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Prueba de producto
EBOOKS CON GUARNICIóN DE ANDROID

Papyre 6.S Alex: análisis

 
23
AGO 2010

Enrevesado nombre ha elegido Grammata para distribuir en España el Alex, lector de libros electrónicos de la firma Spring Design. Rebautizado como Papyre 6.S Alex, este e-reader se presenta con el mismo signo de distinción a ambos lados del Atlántico: la convivencia entre un panel de tinta electrónica de 6 pulgadas (para leer) y una pantalla táctil de 3,5 pulgadas a sus pies (para controlar). A la batuta, una versión adaptada de Android, capaz de acceder a varias bibliotecas y librerías on-line por Wi-Fi.

Una idea tan sencilla como buena. Es la lectura que muchos hacen del Alex desde que fue anunciado a finales de 2009. Tan buena y sencilla es la idea, que hay otro lector de eBooks con una filosofía muy parecida: el Nook de Barnes & Noble, que de hecho ha provocado una disputa judicial entre esta última compañía y la propia Spring Design. Dejando a un lado dimes y diretes sobre propiedad intelectual, lo cierto es que, efectivamente, el dispositivo resulta bastante práctico e interesante "en persona".

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lo de que lleva Android hay que decirlo con minúsculas, pues es una versión con muchas menos funciones que las que podemos encontrar en los smartphones androides. Pero quizás lo más interesante del Papyre 6.S Alex no sea el sistema operativo en sí, sino el método de control que brinda la pantalla táctil secundaria, más ágil que la clásica botonera por la que optan equipos como el Amazon Kindle DX. No es como usar un iPad, pero al menos el Alex no antepone la experiencia táctil al uso de la tinta electrónica.

Diseño mixto
A pesar de llevar una pantalla secundaria, el Papyre 6.S Alex mantiene un porte similar al de cualquier lector de eBooks convencional. Si acaso, algo más pesado (310 gramos) y alargado de lo usual, con unas dimensiones de 225 x 120 x 10 milímetros. Nada que no se pueda transportar de forma relativamente cómoda en cualquier bolso o mochila, como es habitual en este tipo de productos.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La unidad que hemos probado tiene una carcasa de plástico negro (nos consta que en Estados Unidos también se distribuye una versión blanca), con las caras frontal y trasera atornilladas y los bordes redondeados. Justo en la parte trasera lleva un acceso externo a la ranura microSD -consistente en un pequeño hueco rectangular habilitado en la carcasa- y dos altavoces estéreo de calidad básica en los laterales inferiores.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El perímetro del equipo está completamente "limpio", excepto en la parte superior, donde tenemos juntos el puerto mini-USB (en la caja viene un cable adaptador a USB que también sirve como nexo de unión con el cargador) y una salida de audio, que por desgracia sigue el no tan extendido estándar de 2,5 milímetros. Lógicamente, el producto incluye unos auriculares de botón compatibles, pero cuando éstos se estropeen (porque con el tiempo siempre lo hacen) no podremos usar cascos estándar con conector de 3,5 milímetros.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En la cara frontal, tenemos la pantalla de tinta electrónica y el pequeño monitor LCD, de 6 y 3,5 pulgadas, respectivamente, separados por un botón identificado con un icono rojo. Es el control para sincronizar el contenido de ambas pantallas, que como veremos más adelante resulta bastante útil a leer eBooks y, en menor medida, al usar el navegador web. La pantalla secundaria está escoltada por otros cuatro botones, dos a cada lado.

Tanto a izquierda como a derecha tenemos las clásicas flechas para pasar las páginas de los libros electrónicos una a una (la de la derecha, además, muestra opciones contextuales de Android con una pulsación prolongada). Debajo de cada una de ellas hay un botón de vuelta atrás (identificado con una flecha curvada) y el botón de encendido y apagado. Estas dos últimas se usan sólo para controlar la interfaz de Android, y de hecho son las elegidas para encender y desbloquear la pantalla táctil.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Por último, comentar que Grammata no suministra el producto con una funda rígida de tipo cuaderno, como sí hace con los Papyre 5.1 y 6.1, sino con una blanda que se cierra en la parte superior con un velcro. Es decir, para usar el Alex en el autobús o el metro tendremos que sacarlo de la funda y dejar ésta aparte. Seguramente esto se deba a la curvatura de la carcasa trasera, que lo hace incompatible con esas fundas genéricas que se fijan al dispositivo por detrás y le colocan una portada delante.

Lo primero es lo primero

Al contrario de lo que estamos viendo últimamente en muchos tablets y smarpthones, la lectura de eBooks no es un añadido más en el Papyre 6.S Alex, sino que es su faceta principal. Y esto lo decimos porque, por mucho que Apple se vanaglorie de la "retina display" de su iPhone 4, la tinta electrónica (y el papel impreso de toda la vida, claro) sigue siendo la mejor solución para leer caracteres sin que se nos acabe cansando la vista por culpa de la retroiluminación y el parpadeo.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aclarado este punto, nos encontramos con un panel EPD (siglas que en inglés se refieren al término "pantalla electroforética") de 6 pulgadas de diagonal y 800 x 600 píxeles de resolución (lo que se traduce en 167 píxeles por pulgada, algo más que el iPad), capaz de mostrar ocho niveles de gris. No es la mejor dotada técnicamente hablando, pero está un pasito por delante de los Papyre anteriores. Tampoco es la más grande, pero esto se le puede disculpar teniendo en cuenta la inclusión de la pantalla secundaria.

Para comenzar a leer un libro, podemos pulsar en las aplicaciones Reader o Library, que aparecen entre los iconos de la pantalla secundaria. Se diferencian porque la primera nos muestra el último libro que dejamos abierto, mientras que la segunda abre todo el listado incluido en la tarjeta de memoria, organizado por categorías: recientemente descargados, por autores, los últimos leídos... Lo hagamos por una u otra vía, cuando abramos un libro éste se mostrará en la pantalla de tinta electrónica.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Por defecto, se carga la portada, excepto cuando se trata de un libro que dejamos "a medio leer". En este caso, conviene destacar que la pantalla superior muestra perennemente la página en que dejamos la lectura, incluso aunque apaguemos la pantalla táctil o nos pongamos a hacer otras cosas, como usar la aplicación para YouTube o cambiar algunos ajustes. Es más, la única forma de que la pantalla electrónica se quede en blanco es apagando completamente el equipo.

Esto resulta bastante útil, pues no tendremos que volver a abrir el libro y buscar manualmente la página. Y las páginas pueden pasarse una a una usando los botones, sin que sea necesario encender la pantalla táctil ni abrir la aplicación Reader. Pero quien sea muy receloso con lo que lee (o quien lea textos que le pueden comprometer de alguna forma), debe tener este punto en cuenta. Lo cierto es que no hubiera estado de más una opción para "borrar" la pantalla sin tener que apagar el equipo.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Una vez que abrimos un libro, la pantalla secundaria muestra su portada en miniatura, acompañada de una barra para avanzar y retroceder entre las páginas arrastrando el dedo. En la parte inferior encontramos una fila de iconos para realizar distintas acciones. Unas muy sencillas, como cambiar el tamaño de letra o irnos a una página o un capítulo concreto del texto. Otras más elaboradas e incluso capaces de aprovechar la conexión Wi-Fi, como la opción de compartir fragmentos por e-mail o Twitter.

Pero donde más se explaya el Papyre 6.S Alex es en lo que podríamos llamar opciones de edición, ya que sirven para introducir modificaciones en el archivo: crear marcadores de página, anotaciones de texto y voz (para estas últimas el equipo lleva un micrófono oculto en el frontal), resaltados (como cuando usamos el clásico rotulador fosforescente) y enlaces (a direcciones web). Todas estas personalizaciones se indexan automáticamente para que luego podamos consultarlas por separado.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Para crearlas, siempre tendremos que seleccionar el texto deseado con la pantalla secundaria (excepto los marcadores de página) y luego aplicar la opción que nos interese. A este respecto, hay que comentar que el mecanismo para seleccionar texto es algo errático. Hay que ir pulsando las palabras sucesivamente, pero a veces el equipo selecciona lo que quiere. Tratándose de una pantalla capacitiva, sorprende que no se pueda seleccionar arrastrando el dedo sobre los caracteres.

No hay que olvidarse tampoco del botón de sincronización que comentamos antes de pasada. Como su propio nombre indica, sirve para que ambas pantallas muestren lo mismo (o dejen de hacerlo). Si lo hacemos con un libro, apreciaremos con mayor claridad elementos como los resaltados (que aparecen en amarillo, en lugar del gris de la pantalla superior) y podremos avanzar o retroceder por los textos haciendo "scroll" vertical.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, ambas pantallas también pueden sincronizarse cuando usamos el navegador web. Pero eso lo dejaremos para más adelante. Antes hay que hacer un alto en la compatibilidad de formatos para los libros, quizás el mayor quebradero de cabeza ante el que nos podemos encontrar cuando adquirimos un lector de eBooks como este Papyre 6.S Alex.

Mejor si es EPUB

Uno no puede coger cualquier archivo de texto y esperar que el dispositivo lo lea a la perfección. Ni en el Alex ni en cualquier otro lector de eBooks. El modelo que nos ocupa, para empezar, no acepta archivos de Word, pero sí en PDF, TXT, HTML y, sobre todo, EPUB. Y remarcamos el sobre todo, porque sólo el EPUB da acceso a todas las funciones de edición que hemos comentado anteriormente.

Debido a limitaciones intrínsecas de formato, con TXT y HTML se pierden la exploración por capítulos y la posibilidad de ir a una página concreta. Con PDF sí que gozaremos de esta última función, acompañada sólo de las opciones para compartir fragmentos por Internet, añadir marcadores a páginas y cambiar el tamaño de fuente. Precisamente aquí empiezan los problemas, porque no es un cambio de tamaño propiamente dicho, sino un zoom.

Es decir, al cambiar el tamaño de letra en un PDF, el dispositivo simplemente acercará el punto de vista, cortando las líneas y los párrafos en muchos casos. Con el EPUB, la anchura de los párrafos se readapta para que las líneas sigan cabiendo en un solo pantallazo. Debido a esto, al abrir archivos PDF tendremos que usar a menudo la pantalla secundaria para ir recorriendo los renglones de izquierda a derecha y que éstos se vayan cargando en la pantalla principal.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si cargamos los libros en EPUB, el Alex nos lo agradecerá. Por ello, sorprende que la lista de libros con la que Grammata suministra el equipo (un millar de obras clásicas) venga casi completamente en PDF (además de algunos en Word que no podremos abrir). Es la misma lista que la firma española incluye en los otros modelos de su línea Papyre, más sencillos que el Alex.

Lógicamente, estos títulos seleccionados han sido tratados para que no tengamos problemas con la anchura de los párrafos. Y el método es bien sencillo: se usa un tamaño de letra muy pequeño, prácticamente ilegible, de forma que al usar el máximo tamaño posible los párrafos queden perfectamente encajados en la pantalla, aprovechando toda la anchura disponible.

En cualquier caso, dentro de la batalla de formatos que pugnan por convertirse en el referente dentro de los eBooks, el EPUB parece de momento el mejor colocado (con el permiso del AZW de Amazon y otros con los que suelen trabajar las tiendas que nutren de contenido a los Kindle). El mayor reproche que se le puede hacer al Alex está en la gestión de las carpetas y subcarpetas para almacenar los libros.

Cuando uno enciende el equipo y abre la biblioteca, puede llegar a pensar que Grammata lo suministra sin nada para leer. Pero luego uno lo conecta al ordenador con el cable USB, y descubre que dentro de la carpeta "ebooks" hay varias subcarpetas que incluyen el antes mencionado surtido de obras clásicas. Sencillamente, el explorador de archivos del Alex no lee estas subcarpetas, por lo que tendremos que sacarlas manualmente a través del ordenador para colocarlas en el directorio raíz.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Nada que no se arregle (esperemos) con una buena actualización de firmware. Mejorar la oferta de libros electrónicos es ya algo más complicado, al menos si lo que se pretende es colocarla al nivel de lo que se destila en Amazon y sus Kindle. Es cierto que el Alex tiene acceso vía Wi-Fi a varias plataformas de libros gratuitos y de pago (Google Books, Epub Books, Gutenberg, Web Books, Feed Books y Smash Words). Pero si buscamos títulos en español, la oferta baja de forma considerable y se restringe a grandes clásicos.

Se trata de títulos que cualquier lector promiscuo que se precie -sin duda el público objetivo de dispositivos como el Alex- es probable que ya haya leído. Y lo mismo sucede con los mil libros que trae el Alex en la tarjeta de memoria. Hace falta una plataforma centralizada a través de la que acceder a títulos actuales. Y cuando decimos actuales nos referimos a las últimas novedades.

Algunos dirán que para eso está la recién estrenada Libranda. Y teóricamente sí, para eso sirve. Pero lo cierto es que las editoriales españolas aún deben tomarse en serio el libro electrónico. Podrían empezar, por ejemplo, haciendo que los títulos que aparecen en Libranda enlacen de forma directa a la descarga pagada del libro, y no a la portada de una editorial u otra. Que tampoco es que sea mucho pedir.

