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Prueba de producto
Panasonic Lumix DMC-GX80
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Panasonic Lumix GX80: análisis

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JUN 2016
Texto: Iker Morán  |  Fotos: Álvaro Méndez

Pese a sus buenos argumentos, no es ningún secreto que la Lumix DMC-GX8 de Panasonic no ha recibido tanta atención como a la firma le hubiera gustado. La fuerte competencia en este segmento y tal vez un diseño menos retro como el que está tan de moda entre los potenciales usuarios de este tipo de cámaras hacen que ya sea hora de probar con otra fórmula.

O mejor dicho, con la misma fórmula pero en un formato más popular, asequible y pequeño. Así se presenta la Lumix DMC-GX80, que solo con su nombre ya deja claras sus intenciones. Tiene casi todo lo que nos gustaba de su hermana mayor, pero es más económica y ligera para poder llevarla siempre encima.

Panasonic Lumix DMC-GX80
Panasonic Lumix DMC-GX80
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Una propuesta que a primera vista suena atractiva. ¿Tanto como para llevársela de viaje al otro lado del Atlántico? Como estamos convencidos de que la mejor forma de probar una cámara y descubrir sus puntos fuertes y debilidades es trabajar y viajar con ellas, nos hemos ido una semana a Perú con esta GX80 como única compañera fotográfica.

Micro Cuatro Tercios

El tamaño de una cámara es uno de esos debates de difícil solución. Simplemente hay quienes necesitan que la cámara tenga cierta consistencia entre las manos mientras otros prefieren viajar ligeros.

Para estos segundos, la GX80 es una buena opción, porque frente al tamaño un tanto desproporcionado de la GX8 o las líneas de réflex clásica de la Lumix DMC-GH4, aquí se apuesta por la economía de espacio. Y por aprovechar el que es uno de los mejores argumentos del sistema Micro Cuatro Tercios: si estamos usando un sensor más pequeño, al menos que eso se note también en el peso de la mochila.

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Una GX8 más compacta

La GX80 busca un punto intermedio entre su hermana mayor y las diminutas Lumix GM, ofreciendo en general una ergonomía bastante decente

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Panasonic Lumix DMC-GX80
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Panasonic Lumix DMC-GX80
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Así, esta nueva GX representa una especie de fusión entre la GX8 y las diminutas GM. Una búsqueda de un punto intermedio que, al menos si trabajamos con ópticas pequeñas que no desequilibren el conjunto, está bastante bien conseguido.

Pese a que se reduce el número y tamaño de los mandos y diales respecto a la GX8, si tenemos en cuenta el volumen general de la cámara y que hay incluso espacio para el flash y el visor integrados, insistimos en el buen trabajo a la hora de conseguir una ergonomía bastante decente.

Nos gusta que se mantengan el dial de modos y un par de anillos de control, aunque la rueda trasera resulte demasiado pequeña como para ser realmente cómoda. Los accesos directos y los cuatro botones de función configurables sumados a la pantalla táctil hacen que el manejo sea relativamente ágil y práctico para una cámara de este tamaño.

16 megapíxeles sin filtro

Por si el tamaño no era suficiente para dejar claras las distancias entre este modelo y su hermana mayor, Panasonic ha optado por usar aquí un ya veterano sensor CMOS de 16 megapíxeles en lugar del de 20 millones de puntos empleado en la GX8. A cambio, eso sí, la nueva Lumix se convierte en la primera de la familia en prescindir del filtro de paso bajo para aprovechar al máximo su resolución.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Panasonic Lumix DMC-GX80 y un objetivo Lumix G 12-32 mm f3.5-5.6

Con un nivel de detalle muy bueno, el rango dinámico y el rendimiento a sensibilidades altas son las asignaturas a mejorar

¿Se nota? Como siempre, las diferencias con otros modelos que usan este mismo captor pero en su configuración habitual con filtro (la Lumix G7, por ejemplo) son sutiles y requieren tener una lupa a mano, pero es verdad que la GX80 ofrece un nivel de detalle muy bueno para su resolución y tamaño de sensor.

Si se trata de buscar un punto débil, el rango dinámico y el rendimiento a sensibilidades muy altas serían las asignaturas a mejorar. No tanto al revisar las imágenes por separado o revelar los RAW de la cámara, sino al entrar en el juego de comparaciones con otras cámaras de precio y segmento similar pero con captor APS-C.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Panasonic Lumix DMC-GX80 y un objetivo Lumix G 12-32 mm f3.5-5.6

Hasta 1.600 ISO o incluso 3.200 ISO podemos trabajar sin problemas y sin que el ruido o la pérdida de detalle y saturación de la imagen afecten en exceso al resultado final.

Sería de agradecer, eso sí, que en el modo de sensibilidad automático –la opción con la que trabajamos en la mayoría de ocasiones- fuera posible elegir una velocidad de disparo máxima. No tanto porque no nos fiemos del estupendo estabilizador de la cámara –ahora hablaremos de él-, sino porque en escenas con movimiento puede acabar siendo un problema si disparamos en prioridad de diafragma.

Buena estabilización y enfoque

Igual que los últimos modelos de la firma, la GX80 de Panasonic incorpora un estabilizador mecánico que es capaz de entenderse con el estabilizador de la óptica para, combinados, ofrecer un sistema de 5 ejes que promete hasta 5 pasos de mejora.

A tanto no hemos llegado, pero trabajando con el pequeño zoom estándar de 12-32 milímetros esta doble estabilización sí permite conseguir entre 3 y 4 pasos de mejora respecto a la velocidad de disparo habitual. Como siempre, recurrir al visor electrónico integrado y apoyar la cámara en la cara siempre da algo más de margen para cuando toque disparar a velocidades muy lentas y se quiera evitar la trepidación.

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Panasonic Lumix DMC-GX80
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El mecanismo de enfoque DFD de Panasonic consigue un rendimiento realmente excelente para un sistema por contraste

En este sentido también es importante recordar que la GX80 ofrece un sistema de obturación electrónica que se activa desde el menú principal (algo escondido, por cierto) y que evita el movimiento mecánico del obturador y, con ello, cualquier trepidación o ruido en el disparo.

Si la estabilización merece una buena nota, lo mismo ocurre con el sistema de enfoque automático de la cámara. Tampoco hay novedades en este campo, pero como es bien sabido, el mecanismo DFD (Depth From Defocus) de Panasonic consigue un rendimiento realmente excelente para un sistema por contraste. A modo de simple recordatorio, este sistema se basa en calcular la distancia entre planos para agilizar así el enfoque.

Algo realmente útil a la hora de seguir sujetos en movimiento o enfrentarse a escenas de acción. Dos campos en los que, con permiso de la más nueva Sony A6300, Panasonic ha llevado hasta ahora la voz cantante entre las cámaras sin espejo.

4K Photo

Con una ráfaga de hasta 8 fotogramas por segundo con enfoque fijo o de 6 si se trabaja con enfoque continuo, esta cadencia se mantiene hasta casi 100 imágenes trabajando en JPEG, aunque el rendimiento cae mucho si se dispara en RAW, siendo en este caso imposible llegar hasta los 15 disparos consecutivos.

En toco caso, si hablamos de ráfaga y de acción con la GX80, y sobre todo si podemos conformarnos con imágenes de 8 megapíxeles, toca volver a hablar del sistema 4K Photo. La función –que dispone de un mando propio para activarlo y un gran protagonismo dentro de la cámara- es de sobra conocida: a partir de la grabación 4K, la cámara es capaz de registrar imágenes con una velocidad de 30 fotogramas por segundo para que no se nos escape el momento decisivo.

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Visor

Pese al pequeño tamaño de la cámara, en ella hay espacio para un visor electrónico de 2,7 millones de píxeles

panasonic lumix dmc-gx80
Panasonic Lumix DMC-GX80
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Panasonic Lumix DMC-GX80
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como ya hemos dicho con otras Lumix dotadas de esta misma función, los usos y las ventajas son evidentes, aunque es posible que a la hora de la verdad y salvo que nos pasemos la vida fotografiando escenas de acción, tampoco se convierta en nuestro modo de trabajo más habitual. En cualquier caso bienvenida sea esta función, que saca utilidad fotográfica al 4K incluso para los que no están interesados en la función de vídeo.

En este terreno la GX80 puede presumir de ofrecer unas notables prestaciones (3840 x 2160 píxeles a 25p y 24p con un flujo de 100 Mbps) y una calidad de imagen realmente buena para una cámara que cuesta 700 euros.

No obstante, Panasonic de nuevo marca distancias con otros modelos de gama superior o más enfocados a la grabación de vídeo (hablamos de la Lumix DMC-G7 o de la ya mencionada GH4) al no ofrecer en esta pequeña GX80 conexión para micro externo.

La Lumix que hacía falta

¿Hemos echado algo de menos en la cámara después de más de una semana de uso intensivo por tierras peruanas? La verdad es que no. Y nuestra espalda lo ha agradecido. Si la mejor cámara es que la que puedes llevar siempre encima, esta GX80 con el citado zoom 12-32 mm f3.5-5.6 ha sido una gran elección. Eso sí, tener a mano el 25 mm f1.7 también habría sido una buena idea.

Pero más allá de esta aventura en versión ligera y Micro Cuatro Tercios, lo cierto es que Panasonic tenía –o tiene- dos claros problemas en el mercado: la competencia de Sony, con precios muy competitivos y excelentes resultados en su gama APS-C, y el buen trabajo de Olympus con sus atractivas OM-D.

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Panasonic Lumix DMC-GX80
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La Panasonic GX80 con una bolsa Crumpler Muli 9000 black.

No va a ser fácil para Panasonic, pero al menos ahora la compañía vuelve a tener algo con lo que competir en un mercado muy disputado

En este contexto, y a la espera de movimientos de más envergadura en la gama alta del catálogo, Panasonic necesitaba una cámara efectista y competitiva. Una cámara como esta GX80, que por 700 euros –incluido el zoom- ofrece todo lo que el aficionado a la fotografía puede necesitar y un vídeo 4K realmente excelente.

Buenos resultados, enfoque muy ágil, Wi-Fi, pantalla abatible y táctil, visor electrónico –aunque mejorable-, flash integrado, ráfaga muy decente… Todo ello en un formato que casi entra en el bolsillo y que, combinado con buenas ópticas, puede dar mucho juego.

No lo va a tener fácil porque el enfrentamiento con los modelos de la competencia se plantea duro para Panasonic. Pero al menos ahora la firma vuelve a tener algo con lo que competir en el mercado y un modelo que es fácil de recomendar a quienes no quieran gastarse demasiado ni andar todo el día cargados.

La bolsa que aparece fotografiada en este artículo es una Crumpler Muli 9000 black y ha sido cedida como parte de un acuerdo publicitario entre Reflecta, firma importadora de Crumpler en España, y Quesabesde.

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