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Prueba de producto
RéFLEX AL AGUA

Pentax K-30: toma de contacto

 
24
MAY 2012

Cámaras réflex con un cuerpo sellado y capaz de resistir el agua y las inclemencias hay unas cuantas. Sin embargo, la Pentax K-30 es la primera que acerca estas prestaciones de gama alta a un cuerpo más humilde y pequeño. Con un diseño un tanto puntiagudo que pretende reivindicar esa resistencia, detalles como el visor con una cobertura del 100% obligan a tener muy en cuenta esta SLR. Recién presentada, QUESABESDE.COM ha podido pasar un rato trasteando -y poniendo bajo el grifo- esta K con aspiraciones de todoterreno.

¿Qué pasaría si la Pentax K-5 y la singular K-01 vivieran una noche de desenfrenada pasión? El resultado -si se trata de jugar a mamás y papás- bien podría ser la nueva K-30 que Pentax anunció hace un par de días. Más parecida en prestaciones y diseño a la K-5 (afortunadamente, pensará la mayoría) que a la K-01, en realidad esta nueva réflex también ha tomado nota de algunas de las líneas de ésta.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Empezando por esas gomas que recubren la empuñadura y laterales de la cámara y que parecen remarcar que la K-30 no es una SLR convencional, sino una cámara más resistente de lo normal. O de lo normal para este segmento y rango de precios (unos 800 euros juntos al 18-55 mm f3.5-5.6 WR), claro.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Aunque no estará disponible hasta mediados de julio, QUESABESDE.COM ya ha podido probar de primera mano una unidad de preproducción -no demasiado operativa, la verdad- de esta nueva réflex de gama media.

Buenos detalles

A cierta distancia, y al menos en la versión negra con la que hemos podido jugar, la K-30 no llama especialmente la atención. Su tamaño es muy comedido, aunque entre las manos es verdad que resulta más consistente y pesa algo más de lo que cabría esperar. Comparando la K-5 y la K-r, esta nueva SLR se sitúa en un equilibrado punto intermedio.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Pero si le echamos un vistazo más de cerca, llaman la atención los rasgos afilados del cuerpo, tanto en la empuñadura como en la zona superior que alberga el flash. Un flash de tipo pop-up que, por cierto, alcanza una altura considerable una vez desplegado.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

De todos modos, no nos dejemos llevar por el titular, porque hay detalles de la cámara posiblemente más interesantes que su cuerpo sellado. Empezando por el visor con una cobertura del 100%, que sorprende muy gratamente al acercar el ojo.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La nueva K-30 junto a la veterana K-5.

También es una rareza en este segmento encontrarse con dos ruedas de control: una en la empuñadura y otra en la zona trasera. Aunque su tamaño es un poco más reducido de lo que nos gustaría, quienes trabajen en modo manual agradecerán esta dualidad.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

No faltan tampoco los accesos directos, el botón lateral para activar la grabación RAW o cualquier otra función que configuremos y la tecla "info", que permite acceder a un menú rápido en pantalla desde el que es posible gestionar todas las opciones de disparo.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Otro detalle a tener en cuenta: el obturador se atreve con velocidades de 1/6.000 de segundo frente a los 1/4.000 de segundo que suelen prodigarse en esta gama de cámaras réflex.

A prueba de agua

Volviendo a la ergonomía y resistencia de la cámara, esas cubiertas de goma en la empuñadura, los laterales y la zona trasera, cumplen no sólo una función estética (no basta con ser dura, hay que parecerlo), sino que también aportan su granito de arena a la hora de mejorar la sujeción.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Con un sellado que, al menos en cifras, supera en prestaciones al de la K-5, la K-30 presume de ser resistente al polvo, la suciedad, las salpicaduras de agua... pero, ¿qué significa eso? Para salir de dudas, nada mejor que colocarla directamente debajo de un grifo y comprobar que sigue funcionando sin ningún problema.

La ranura para la tarjeta de memoria tiene una cubierta interna de plástico que protege la zona de filtraciones. El compartimento de la batería (o pilas, mediante un adaptador) no parece disponer de ningún cierre especial, pero ha demostrado ser suficientemente hermético.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Menos seguridad nos da una de las cubiertas laterales de goma tras la que se esconde la conexión USB. Además de sorprendernos la ausencia de un puerto HDMI en este cuerpo, no es demasiado fácil cerrar bien esta goma, con lo que cabe preguntarse si no se irá deteriorando con el paso del tiempo.

El experimento acuático, por cierto, ha sido realizado con un objetivo que también es capaz de soportar el agua. Se trata en concreto del Pentax 16-50 mm f2.8, aunque la cámara se venderá conjuntamente con el antes mencionado 18-55 mm f3.5-5.6 WR.

16 megapíxeles de sobra conocidos

Conscientes de que el CMOS de tamaño APS-C y 16 megapíxeles usado en las citadas K-5 y K-01 sigue siendo uno de los mejores captores del momento y una apuesta segura, Pentax ha vuelto a echar mano de él para configurar esta K-30.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Desgraciadamente, el modelo probado no era final, con lo que no ha sido posible obtener muestras publicables con la cámara. De todos modos, y tras ver el comportamiento de este CMOS en otros modelos, no cabe esperar grandes sorpresas al respecto. En otras palabras: esperamos un excelente rendimiento en lo que respecta a calidad de imagen, control de ruido y rango dinámico.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

En este sentido, la K-30 rebaja ligeramente la escala de sensibilidades de su hermana mayor y sólo ofrece un paso forzado por encima de 12.800 ISO, en lugar de atreverse con 51.200 ISO como sí ocurre con la K-5.

En el terreno del vídeo, y según hemos podido descubrir investigando entre los menús de la cámara, la K-30 ofrece controles manuales y prioridad al diafragma, así como la posibilidad de trabajar a 30, 25 y 24 fotogramas por segundo en la grabación de clips Full HD, y a 60 fotogramas por segundo en vídeos de 720 líneas.

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La K-30 dispone de un modo dedicado para la grabación de vídeo, por lo que no es posible iniciar las tomas en cualquier momento como sí ocurre con otros modelos. También echamos de menos en ella una entrada para micrófonos externos.

Más que una réflex de exteriores

Pese al entusiasmo de Pentax por hallar un hecho diferencial en sus productos, sería injusto clasificar esta K-30 como una especie de SLR todoterreno. O por lo menos no daría una imagen completa y real de la cámara.

Si bien son su sólida construcción y las decorativas gomas lo primero que llama la atención al sostenerla entre las manos, en realidad estamos ante una réflex de gama media que juega muy bien la baza de las prestaciones (sellada, visor con una cobertura del 100%, etcétera) y el precio (unos 800 euros, óptica incluida).

Pentax K-30
Pentax K-30
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Motivos más que suficientes para tener muy en cuenta esta réflex, que a priori se posiciona como una de las opciones más equilibradas y completas de la gama media.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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19 / NOV 2012
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