• Zeiss Touit 12 mm f2.8: análisis
  • Canon EOS 700D: análisis
Prueba de producto
CLASICISMO EN CLAVE LUMIX

Panasonic Lumix GX7: toma de contacto

 
1
AGO 2013

Pese a ser la firma que atesora más veteranía en esto de las cámaras digitales sin espejo, Panasonic siempre había dejado un poco descuidado el catálogo más clásico de su amplia gama de modelos. La Lumix DMC-GX1, que en su día nos convenció, se había quedado un poco atrás en estética y prestaciones respecto a las últimas propuestas de la competencia, así que la nueva Lumix DMC-GX7 tiene por delante la tarea de recuperar el terreno perdido. Recién anunciada, hace unas semanas tuvimos la oportunidad de probar una unidad de preproducción. Y lo que vimos nos gustó.

Tal vez porque somos unos clásicos o por todo lo contrario -puestos a quitar el espejo, mejor rediseñar la cámara y que no parezca una réflex-, lo cierto es que las Lumix GX de Panasonic siempre han sido una de nuestras series favoritas del catálogo de esta compañía. Aunque lo cierto es que el plural sobra, porque la ya veterana GX1 anunciada en 2011 es la única de esta saga.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

El problema es que en dos años el mercado ha cambiado mucho, y esta idea de cámara con cierta estética retro y visor integrado ha ganado puntos y moderado su precio. La Sony NEX-6, la Fujifilm X-E1 o la más potente Olympus OM-D E-M5 han demostrado ser modelos con mucho tirón comercial.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Ahora es el momento de que Panasonic se ponga al día. Y basta un vistazo al diseño y las especificaciones de esta Lumix DMC-GX7 para deducir que se lo han tomado en serio. A la espera de poder tener entre las manos un cuerpo totalmente operativo y comprobar si las promesas de mejora de calidad se cumplen, por ahora nos conformamos con desgranar los detalles de la más clásica y tal vez interesante de las Lumix.

Un cuerpo con todo

Superada la manía de intentar miniaturizarlo todo (incluso lo que no tenía demasiado sentido), Panasonic ha recuperado la cordura en cuanto a formas y diseño de las cámaras. Y esta GX7 es un gran ejemplo de ello: una cámara de altos vuelos (costará más de 1.000 euros junto con el zoom estándar de 14-42 milímetros) y desacomplejada por el hecho de que su tamaño crezca respecto a la generación anterior.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Bien equilibrada en peso y dimensiones, la mayor empuñadura, la pantalla articulada y el visor integrado pasan factura al tamaño. Pero es éste un acuerdo que estamos dispuestos a firmar sin ningún problema, porque las sensaciones que transmite la cámara entre las manos son muy buenas.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Más allá de la estructura de magnesio y ese acabado en negro y plata (¿acaso hay algo más clásico que esto?), el cuerpo de la GX7 tiene lo que se espera de él: doble dial, un buen surtido de accesos directos, botones de función configurable, un interruptor muy cómodo para cambiar el modo de enfoque y bloquear exposición y el foco...

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Más detalles que ayudan a entender las intenciones de Panasonic con esta GX7: el botón de vídeo pasa a un discreto -y no demasiado cómodo- segundo plano. Y, atención, desparece el botón "iA" ("automático inteligente"), presente en todos los modelos de óptica intercambiable y sin espejo de la firma excepto en la Lumix DMC-GH3. Toda una declaración de intenciones que nos hace ver la GX7 como la versión clásica, compacta y totalmente orientada a la fotografía del buque insignia de Panasonic.

