| Budapest / Barcelona.
Iker Morán.-
A medio camino entre la avanzada Lumix DMC-GX1 y las diminutas Lumix GF, Panasonic mantiene vivos los orígenes de su familia Micro Cuatro Tercios con una Lumix DMC-G5 que llega con tímidas novedades respecto a la G3. Unas novedades que, en cualquier caso, afectan más al manejo y la ergonomía que a los resultados que es capaz de ofrecer este modelo de 16 megapíxeles.
Panasonic Lumix DMC-G5


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Sin grandes cambios respecto a la generación anterior, pues, la veteranía -estamos hablando ya de una cuarta generación de cámaras- le concede a Panasonic cierto margen de maniobra y perfeccionamiento. A veces para bien, otras para recortar prestaciones y conseguir segmentar su amplia oferta de cámaras de óptica intercambiable.
Repasamos las principales características de la recién presentada Lumix DMC-G5.. Puedes reproducir el vídeo a pantalla completa y en alta definición. |
Tal vez por aquello de reforzar la idea de "sustituta de una réflex", la G5 apuesta por unas formas que recuerdan más a este tipo de modelos. Su grosor y tamaño en general siguen siendo muy moderados, pero la empuñadura crece notablemente. Un cambio que se agradece con la cámara entre las manos.
Panasonic Lumix DMC-G5


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Además de recolocar algunos mandos (grabación de vídeo, "Q.Menu"...), en la zona superior destaca una nueva palanca que desarrolla una doble función. Su aplicación más lógica a priori es controlar el zoom cuando se trabaja con algunas de las ópticas motorizadas de la gama Lumix G X. De este modo, además de cambiar la focal mediante el mando integrado en el barril de la óptica, también lo podremos hacer desde el cuerpo, como si de una compacta de toda la vida se tratase.
Panasonic Lumix DMC-G5


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¿Y qué pasa si no se trabaja con uno de estos zooms motorizados o no nos convence esta idea? En ese caso la nueva palanca también puede ejercer la función de un segundo dial para ajustar la exposición al trabajar en los modos manuales. La rueda trasera, por cierto, sigue en su sitio, aunque desplazada ligeramente hacia un lateral.
Más táctil que nunca
La G5 incorpora -como los modelos anteriores- un monitor articulado y táctil. Sin apenas novedades en lo que respecta al manejo y el control de la cámara desde la pantalla, la G5 estrena la función "AF de toque táctil", que permite seleccionar el punto de foco desplazando el dedo por la superficie del panel incluso cuando trabajamos con el visor electrónico. Una idea bastante ingeniosa si se trata de aprovechar la pantalla táctil.
Panasonic Lumix DMC-G5


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Tanto el visor electrónico como el enfoque automático siguen estando entre los mejores de su clase. Dicho de otro modo, y recurriendo a la comparación con las SLR, la G5 tiene poco que envidiar en estas dos asignaturas a la mayoría de modelos réflex de gama baja y media.
Panasonic Lumix DMC-G5


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La velocidad de disparo sí ha mejorado notablemente respecto a la Lumix DMC-G3, alcanzando ahora los 7 fotogramas por segundo. Una cadencia que implica renunciar a la previsualización en pantalla y que queda bastante limitada al trabajar en RAW, con apenas una decena de disparos consecutivos. En JPEG la ráfaga es ilimitada, si bien a partir de las 20 fotografías la velocidad se resiente.
Panasonic Lumix DMC-G5


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Una novedad interesante aunque algo escondida (a no ser que le asignemos uno de los cuatro botones de función y acceso directo disponibles) es la obturación electrónica, que anula la necesidad de que la cortinilla del obturador se abra y cierre en cada disparo.
El vídeo, olvidado
La cámara implementa un sensor CMOS de 16 millones de puntos que, más allá de la coincidencia en la cifra respecto al captor de la generación anterior, promete mejoras en el control del ruido, el rango dinámico y la calidad general de la mano del procesador Venus Engine VII HD.
Muestras: 16 MP
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-G5 con un objetivo Lumix G 14-42 mm f3.5-5.6:
¿Se perciben estas mejoras? Puede que así sea en escenas muy concretas, aunque desgraciadamente no hemos tenido ocasión de enfrentar esta G5 a su predecesora. En todo caso no es un tema que nos preocupe demasiado, porque los resultados de aquélla ya eran muy buenos y este captor Micro Cuatro Tercios de 16 millones de píxeles (el mismo o uno similar) ha demostrado su valía en otros modelos, como la citada GX1.
Muestras: RAW
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-G5 con un objetivo Lumix G 14-42 mm f3.5-5.6. Haz clic bajo la imagen para descargar el archivo original:
Menos suerte ha habido con el vídeo, que se pasa a las 1080 líneas progresivas pero vuelve a quedarse sin controles manuales y sin una entrada para micrófonos externos. Una pena que la segmentación que Panasonic se ha autoimpuesto en su catálogo Micro Cuatro Tercios limite estas dos prestaciones a la sagas GX y GH.
Pequeños retoques que suman
Sin ser una actualización revolucionaria, los detalles en el manejo, el diseño y la ergonomía que la G5 incorpora permiten que esta ya veterana familia siga avanzando hacia el perfeccionamiento.
Panasonic Lumix DMC-G5


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¿Es tan buena como para sustituir a una réflex, tal y como plantean los portavoces de la firma? Probarla sólo durante unas horas a la carrera no es suficiente para poder dar respuesta a una pregunta que, en cierto modo, es bastante absurda. Porque más allá de tecnicismos y espejos lo que importa son los resultados. Y en ese sentido la G5 se perfila como una alumna con una aprobado seguro.

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