Cuarto y mitad de Android
El Alex lleva Android, sí, pero que nadie se espere la experiencia androide que proporcionan smartphones como el HTC Desire (ni siquiera como la del pionero HTC Dream). El sistema operativo está casi por completo al servicio de la lectura de eBooks, y aparte de eso otorga prestaciones básicas para Internet y el ocio multimedia. Esto se nota en la misma interfaz, donde no encontramos ni widgets ni varias pantallas principales. Sólo hay un menú con los iconos dispuestos en cuadrícula y una pestaña superior de notificaciones.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como ya sucede con otros dispositivos, la adaptación de Android tiene algunos puntos un poco cutres, todo hay que decirlo. En algunos menús, la interfaz se refiere al equipo como "teléfono", y buena parte de estos están sin traducir, por lo que quien no ande bien de inglés puede tener algunos problemas para usar y configurar el equipo. Aparte de estos detalles, que se podrían solucionar con algunos retoques de firmware, el manejo de la pantalla secundaria deja cierto sabor agridulce.

El tamaño es suficiente para movernos entre los menús, la resolución va acorde con las dimensiones (480 x 320 píxeles para 3,5 pulgadas de diagonal) y el brillo es correcto. Pero es una lástima que, siendo una pantalla capacitiva, no haya soporte multitáctil para regular el zoom con el gesto de la pinza. Puede que no sea algo muy necesario para la lectura de eBooks, pero se agradecería para el navegador web, en lugar de tener que estar pulsando los botones virtuales para acercar o alejar el punto de vista.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Mención aparte merece el teclado QWERTY virtual. Requiere pulsaciones suaves y es preciso dentro de lo que cabe, pero sufre de una lentitud bastante evidente a la hora de hacer aparecer las letras que vamos pulsando. No hay más que mecanografiar una palabra de más de cinco letras a velocidad normal para comprobar que ésta no termina de escribirse en pantalla hasta varios segundos después. Un retraso que seguramente se deba a cierta austeridad en algunos componentes del hardware, capitaneados por un procesador Monahan PXA303 a 624 MHz.

En cuanto al almacenamiento integrado, nos ha sorprendido el baile de cifras que se produce entre la información proporciona por Grammata en su página web (2 GB) y la que cita Spring Design en la misma caja del producto (256 MB). En cualquier caso, la cifra exacta es lo de menos, porque el almacenamiento que realmente podremos manipular (o al menos el que reconoce Windows cuando conectamos el Alex por USB) es el de la tarjeta de memoria (la unidad suministrada es, precisamente, de 2 GB).

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En la vertiente inalámbrica, en un principio sólo veremos el Alex con conexión Wi-Fi (802.11 b/g). La promesa de Spring Design siempre ha sido lanzar también un modelo con Wi-Fi y 3G, pero de momento sigue siendo eso: una promesa. Grammata nos ha confirmado que sus socios estadounidenses están trabajando en una versión con ranura para tarjeta SIM y acceso a la Internet móvil, pero que todavía no hay una fecha final (o al menos una que pueda hacerse pública).

Internet en tinta electrónica
El Alex lleva el navegador web genérico de Android 1.5. Basado en WebKit y sin posibilidades multitáctiles, su mayor curiosidad radica en que puede mostrar las páginas en las dos pantallas del equipo. Lógicamente, en la pantalla superior todo se ve en escala de grises, y el tiempo de refresco es bastante lento. En la inferior trabajaremos como con un teléfono táctil: todo a color y con opciones habituales como abrir varias ventanas, seleccionar texto o buscar palabras clave.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A diferencia de lo que pasa en los eBooks, la pantalla de tinta electrónica no carga las páginas web simplemente con abrir el navegador, sino que es siempre necesario pulsar el botón de sincronización. Aunque en la pantalla secundaria convoquemos menús contextuales, la superior siempre muestra la página "limpia". Sí que se reflejan el zoom y el scroll, pero lógicamente los cambios tardan bastante más tiempo en producirse en la tinta electrónica.

Como curiosidad, apuntar que entre las opciones contextuales del navegador web hay una llamada Save EPD, con la que se pueden guardar las páginas que estemos visitando en formato HTML para luego verlas en la pantalla superior, aunque no estemos conectados a Internet. Lástima que no se guarde la página entera, sino la parte de ésta que cabe dentro de la pantalla superior, a modo de captura.