Visor integrado, por supuesto

Era una de las prestaciones que más echábamos de menos en la GX1 y que no podía faltar en la GX7: el visor electrónico integrado. Más aún cuando lo vimos en la pequeña Lumix DMC-LF1 y quedó claro que ya no es tan costoso ni complicado incluirlo en modelos de dimensiones reducidas.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Lo del precio, eso sí, es relativo, porque esta GX7 de momento ha situado el suyo en más de 1.000 euros (1.200 con el Lumix G 20 mm f1.7, que le sienta genial), y la GX1 puede encontrarse por menos de la mitad. Aunque poco tengan que ver ya una con otra, sin duda será éste un asunto que dará que hablar en los próximos meses y resultará tentador para algún posible comprador.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

¿Qué tal el visor? Por lo que hemos podido ver, muy bien en cuanto a refresco, color y calidad de imagen. Excelente también la idea de que sea posible moverlo 90 grados para convertirlo en una especie de visor de cintura digital. La única pega es que su tamaño (17,5 milímetros) es algo más pequeño que el usado en modelos de la competencia (23 milímetros), y esto puede llegar a notarse.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

También nos ha convencido la velocidad del sistema de enfoque automático, si bien en este apartado hay que reconocer que Panasonic siempre ha llevado la voz cantante. De la calidad de imagen es pronto para hablar, aunque los responsables de la firma encargados de mostrarnos el producto en su día y desgranar sus bondades no tuvieron reparos en mostrarnos imágenes impresas en las que se comparaba el rendimiento de la GX7 con el de modelos similares e incluso alguna réflex de formato completo. Está claro que Panasonic apunta muy alto con este modelo.

Dos generaciones

Aunque la lista de prestaciones y los cambios en el diseño son bastante espectaculares y funciones como la conexión Wi-Fi en otras circunstancias nos darían como para rellenar unos cuantos párrafos, aquí quedan relegados a un segundo plano ante el protagonismo del citado visor y el nuevo estabilizador mecánico.

Panasonic Lumix DMC-GX7 y DMC-GX1
Panasonic Lumix DMC-GX7 y DMC-GX1
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Pero, ¿Panasonic no apostaba por el estabilizador en la óptica? Así es. Y de hecho así sigue siendo, porque ambos sistemas (óptico y mecánico) convivirán en esta GX7, si bien el primero primará sobre el estabilizador integrado en el cuerpo de la cámara.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La idea es muy sencilla: habilitar la estabilización para objetivos ajenos que, con o sin estabilizador, se utilicen con esta cámara y que ahora podrán disfrutar también de estabilización. Para ello sólo hará falta introducir la focal de la óptica en el menú correspondiente.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La Panasonic GX7 armada con el zoom estándar de 14-42 milímetros (en la imagen superior) y con un objetivo Leica Summicron 35 mm f2 (adaptador mediante).

Un sistema usado desde hace años en los modelos de Olympus y que ahora Panasonic pretende batir ofreciendo esta doble modalidad: estabilizador óptico para objetivos propios y mecánico para el resto de ópticas que puedan acoplarse al cuerpo.

Una idea muy interesante que desde la firma acompañan mostrándonos la GX7 junto a -adaptador mediante- un Leica Summicron 35 mm f2. Y en el caso de los objetivos M.Zuiko de Olympus para el sistema Micro Cuatro Tercios, ¿será también necesario introducir la focal a mano o la cámara detectará este dato? Las dudas al respecto que no disimulan los ingenieros de Panasonic cuando les soltamos la pregunta nos recuerdan una vez más que la comunicación entre ambas firmas -principales impulsoras de este sistema- no es tan fluida como cabría imaginar.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

En cualquier caso, esta doble estabilización encaja perfectamente en la filosofía de una cámara que llega dispuesta a situarse y contentar a dos generaciones: por una parte, los usuarios que buscan un cuerpo con aires clásicos, prestaciones avanzadas y compatibilidad con ópticas antiguas. Y al otro lado, la conexión Wi-Fi, los filtros y todas las prestaciones que han ido calando en los últimos años hasta convertirse para algunos en imprescindibles.

Panasonic Lumix DMC-GX7
Panasonic Lumix DMC-GX7
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Habrá que esperar a la vuelta de las vacaciones para echarle el guante, pero sin duda la Lumix DMC-GX7 tiene todos los puntos para convertirse en una de las estrellas de este próximo otoño.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar