• Canon 35 mm f2 EF IS USM: análisis
  • Sony Xperia Tablet Z: análisis
Prueba de producto
Pentax K-3
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
LARGA VIDA A LAS RéFLEX

Pentax K-3: toma de contacto

21
8
OCT 2013
Texto: Iker Morán  |  Fotos: Álvaro Méndez

Mientras algunos se empeñan en enterrar las réflex, para otros el debate es diferente: ¿hay mercado para las SLR de gama profesional con sensor APS-C o el único camino es el del formato completo? Canon y Nikon parecen tener dudas al respecto, pero Pentax ha aclarado su postura con una K-3 que se sitúa un paso por encima de las K-5 II y se convierte en una de las cámaras más potentes de este segmento. Recién anunciada, hemos tenido la oportunidad de pasar unas horas con una unidad de preproducción de la misma para conocer de primera mano su larga lista de novedades.

Si una réflex es resistente y algo ambiciosa, además de serlo tiene que parecerlo. Pentax parece abonada a esta filosofía para sus últimas réflex, y la recién anunciada K-3 se abona a esta teoría e incluso eleva la apuesta. Y es que estamos ante la réflex más potente de la firma, y ahora mismo ante la máxima defensora de las SLR con aspiraciones profesionales y sensor APS-C.

¿Hay vida más allá del formato completo? ¿Y de Nikon y Canon? Preguntas recurrentes y un tanto cansinas a estas alturas, pero inevitables al tener entre las manos esta nueva Pentax K-3 con todo su arsenal de prestaciones y novedades.

Tras pasar unas horas con una unidad de preproducción, no podemos sacar muchas conclusiones sobre el rendimiento y la calidad de esta nueva réflex, pero sí sobre lo que su llegada significa para la hoja de ruta de la compañía propiedad de Ricoh.

24 megapíxeles con y sin muaré

Pese a que el continuismo respecto a la K-5 II es más que evidente con sólo echar un vistazo al cuerpo, en realidad esta K-3 llega con una lista de mejoras muy considerable que la sitúan un peldaño por encima de aquélla en prestaciones y también en precio.

Empezando por ese CMOS de 24 megapíxeles, que al igual que en la K-5 IIs y muchas otras cámaras prescinde del filtro de paso bajo para potenciar la resolución y el nivel de detalle. Una apuesta que ya no es nueva pero que se complementa con una idea que no habíamos visto hasta ahora: una función de simulación del filtro anti aliasing basada en el mismo mecanismo que emplea el estabilizador mecánico.

pentax k-3pentax k-3pentax k-3pentax k-3pentax k-3pentax k-3
Subiendo el listón

La nueva K-3 es continuista a simple vista respecto a la K-5 II, pero alberga muchas novedades y mejoras en su interior

pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Según nos cuentan desde Pentax, aplicando vibraciones microscópicas al sensor durante la exposición se puede controlar el efecto muaré del mismo modo que lo haría el filtro óptico que se coloca normalmente delante del sensor y que ahora se ha eliminado. La propuesta tiene mucha lógica: nos quedamos con lo mejor del sensor pero sin arriesgarnos a encontrarnos con muaré en aquellas escenas con texturas, tejidos o patrones en los que este efecto suele aparecer.

¿Y funciona? Lo cierto es que -como puede apreciarse en el vídeo que hemos publicado sobre esta cámara- nuestros intentos por encontrar escenas con muaré y comprobar el efecto de este filtro han sido un sonoro fracaso. La buena noticia sería que incluso sin el citado filtro la aparición de este efecto es realmente muy anecdótica.

Más enfoque, más velocidad

Sellada y resistente al polvo y el agua (eso sí que lo hemos podido constatar), la K-3 gustará a aquellos que busquen una cámara que pese y dé seguridad entre las manos. Su ergonomía es excelente y los mandos son abundantes para no tener que perderse demasiado entre los menús de pantalla.

Precisamente la pantalla crece en tamaño (3,2 pulgadas) y resolución (más de 1 millón de puntos), y el visor ofrece una cobertura del 100% y presume (con razón) de ser el más grande y luminoso de los usados por una réflex con sensor APS-C.

pentax k-3
Pentax K-3
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La pantalla crece en tamaño y resolución y el visor ofrece una cobertura del 100% y presume de ser el más grande y luminoso en una réflex con sensor APS-C

¿Todo son buenas noticias? Casi todo, pero como siempre hay detalles que no nos convencen, como el sistema de bloqueo de la rueda de modos, que parece más engorroso de lo necesario, o la falta de botones configurables más allá del dedicado al RAW y que también puede asignarse a otra función.

En todo caso es verdad que no faltan los accesos directos y que basta con pulsar el botón “Info” para ver en pantalla y gestionar todos los ajustes de la cámara y la exposición.

Buenas sensaciones también las que nos ha transmitido el renovado sistema de enfoque con 27 puntos (más del doble que en la anterior generación) y un sistema de seguimiento bastante capaz aunque tal vez algo lento en el arranque. En cualquier caso, no podemos obviar que la D7100 de Nikon y su autofoco de 51 puntos heredado de modelos de corte profesional suponen una dura competencia en este apartado.

Pentax K-3
Pentax K-3
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La K-3 tiene todo lo que cabe esperar de una SLR para la que hay que pagar 1.300 euros, tanto en la hoja de especificaciones como entre las manos

La ráfaga de más de 8 fotogramas por segundo con una duración muy decente tanto en RAW (unos 20 disparos) como en JPEG (más de 60), y la asignatura del vídeo por fin bien resuelta y con todo lo que hay que tener (incluido un vúmetro y la conexión para auriculares, aunque echamos de menos un modo de grabación a 50p) convierten esta cámara en uno de los modelos más interesantes de la temporada. Al menos para los usuarios más avanzados dispuestos a ir más allá de los 1.000 euros y -claro está- cargar con una cámara como ésta.

Y es que la Pentax K-3 tiene, en resumidas cuentas, todo lo que cabe esperar de una SLR de su categoría o de un modelo para el que hay que pagar 1.300 euros. Lo tiene en la hoja de especificaciones y lo demuestra –por lo que hemos podido ver hasta ahora- entre las manos.

pentax k-3pentax k-3pentax k-3pentax k-3pentax k-3pentax k-3
Contundente y sellada

Fiel a la línea marcada por Pentax, la K-3 es una SLR especialmente resistente

pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)
pentax k-3
Pentax K-3
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Llega, además, en un buen momento. Con el relevo de la Nikon D300s que ni está ni se le espera (¿no era la D7100 en realidad ese relevo?) y la veteranía de la Canon EOS 7D, la K-3 parece tener algo de recorrido para brillar en solitario. Es cierto que la D7100 es un rival complicado por prestaciones, marca y precio, pero si Pentax juega bien ese duro papel que tan bien conoce (ofrecer más por menos), estamos ante una digna candidata a ser la reina de las réflex con sensor APS-C.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y Quesabesde.

Productos relacionados (1)
21
Comentarios
Cargando comentarios