esta cámara durante las últimas semanas, nuestras primeras impresiones con un modelo de producción final en las manos no pueden alejarse mucho del optimismo.
Pentax K10D


|
Es cierto que tal vez esperábamos algo más del mejorado sistema de estabilización o de esos 22 bits. Sin embargo, y a la espera de unas pruebas más concienzudas, la K10D puede presumir de una de las mejores relaciones calidad-precio y prestaciones-precio del escaparate actual.
Pentax K10D


|
Con una construcción a la altura de los modelos de gama semiprofesional (la Canon EOS 30D o la Nikon D200 serían dos buenas comparaciones), en lo tocante a la calidad de imagen la K10D se defiende con dignidad. La limpieza, la estabilización y el asequible precio son las tres guindas de un modelo que servirá a Pentax para hacerse un hueco en este competido segmento.

|