• Fernando Moleres: "Estamos vivos y con esperanza"
  • Danny Green: "Es una de las mayores maravillas del mundo natural"
Con texto fotográfico

"Tardaré mucho tiempo en poder sobrellevar emocionalmente lo que ocurrió aquel día" Paul Hansen

 
Foto: Paul Hansen (Dagens Nyheter)
28
FEB 2013
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Hay momentos realmente duros en la carrera de un fotoperiodista. Uno de esos fue el que le tocó vivir a Paul Hansen en noviembre del año pasado durante el funeral en Gaza de dos niños y su padre. La instantánea, premiada con el World Press Photo y un Pictures of the Year International, está dando la vuelta al mundo y despertando conciencias sobre un conflicto que dura ya mucho tiempo y se ha cebado demasiado con la población. El fotoperiodista sueco del diario Dagens Nyheter tiene la esperanza de que el sufrimiento que inmortalizó tenga repercusión en quienes tienen la clave para la paz.

Paul Hansen

La toma de esta foto empezó de alguna forma la noche anterior. Mads Gilbert, un médico noruego que estaba en el mismo hotel que Erik Ohlsson -el periodista con el que viajé- y yo, nos contó el ataque a la casa de la familia Hijazi, en Gaza. Cuando me explicó la historia tuve que contenerme las lágrimas. Era una historia terrible, otra más de las muchas que nos explicó. Gilbert ha ayudado al personal médico del hospital Al-Shifa [principal centro médico de Gaza] varias veces durante los años de conflicto.

Un gran grupo de familiares y amigos en duelo llevaron a las tres víctimas de un ataque aéreo israelí a la mezquita tras recogerlos en la morgue local. Al llegar a un callejón estrecho, la multitud formó una especie de procesión alargada. Me situé en un extremo del callejón, donde la luz del sol rebotaba en las paredes [de las casas adyacentes], dándole a ese instante esta luz tan singular.

Todo ocurrió muy rápido y fluido. Tenía la cámara en prioridad al obturador, como hago normalmente cuando la luz cambia muy rápido mientras estoy disparando. La composición fue algo muy automático, casi como un sentido más. Disparo lo que veo y creo que cada momento tiene su propia composición.

Por lo que sé, varios miembros y amigos de la familia llevaban a Suhaib y su hermano Mohammed. Entre ellos estaban los hermanos del padre, Fouad [también fallecido en el ataque y cuyo cuerpo permanece postrado en una camilla en segundo término]. El funeral tuvo lugar por la mañana en el campo de refugiados de Jabalia, en Gaza. Fue caótico, tanto interior como exteriormente. Me sentí muy triste por la familia. En realidad, hasta que no se calmó todo, no pude confrontar mis sentimientos.

Fue un día terrible, realmente terrible. Espero no tener que fotografiar un acontecimiento de este tipo nunca más. Tengo una hija. Me doy cuenta de que nunca podré sentir lo que ellos tuvieron que pasar. La ira, la frustración, el dolor... Lloré muchísimo hacia la tarde, cuando pude aclarar mis sentimientos. Francamente, creo que tardaré mucho tiempo en poder sobrellevar emocionalmente lo que ocurrió aquel día. No puedo ni siquiera imaginar por lo que está pasando la familia.

Pero no fue solamente aquel funeral. Al día siguiente cubrimos otro: el de una pequeña de cuatro años, Riham, que fue asesinada por el ataque de un 'drone' [vehículo aéreo teledirigido] israelí, unas horas antes del alto el fuego. Un absoluto sinsentido. Aquello nos pasó factura a mi amigo Herald Henden, un fotógrafo noruego que estaba cubriendo el mismo funeral, y a mí.

Espero que la difusión de esta historia, publicándola y ganando el World Press Photo, pueda traer cambios a lo que está ocurriendo en Gaza y Palestina. Realmente lo espero, aunque pueda sonar naif. Creo, espero, que quienes están al frente de las partes [implicadas] en este conflicto tan complejo vean la fotografía y se sientan avergonzados.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar