Crónica
LUMIX GLOBAL SEMINAR: CRóNICA

La ciudad de las Lumix

 
1
FEB 2007
Iker Morán   |  París

Anda algo escasa de luz París durante estos días invernales. Y qué mejor para compensar esta grisácea iluminación ambiental que una buena dosis de nuevas Lumix -once, en concreto- por gentileza de Panasonic.

Abandonando las localizaciones mediterráneas a las que nos tiene acostumbrados, la compañía ha desplazado hasta la capital francesa a un numeroso grupo de periodistas de todo el mundo para inaugurar por todo lo alto su renovado catálogo de 2007.

A estas alturas, ya es bien sabido que la Lumix DMC-FZ8 y las dos nuevas DMC-TZ eran el plato fuerte de la madrugadora rueda de prensa organizada ayer miércoles.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Yoshiiku Miyata, director ejecutivo de marketing de Panasonic Europa, cargado con algunas de las nuevas Lumix durante la presentación de ayer.

No obstante, los portavoces de la compañía se han apresurado a despejar cualquier duda, asegurando que no hay ninguna novedad en el horizonte de las SLR digitales. Aunque no se ha llegado a oír el decepcionado lamento de la audiencia, los siempre ágiles nipones han apuntado que es bueno que se mantenga esa expectación. (Todo con esa cara que ponen los directivos orientales cuando están contando sólo una pequeña parte de lo que saben.)

Tachadas las futuribles réflex de la apretada agenda -dos días no dan para mucho-, todas las miradas se han centrado en las nuevas compactas. Más allá de las prestaciones -que a estas alturas ya habrán sido repetidas unas cuantas veces- y del toque corporativo que siempre acompaña a estos eventos, el parlamento de algo más de dos horas sí ha dejado entrever interesantes detalles. De esos que no aparecen en los catálogos.

Interesante es, por ejemplo, el giro de las Lumix DMC-TZ2 y TZ3. Más allá de la resolución y del nuevo diseño -muy cómodo y manejable, al menos en un primer contacto-, alegra ver esa reconversión de los 10 aumentos hacia el angular de 28 milímetros. Una idea que hace recuperar la esperanza en que, tal vez, los fabricantes sí escuchan a usuarios y medios especializados.

La FZ8, por su parte, aparece como una nueva dosis de medicina para los que hablamos del fin de las compactas de tipo SLR desde hace tiempo. Parecía incompatible la apuesta por el segmento réflex con este tipo de modelos que pretenden hacer la competencia -precisamente- a este mundo de las ópticas intercambiables.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Miembros de Panasonic y de la prensa internacional prueban las nuevas compactas por las calles parisinas.

Visto el aluvión de novedades y lo complicado que resulta distinguir las cámaras no ya de sus predecesoras, sino de sus compañeras -suma píxeles por aquí, resta algo de pantalla por allá-, igual la competencia a uno mismo es el camino a seguir.

Incluso sería posible pensar en la FZ8 como un futurible relevo generacional a la baja de cámaras como la Lumix DMC-FZ50. Todo ello, claro está, cuando Panasonic se decida a acabar con la soledad de la Lumix DMC-L1. Aunque, igual desde la perspectiva nipona -el mapa del mundo visto desde allí no parece el mismo que el nuestro-, las cosas no funcionan así.

Lo que sí parece demostrado es el gusto que Panasonic tiene por los datos de mercado, los gráficos y las comparativas con la competencia. Este último ingrediente es poco habitual, la verdad, pero se agradece a la hora de animar el ambiente de una rueda de prensa. Nada como mencionar el nombre de otra marca para que los más despistados levanten la mirada y recuperen el hilo de la conversación.

En ese sentido, la FZ8 parece dispuesta a plantar batalla. Panasonic no ha dudado en incluir en sus diapositivas comparativas con modelos de otras marcas. Nada de referencias vagas: cámaras con nombre y apellidos.

Atendiendo a los datos de Panasonic, la nueva Lumix muestra un mejor comportamiento que la Cyber-shot DSC-H5 de Sony o la PowerShot S3 IS de Canon en el terreno del ruido a altas sensibilidades -manteniendo el detalle de la imagen al eliminarlo- y de las aberraciones cromáticas. Tenemos ganas de poder comprobarlo ya mismo.

Los ingredientes perfectos, en fin, para una presentación de prensa bautizada como "global". ¿Acaso alguien duda de que la información en este sector es también algo global? Seguro que sí.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Las clásicas modelos, cámara en mano, no han faltado a la cita.

Tan sólo cabría añadir una veloz visita al palacio de Versalles y alguna que otra modelo luciendo cámara, sonrisa y escote. Dos marcos incomparables para deleitar a los visitantes del otro lado del Atlántico con los caprichos de las monarquías extintas -¿han visto a María Antonieta?- y poner a prueba el pulso propio y el tan manido control inteligente del ISO de las Lumix. Por ahora, ninguna pega al respecto.

Como guinda, una cena de gala en un peculiar lugar así como versallesco, como un carnaval de Venecia, como una película de terror y como un sueño algo psicodélico tras un par de copas.

Precisamente en ello andarán algunos de los asistentes, mientras los que trabajamos con las tres uves dobles en la frente apuramos textos y transmitimos imágenes. Ya lo comentaba con los compañeros de la prensa escrita: yo de mayor quiero trabajar en una revista de papel.

Productos relacionados (1)
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar