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Con texto fotográfico

"Es como si estuviera soñando" Pascal Maitre

 
Foto: Pascal Maitre (Cosmos)
23
AGO 2012
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Libros como "Mon Afrique" y "Madagascar, voyage dans un monde à part" avalan a Pascal Maitre como un gran conocedor de África. El fotoperiodista de la agencia Cosmos tuvo el privilegio de asistir a principios de los noventa al nacimiento de Eritrea, uno de los países más jóvenes del continente, tras tres décadas de guerra con Etiopía. Ayudado por una luz digna de un cuadro de Edward Hooper, este francés que próximamente impartirá el taller "El hombre y su entorno" en París, nos propone una imagen tan sencilla como efectiva para explicar una historia de ilusiones y frustración.

Pascal Maitre

En 1991 Eritrea consiguió su independencia [reconocida formalmente en el referéndum de 1993], y un año después la edición alemana de la revista GEO me encargó un extenso reportaje en la recién formada nación de África. Fue maravilloso ver nacer un país después de 30 años en guerra con Etiopía, de la que se acababa de independizar. Estuve durante 24 días recorriendo ciudades como Keren, Nakfa, Teseney y Massawa, además de Asmara [la capital]. Fue precisamente la carretera que separa estas dos últimas ciudades el lugar que más me llamó la atención: en tan sólo 105 kilómetros desciendes desde los 2.483 metros de altura en Asmara hasta el nivel del mar en Massawa, y el paisaje de esa orografía es espectacular.

Durante esos días fotografié el nuevo presidente, el importante puerto de Massawa, la destrucción que sufrió la ciudad de Nakfa, la construcción de una presa rural, la vida de los granjeros, la religión -cristianos y musulmanes- y las mujeres excombatientes.

Este hombre está en un bar en Asmara. Era la segunda vez que yo entraba en aquel sitio. No fue difícil que me dejaran fotografiar; simplemente hablé con la gente que había allí y esperé a que todo el mundo, en especial el hombre que aparece en la foto, se olvidara de mí. Se estaba tomando algo tranquilamente, en un escenario ideal para el reportaje. Para mí esta fotografía ilustra un momento de paz, el momento en el que un hombre puede relajarse y tomarse su tiempo para beber una cerveza. Estuve una media hora.

Es muy probable que fuera un combatiente. Me gusta especialmente la sensación que transmite, como si estuviera soñando. Recuerdo que había una luz increíble, y el color de la pared y el reflejo con los mismos tonos en el espejo. La foto está hecha con una Leica M6 y un objetivo de 35 milímetros, y con película Kodachrome de 200 ISO, una combinación perfecta, especialmente para un escenario de interiores con colores tan ricos.

Era una historia muy esperanzadora. Todo el mundo estaba volcado en la reconstrucción de lo que había quedado del país. Eritrea era un país recién nacido, muy bonito y con gente maravillosa. Recuerdo con especial cariño haber fotografiado esta historia porque todo fue genial: la luz era increíble, trabajar fue muy fácil y me sentía absolutamente libre de fotografiar todo cuanto quería.

Por aquel entonces no era necesaria ninguna autorización para trabajar en Eritrea. Pero ahora es terrible: no hay prensa libre y los periodistas pueden acabar en campos de detención.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
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04 / SEP 2014
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