| Iker Morán.-
Si con la Lumix DMC-L1 Panasonic realizó un interesante ejercicio de diseño para atraer a los fotógrafos más clásicos, la nueva Lumix DMC-L10 no se queda atrás a la hora de plantear una propuesta que, valoraciones aparte, sólo puede calificarse de valiente e innovadora. En este caso, los usuarios que vienen del mundo de las compactas son el objetivo de una réflex que bien podría pasar por ser la heredera de la Lumix DMC-FZ50.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Y es que, en las manos, la L10 recuerda más a aquel modelo que a una SLR al uso. Sólo la presencia de un sensor de mayor tamaño y del objetivo intercambiable -que sigue firmando Leica- marcan la frontera entre estos dos mundos. Una frontera más que notable, por supuesto.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Presentada a principios del pasado mes de septiembre y mientras se perfila su definitivo arranque comercial, QUESABESDE.COM ha tenido la oportunidad de probar una unidad final de esta cámara. A la espera de un análisis más detallado, he aquí las impresiones que pueden extraerse de las primeras muestras obtenidas.
Cuerpo aligerado
Adelantándose a lo que poco después ofrecería la Olympus E-3, la L10 de Panasonic se convirtió en la primera réflex digital con una pantalla de 2,5 pulgadas totalmente móvil.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Este dato es uno de los primeros que llama la atención de un cuerpo notablemente más pequeño y ligero que el de la L1 y en el que la presencia del plástico es más evidente. Aunque junto al objetivo estándar (el también nuevo Leica 14-50 mm f3.8-5.6) el conjunto es contundente entre la manos, gran parte del peso recae precisamente en la óptica.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Pese a este aligeramiento material, la L10 mantiene una excelente ergonomía, con numerosos accesos directos, una gran rueda de selección de modos en la parte superior y dos diales: uno en el frontal de la empuñadura y otro en la zona trasera.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Todo está allí donde las manos -sobre todo si son de un usuario conocedor de las Lumix compactas- esperan encontrarlo. Especialmente prácticos resultan, por su clara accesibilidad, los mandos que controlan el disparo simple o en ráfaga y el tipo de enfoque.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Para empezar a poner objeciones, ni la construcción del flash integrado ni los menús de pantalla que permiten controlar la cámara están a la altura de las circunstancias. Tampoco es de recibo que el dial trasero se encargue -directamente y sin posibilidad de bloqueo- de la compensación de la exposición.
Panasonic Lumix DMC-L10


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También resulta excesivo el protagonismo que Panasonic concede a los ajustes de la imagen, para los cuales hay disponible un botón ("film mode") emplazado en un lugar privilegiado del cuerpo. Lo que valía para la L1 no tiene por qué encajar bien en esta L10.
Innovación
Si por algo pasará a la historia esta nueva Lumix es por trazar un nuevo nexo entre el mundo de las compactas y el de las réflex. Efectivamente, se trata de la primera SLR que va más allá del Live View ya casi estandarizado, sumándole un sistema de enfoque automático bastante más práctico.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Así, basándose en el sistema de enfoque por contraste que ofrecen las compactas, la L10 no necesita realizar movimientos adicionales del espejo para enfocar la escena mientras ésta se previsualiza a través de la pantalla.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Además de la comodidad que esto supone, el sistema cuenta con 11 puntos de enfoque, frente a los 3 puntos que ofrece el visor réflex, basado en la tecnología tradicional.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Tampoco hay que olvidar un dato que los usuarios de cámaras compactas probablemente agradecerán: la L10 es la primera réflex que ofrece la llamada tecnología de detección facial. Y con una efectividad -por cierto- bastante notable, tal y como hemos podido comprobar durante estos días.
| Vídeo: toma de contacto con la L10 (agosto de 2007) | |
Reconocido el mérito de la L10 y el paso adelante que ello puede suponer de cara a su futura implantación en modelos con previsualización Live View, es necesario hacer varias matizaciones a este sistema Contrast AF.
Panasonic Lumix DMC-L10


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En primer lugar, tal y como reza la teoría, su eficacia mengua notablemente al enfrentarse a escenas con poca luz y -lógicamente- escaso contraste. En esos casos, entran en acción -si no las anulamos- unas molestas ráfagas del flash a modo de luz de ayuda.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Para el resto de ocasiones, este autofoco supone -como decíamos- un importantísimo avance con el que Panasonic toma la delantera a Olympus. Siempre y cuando, eso sí, se utilice con el nuevo Leica 14-50 mm f3.8-5.6 presentado junto a la cámara, o con el Leica 14-150 mm f3.5-5.6.
Muestras: 10 MP
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-L10 y un objetivo Leica D Vario-Elmar 14-50 mm f3.8-5.6:
Ni los Leica D anteriores ni los Zuiko Digital de Olympus -así lo hemos podido comprobar- permiten trabajar con este innovador sistema bautizazo como Full Time Live View.
Muestras: 10 MP
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-L10 y un objetivo Leica D Vario-Elmar 14-50 mm f3.8-5.6:
En este caso, el enfoque a través de la pantalla se limita a los 3 puntos que ofrece el visor réflex y es necesario el típico movimiento del espejo. Todo ello, eso sí, con una velocidad que no desmerece la de otras cámaras con Live View y autofoco -sin Contrast AF- vistas hasta ahora.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Pese a la reducción de movimientos del espejo de la L10 (de tres a dos), el disparo de una ráfaga a 3 fotogramas por segundo sigue siendo un auténtico espectáculo sonoro. ¿No sería más sencillo renunciar a la previsualización durante esas décimas de segundo y dejar el espejo bloqueado arriba?
La importancia de la óptica
En este contexto, es fácil entender la vital importancia que adquiere la óptica en el conjunto. De ella dependerá, como hemos visto, el funcionamiento de una de las piezas clave de la L10.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Y en ella recae también gran parte de la responsabilidad del precio -algo elevado- con el que la cámara llegará al mercado: unos 1.300 euros, de los cuales 700 corresponderían a la óptica, si ésta se adquiriera por separado.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Aunque el nuevo Leica D luce una construcción excepcional con dos anillos que ya quisieran para sí muchos objetivos, no hay que olvidar que la idea era concebir una versión más asequible del 14-50 mm f2.8-3.5 lanzado con la L1.
También se ha perdido la oportunidad de aprovechar las ventajas del sistema Cuatro Tercios en cuanto a tamaño del sensor y círculo de la imagen para dar forma a una óptica algo más compacta. Todo ello hubiera permitido -tal vez- reducir precio y tamaño, y acercarla más a esa idea de réflex pensada para usuarios de cámaras compactas.
Panasonic Lumix DMC-L10


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¿Es prioritario para Panasonic crear una gama de objetivos compatibles con esta nueva tecnología? Posiblemente es éste un tema importante, pero no tan primordial como cabría pensar. De hecho, con los objetivos de 14-50 milímetros (equivalente a 28-100 milímetros) y 14-150 milímetros (28-300 milímetros en paso universal) quedan cubiertas las aspiraciones de la mayoría de usuarios de esta cámara.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Sería de agradecer, eso sí, que las firmas del consorcio Cuatro Tercios se sentaran y restablecieran la total compatibilidad de todos los objetivos y cuerpos que conforman este sistema.
En cualquier caso, y volviendo al caso concreto de este objetivo, hay que reconocer que el nuevo Leica D ha hecho los deberes en cuanto a calidad de imagen.
Muestras: estabilizador
© QUESABESDE.COM
La distorsión se muestra muy controlada en las primeras muestras que hemos obtenido, y las aberraciones cromáticas también son mínimas. El sistema de estabilización óptica Mega O.I.S., por supuesto, hace acto de presencia con un rendimiento que permite ganar entre 3 y 4 pasos de diafragma.
Guiños compactos
Como decíamos, la facilidad de manejo es una de las bazas que mejor ha jugado Panasonic con esta L10.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Con controles muy similares a los de los modelos compactos, no falta un modo totalmente automático y -muy importante- el ya clásico ajuste de "ISO inteligente", presente en las últimas Lumix. Un modo sólo disponible, por lo visto, al trabajar con el Live View activado.
Muestras: RAW
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-L10 y un objetivo Leica D Vario-Elmar 14-50 mm f3.8-5.6. Las imágenes se han capturado en RAW y han sido procesadas y convertidas a JPEG con Adobe Lightroom 1.2. Haz clic en las imágenes para ver un recorte de 800 x 600 píxeles:
Aunque la calidad general de la imagen con sensibilidades bajas es excelente, sí hemos percibido que la nitidez se queda algo corta en algunas tomas. Nada que no pueda remediarse mediante los ajustes de la imagen o trabajando en RAW para conseguir -como se aprecia en las fotografías de muestra- una nitidez perfecta.
Muestras: sensibilidad
© QUESABESDE.COM
Respecto al rendimiento al emplear sensibilidades altas, el sensor de 10 megapíxeles y tamaño acorde al estándar Cuatro Tercios no se coloca al frente del segmento en este tema.
Muestras: alta sensibilidad
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-L10 y un objetivo Leica D Vario-Elmar 14-50 mm f3.8-5.6:
Con ajustes entre 100 y 1600 ISO, el ruido se percibe ya a 800 ISO y es bastante notorio a 1600 ISO. El procesamiento, afortunadamente, respeta en gran medida el detalle de la imagen, aunque -siguiendo la tónica- se echa de menos algo más de detalle y contraste.
Nuevo segmento
Con un mercado ya repleto de segmentos, sectores y divisiones de toda índole, resulta complicado encajar esta Lumix DMC-L10. Ni su precio ni su objetivo permiten colocarla entre las SLR más sencillas y asequibles. Sin embargo, sus prestaciones la sitúan un poco lejos de esa gama media con atisbos semiprofesionales.
Tal vez el truco sea crear una nueva categoría en torno a esta Lumix: la de las réflex que pretenden seducir al público que hasta ahora ha usado las compactas de gama alta. Un usuario que pretende acceder a las ventajas de un sensor mayor y a ópticas mejores, pero sin renunciar a algunas comodidades del mundo compacto.
Panasonic Lumix DMC-L10


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Aquí es donde la L10 parece lucir en todo su esplendor. A la espera de poder realizar pruebas más concisas, todo parece indicar que, mientras el ruido y el precio serán sus principales obstáculos, el manejo y las innovadoras prestaciones serán sus bazas más indiscutibles.

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