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Enfoque diferencial

Pase por caja

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5
SEP 2016

Invierte en ópticas, que no se devalúan. Aunque esta típica recomendación fotográfica es una verdad relativa, con la llegada de las nuevas generaciones de cámaras de súper alta resolución las principales compañías de la industria están aprovechando para renovar también sus objetivos lanzando segundas -y terceras- versiones de cristales que hasta ahora eran considerados joyas de la corona por propios y extraños.

¿No querrás tener un Fórmula 1 con ruedas de turismo?, me han llegado a soltar para justificar la renovación de algo con lo que yo ya estaba cómodo. Con la excusa de que las nuevas cámaras exigen mucho y los objetivos viejos no están preparados para tanto, las marcas nos obligan a una renovación que no todos queremos pero que -una vez más- sentimos como obligatoria si queremos estar a la altura.

¿No querrás tener un Fórmula 1 con ruedas de turismo?, me han llegado a soltar para justificar la renovación de algo con lo que yo ya estaba cómodo

Ahora acaba de llegar la EOS 5D Mark IV, y pese a que tiene buena pinta sobre el papel, el calado de sus novedades puede resultar tal vez decepcionante. Podríamos hablar del Dual Pixel RAW o de su pantalla táctil, o incluso del Wi-Fi integrado, pero al final no hay nada explosivo que justifique su adquisición para un fotógrafo con otra EOS 5D en su arsenal. Desde luego.

Llevamos un tiempo instaurados en la cómoda situación de cambiar para estar a la última, de vender cámaras en perfecto estado para dar el salto a un modelo superior que en realidad no necesitamos y de buscar soluciones a nuestras carencias en base a nuevas tecnologías. ¿Que la EOS 5D Mark IV no es un gran salto respecto a la EOS 5D Mark III? Pues seguramente no, como tampoco lo es realmente la EOS-1D X Mark II respecto a la primera EOS-1D X ni la Nikon D5 respecto a la D4s.

Porque –recordemos- esto es una cámara, y la calidad que brinda es lo más importante. Que tenga o deje de tener particularidades especiales son condicionantes a gusto del consumidor que pueden -o no- parecernos vitales.

¿Realmente le importa a un fotógrafo de moda el 50.000 ISO? ¿Y a uno de bodegones la ráfaga de taytantas fotos por segundo? ¿Y a un retratista el Wi-Fi? Es probable que no. Nos empeñamos en que cada pocos años se presenten cámaras que dejen en pañales a sus predecesoras porque así nos ha acostumbrado el mercado.

¿Por qué voy a cambiar de modelo si mi cámara funciona? ¿Porque la nueva funciona mejor? Una razón de poco peso cuando tenemos un producto en nuestras manos que nos gusta y con el que nos sentimos cómodos y el siguiente no es precisamente un regalo. Y sin embargo ahí seguimos, cabreados porque la lista de novedades es escasa.

Venga, os voy a contar un secreto: cambiar de cámara no es una obligación. Como sucede con todo aparato, con las cámaras fotográficas los saltos de una generación a otra pueden traer cambios más o menos bruscos, pero normalmente siguen una curva progresiva y suave. Primero porque la tecnología tiene sus tiempos, y segundo porque no sería empresarialmente inteligente ofrecer una mejora del 100% ahora si te puedo dar el 50% y en un par de años el 50% restante. Es como cuando dividen la última parte de una saga cinematográfica en dos: el doble de entradas, el doble de recaudación.

A riesgo de equivocarme, podemos volver al siempre socorrido “está todo inventado”, porque en el fondo una cámara no es más que una cámara, y como decía antes, mientras dé calidad el resto son considerandos secundarios.

Demasiada suerte tenemos que no se hayan decidido todavía a meterles un sistema operativo con tienda de aplicaciones. ¿Quiere usted una ráfaga de 7 fotos por segundo? Pase por caja. ¡Este mes con un FPS extra gratis! ¿Necesita un plus de sensibilidad? ¡Seguro que le interesa nuestra oferta de dos por uno en pasos de ISO! Da miedo solo pensarlo.

Así pues, compañeros fotógrafos, no nos enojemos si las novedades son limitadas y vivamos felices en nuestra burbuja digital. Si algo es bueno, no necesito cambiarlo, y si lo queremos cambiar, tampoco es necesario hacerlo en cuanto salga el modelo siguiente.

Sé de lo que hablo: mi televisor ni siquiera es HD.

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