En muchos casos, ver páginas web con la pantalla de tinta electrónica será una pérdida de tiempo. Pero en sitios de diseño sencillo o que estén basados sobre todo en texto, como algunos blogs y publicaciones digitales, se puede visualizar el contenido de forma más o menos agradable a la vista. Lo mejor sería que al menos los sitios más populares tuviesen versiones especialmente pensadas para la pantalla del Alex, pero eso es un privilegio de momento reservado a dispositivos como el iPad o el Kindle DX.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El Alex lleva también preinstalada una aplicación para el correo electrónico, sencilla de configurar y compatible con todas las grandes plataformas de webmail y correo corporativo. Sin embargo, el Push Email no funciona del todo bien. Uno puede programar la aplicación para que se conecte al correo cada cinco minutos, pero el dispositivo nunca notifica la llegada de nuevos mensajes, a no ser que accedamos manualmente a la bandeja de entrada.

También vienen preinstaladas una calculadora, una galería de imágenes y vídeos (para archivos en JPEG, GIF, BMP, PNG, MPEG2, MPEG4, 3GPP y FLV), un reproductor de música (MP3, MIDI, WAV, AMR, MIDI, OGG) y una aplicación para YouTube. Esta última, dicho sea de paso, es muy inestable y sólo funciona los días que no se levanta con el pie izquierdo. Claro que tampoco se pierde gran cosa, pues la calidad de visionado deja bastante que desear.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La aplicación para YouTube del Alex.

Y eso es todo, porque a pesar de llevar Android, el Papyre 6.S Alex no puede acceder a Android Market. Se le pueden instalar aplicaciones de forma un tanto artesana, como explica la propia Spring Design en un tutorial colgado en YouTube. Basta con abrir el navegador web y buscar archivos con extensión APK colgados en Internet. El problema es que no hay ninguna fuente que reúna sólo aplicaciones compatibles con el Alex. Nosotros lo hemos intentado con varias versiones de Google Maps, y nada: el dispositivo se negaba siempre a instalarlas.

Autonomía suficiente
Si lo usamos sólo para leer eBooks, sin encender nunca o casi nunca la pantalla táctil y con la conexión Wi-Fi desactivada, la autonomía del Alex es similar a la de cualquier otro e-reader. Es decir, no habrá que cargarlo hasta que nos hayamos leído una buena cantidad de páginas (7.500, según la propia Spring Design, que vienen a significar dos docenas de novelas de extensión media). Pero lo más justo es fijarse en la autonomía que consigue si aprovechamos medianamente sus peculiaridades.

Si además de leer en tinta electrónica también revisamos el correo electrónico tres o cuatro veces al día y descargamos algún que otro libro de los catálogos gratuitos a los que puede acceder el Alex, su batería de 1.530 mAh da para cinco o seis días. Poco si lo comparamos con cualquier otro lector de eBooks, pero bastante compensado si tenemos en cuenta la agilidad de uso que proporciona para muchas funciones la presencia de la pantalla táctil secundaria.

El medio no es el mensaje
La convivencia de las dos pantallas es un concepto muy interesante. El hardware del equipo es en general bastante correcto, y el software que realmente importa (es decir, el que va destinado a leer y gestionar eBooks) funciona de maravilla. Pero lo que determinará el éxito o el fracaso de este tipo de dispositivos no es la máquina en sí, sino la posibilidad de acceder rápida y fácilmente a los libros en tinta electrónica, y si es posible, al mismo tiempo en que aterricen en el sector tradicional del papel.

Firmas como Amazon tienen esto muy claro, y las editoriales del otro lado del Atlántico hace tiempo que se han dado cuenta de que ésa es la tendencia a seguir. En España, en cambio, el panorama no es tan alentador. La lista de obras con la que Grammata suministra el Papyre 6.S Alex debería ser sólo un parche temporal a la situación (aunque estaría mucho mejor que lo proporcionasen en formato EPUB), y que sean otro tipo de empresas las que se muevan para que el sector tire hacia delante.

Papyre 6.S Alex
Papyre 6.S Alex
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aislándonos del contexto y fijándonos únicamente en las prestaciones del equipo, puede que haya quien quede algo descontento con la integración de Android, que sólo es parcial. Aunque quizás este tipo de usuarios hagan mejor adquiriendo un tablet que un lector de eBooks. Mucho más criticable es el desfase en la conversión de precios, pues los 450 euros que cuesta el Alex en España superan claramente a los 400 dólares por los que se vende en Estados Unidos.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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