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Con texto fotográfico

"Me di cuenta de que estaba haciendo un retrato de Europa" Paolo Verzone

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Foto: Paolo Verzone
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MAY 2015
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Fotografiar las academias militares y los cadetes que se forman como futuros oficiales de élite fue el encargo que Paolo Verzone convirtió en un proyecto mucho más extenso. Según el fotógrafo italiano, que obtuvo un premio en la última edición del World Press Photo por esta serie de retratos, el semblante serio e impasible de los cadetes es una metáfora de su formación militar y su visión –distinta según el país- de Europa.

Paolo Verzone

Este trabajo lo comencé en 2009 por un encargo de la publicación italiana Amica para hacer una serie de retratos en la academia militar francesa de Saint-Cyr, una de las tres academias -aeronáutica, marina y del ejército de tierra- del país. Me llamó la atención lo mucho que aquel lugar contaba del propio país. No se trataba solamente de un sitio aséptico donde se formaban jóvenes oficiales: hablaba de Francia y de su identidad como nación.

Son los detalles, el mobiliario, los cuadros, la estructura arquitectónica… porque estos edificios deben responder a ciertos criterios, y una arquitectura funcional habla mucho de un país. Un ejemplo fantástico es el de la marina germana. El arquitecto pensó que los cadetes tenían que estar en contacto constante con su elemento principal: el mar. En esa academia, el comedor da al mar, las ventanas de las aulas miran al mar, y las ventanas de las habitaciones tienen vistas directamente al mar. Es un castillo construido sobre una colina que se encuentra en un fiordo en la frontera con Dinamarca.

Fotografiando en la academia francesa me asaltó la duda de si el resto [de academias europeas] serían tan interesantes. Solicité una autorización para fotografiar en Sandhurst, en Reino Unido, donde han asistido todos los reyes y príncipes de Inglaterra. También aquel lugar hablaba del país, aunque era muy diferente de Saint-Cyr.

"Muchos escogen este tipo de formación porque les garantiza encontrar trabajo"

A medida que continué trabajando en más academias me di cuenta de que estaba haciendo un retrato de Europa. Militar o no, hablaba más de los europeos en general y de su sociedad que de los cadetes en particular.

El periodo más largo que tuve para trabajar fue de tres días. En el primero me dedicaba a ver el lugar y buscar localizaciones conjuntamente con los oficiales para averiguar cuáles eran los sitios más interesantes para ellos. Y los dos otros días me dedicaba a fotografiar. Siendo militares y no estando habituados a las fotografías, solo tenía disponibles a los cadetes que estaban en la pausa de una lección o los que iban de una clase a otra. Así que todas las fotos están hechas bastante rápido.

La chica de la fotografía estudia en la academia holandesa de Breda para los ejércitos de tierra y del aire. Es una oficial del ejército de tierra. La escogí porque era la que podía en ese momento: solo estaban ella, otra chica más y otros tres chicos. El día anterior la habían avisado que a esa hora se harían las fotos, así que si estaba de acuerdo, tenía que ponerse el uniforme correspondiente para la sesión.

La foto con ella duró cinco minutos, no más. Siempre uso la luz que hay en el lugar, salvo cuando no tengo suficiente. Entonces añado algo de luz [artificial]. Aquí, tratándose de un contraluz, le iluminé la cara con una antorcha situada un poco más alta que el punto desde el que yo tomaba la foto. En este caso la sostenía un asistente. Solo tuve ayuda en cuatro de las 20 academias en las que fotografié.

Trabajo con una Phase One sobre un trípode, [con película] 100 ISO y en ocasiones en ambientes muy oscuros, así que o bien yo añadía un poco de luz o ellos debían mantenerse quietos. Pero ellos están muy acostumbrados a mantenerse firmes.

"Tienen una idea de Europa más avanzada, pues para ellos Europa es una cosa ya alcanzada y finalizada"

En Holanda hay un porcentaje elevado de mujeres que se forman en academias militares. Es además un país donde ha cambiado mucho la [vieja] idea de la carrera militar, según la cual se pertenece al cuerpo para toda la vida.

Ahora muchos escogen este tipo de formación, que se puede comparar con la universidad porque les garantiza encontrar trabajo prácticamente después de salir de la academia. Muchos se alistan por este motivo. La formación es tal, que quienes les contratan saben que están entrenados y habituados a un nivel de estrés muy superior al que tendrán que afrontar. Para estos cadetes el estrés del mundo laboral es una cosa de risa.

Otra cosa que me llamó la atención es el concepto de identidad europea que tienen. Como sociedad civil estamos teniendo un montón de problemas, como en Escocia o Cataluña. Hay muchas fuerzas en el interior del continente que empujan hacia una Europa separada, más marginal, en el sentido de que algunos países pequeños están intentando cambiar su autonomía. Puede que sea correcto, o igual no lo es, pero para la sociedad militar esto no existe.

Tienen una idea de Europa más avanzada, pues para ellos Europa es una cosa ya alcanzada y finalizada. De hecho, como militares pueden aprovechar las becas Erasmus y a menudo te encuentras a cadetes de otro país. Un ejemplo casi absurdo se da con oficiales alemanes que se forman en la academia francesa: pueden llevar su uniforme alemán durante los entrenamientos, pero en los desfiles están obligados a llevar el de Francia.

Se daba incluso el caso de tener que rendir homenaje a los caídos de la Segunda Guerra Mundial de la mano de sus compatriotas alemanes vestidos con el uniforme francés. Si lo piensas bien, ¡es fantástico!

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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