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Prueba de producto
PRESUPUESTO AJUSTADO

Pentax K-x: toma de contacto

 
17
SEP 2009

La compleja fórmula del éxito en un mercado tan disputado como el de las réflex pasa inevitablemente por combinar prestaciones y precio con acierto y equilibrio. Pentax parece haber entendido perfectamente esta ecuación y vuelve a la carga con una K-x que actualiza al alza los datos de la sencilla K-m sin agitar demasiado la factura final. Aunque la oferta cromática del cuerpo puede asustar de entrada a los usuarios más conservadores, la balanza entre lo que vale y lo que cuesta es -a primera vista- muy apetecible.

Poco más se puede pedir por ese precio. Esta desgastada frase sale a colación cada vez que una compañía decide revisar su catálogo réflex más sencillo para poner al día las prestaciones de sus modelos más asequibles.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque a estas alturas ya no causa sorpresa hablar de máquinas réflex por debajo de los 600 euros, lo cierto es que la nueva Pentax K-x se presenta con una hoja de especificaciones digna de modelos de gama superior.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Recién presentada, QUESABESDE.COM ya ha podido pasar unas horas con una unidad de preproducción de esta cámara para -al menos por ahora- darle un repaso de primera mano.

Aparentemente igual
Cuesta distinguir a primera vista la nueva K-x de la K-m, a la que -por cierto- no sustituye en el catálogo de la firma. No obstante, con ambas cámaras entre las manos descubriremos que la K-x es ligeramente más grande y un poco más pesada que su compañera.

Pentax K-m y K-x
Pentax K-m y K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pese a ello, las líneas generales del cuerpo, así como la ergonomía y la distribución de los mandos se mantienen prácticamente idénticas, por lo que la K-x puede seguir presumiendo de ser una réflex realmente pequeña y ligera.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Cierto que hay algunas modificaciones, como el nuevo botón para activar el Live View, pero la esencia de los menús y el control de la cámara sigue siendo la misma. Una buena noticia para quienes ya se hayan acostumbrado a esta estructura y no tan buena para los no iniciados, que tal vez encuentren un poco enrevesada la propuesta de Pentax.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Tampoco es que falten accesos directos (sensibilidad, ráfaga, balance de blancos, etcétera), pero en una SLR con aspiraciones más elevadas como ésta echamos de menos el botón de RAW ya característico de muchas réflex de la marca (que permite activar la grabación en este formato con un solo toque) e incluso la posibilidad de configurar algún mando.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También nos gustaría disponer de un segundo dial de control en la empuñadura para hacer compañía al trasero y facilitar la tarea en muchas operaciones. No obstante, puesto que este mismo control brilla por su ausencia en todos los cuerpos de este segmento -la mayoría más caros-, sería poco justo reclamarlo en este modelo.

Completa remodelación
Hasta aquí los parecidos, porque en su interior la K-x ha hecho borrón y cuenta nueva respecto a lo que tenemos en la K-m. De entrada, el CCD cede ahora su puesto a un nuevo CMOS de tamaño APS-C y con 12 megapíxeles de resolución.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Revisando el actual catálogo de cámaras de la compañía no conseguimos cuadrar ningún parecido razonable entre este CMOS y el empleado por alguna otra Pentax, así que habrá que resaltar eso de "nuevo".

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cualquier caso, la experiencia y lo visto en generaciones anteriores no nos hace descartar que este sensor haya salido de la factoría de Sony y que, por tanto, sea similar al que incorporan algunas de sus competidoras.

Especulaciones al margen, lo que es evidente es que la llegada de este CMOS trae consigo cambios sustanciales en las especificaciones de la cámara. Sobre la calidad final no nos podemos pronunciar, pero basta echar un vistazo a la escala de sensibilidades (de 100 a 12.800 ISO, valores forzados incluidos) para ver de lo que hablamos.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lo mismo ocurre con la previsualización Live View, que llega acompañada del ya clásico sistema de enfoque por contraste -ninguna maravilla, como hemos podido comprobar y como suele ser habitual- y un sistema de detección facial que ha demostrado ser bastante eficaz.

La más rápida de su precio
Seleccionar el disparo en ráfaga y presionar el botón de obturación depara otra agradable sorpresa: la K-x es capaz de ofrecer una velocidad máxima de hasta 4,7 fotogramas por segundo. Un dato que le permite situarse en esta asignatura por delante de sus principales competidoras, como la Nikon D5000, la Canon EOS 500D y la Olympus E-620.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De lo que no estamos muy convencidos es de que esta notable velocidad de disparo -recordemos que estamos hablando de una cámara de menos de 600 euros, óptica incluida- vaya acompañada de un procesador de imagen suficientemente rápido.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque el modelo de preproducción probado no sirve como referencia definitiva, los datos oficiales ya limitan este disparo en ráfaga a 17 imágenes en JPEG. Las pruebas realizadas combinando instantáneas en JPEG y RAW no permiten ser muy optimistas en este sentido.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lo que sí es para quitarse el sombrero es la decisión de Pentax de incluir en este humilde cuerpo un obturador capaz de llegar a 1/6000 de segundo y con una vida de 100.000 ciclos. El sonido -nada que ver con la quejosa agonía que suele escucharse en cámaras de este segmento al apretar el disparador- es la primera prueba de ello.

En colores
Dejamos para el final las dos tracas que posiblemente más resonarán en el escaparate cuando Pentax tenga que enfrentarse a la competencia: la grabación de vídeo en alta definición y el apetecible precio de esta K-x.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Respecto al vídeo, el nuevo modelo hace suyas algunas de las prestaciones que en este terreno luce la K-7. Así, la K-x permite registrar secuencias de 1280 x 720 puntos con una cadencia de 24 fotogramas por segundo.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Dispone de enfoque automático y control de diafragma durante la grabación de los vídeos, pero ni la salida HDMI ni la entrada para micrófonos se cuentan entre sus prestaciones.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Desgraciadamente, tampoco cuenta con un botón propio que permita activar esta grabación en cualquier momento, sino que para ello habrá que mover el dial principal hasta el modo indicado para vídeos.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Dando por hecho que la colorista oferta de la K-x (disponible en rojo, blanco y azul, además del clásico negro) gustará y provocará miradas escépticas a partes iguales, puestos a destacar una característica que remate el aterrizaje de esta interesante réflex nos quedamos, sin duda, con el precio.

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como ya hemos comentado, la nueva SLR costará unos 580 euros junto al zoom estándar 18-55 mm f3.5-5.6(la versión estándar, nos recuerdan desde la compañía para que nadie crea que se trata del modelo WR, resistente al agua).

Pentax K-x
Pentax K-x
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un precio realmente comedido que, de entrada, se sitúa unos 100 euros por debajo de lo que ahora mismo cuestan las propuestas similares de la competencia y que coloca esta K-x en el radar de los buscadores de gangas réflex o de quienes quieran ser los más originales del barrio luciendo una SLR blanca -o roja, por qué no- colgada del cuello.

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