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Entrevista
PACO JUNQUERA, EDITOR GRáFICO

Paco Junquera: "No hay criterio en la edición gráfica en Internet"

 
28
FEB 2010

Un tiempo de perros decide acompañarnos la mañana de enero en la que nos citamos con Paco Junquera en la cafetería del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Armado con su cámara, Junquera seguramente se enfrentó a días tan plomizos como ese para retratar algunos de los grandes momentos de la crónica política y social de España. Algunas de las fotos que realizó para la mítica Agencia Cover, de la que fue director, parecen estar impregnadas de la humedad de una mañana fría como la de aquel día. Comenzamos hablando de su faceta como editor gráfico. No en vano, es uno de los que mejor conoce ese oficio, al que llegó después de años trabajando como fotoperiodista.

¿Para ser editor gráfico es necesario antes ser fotógrafo?

Necesario, no, pero sí es conveniente, y desde luego hay que tener una gran pasión por la fotografía. Uno de los grandes editores gráficos, Robert Pledge, de Contact Press Images, nunca ha sido fotógrafo, pero siempre ha estado en la fotografía con gran pasión: ha sido su vida. Fue el editor de la revista francesa Zoom, una revista fantástica de fotografía. Ha sido un gurú.

Foto: Ramón Peco

Para el puesto de editor gráfico no es muy necesario que hayas sido fotógrafo, que hayas ejercido el oficio, pero es conveniente. Hay casos históricos de editores que no han sido fotógrafos. Alexey Brodovitch era pintor y diseñador, y terminó de editor gráfico en Harper's Bazaar. Fue él quien le puso las pilas a Richard Avedon.

¿Cómo definirías el oficio de editor gráfico?

Hay mucha confusión. Yo he conseguido vivir de ser editor gráfico, pero es un conjunto de cosas difíciles de establecer. Hay un gran factor de azar.

Cuento mi propio caso, que creo que puede demostrar cómo es esto. Yo empecé a editar fotos en la Agencia Cover por pura necesidad. Éramos pocos y a veces había puntas de trabajo, con los clientes pidiendo fotos y la persona del archivo de vacaciones.

Vi que era una parte necesaria del trabajo que el producto estuviese bien seleccionado. La fotografía puede ser algo muy divertido sin ir más allá, pero ser editor es otra historia. Lo haces por un fin. Trabajábamos con diapositivas en la época del color y nos encontrábamos en las mesas de luces con 40 rollos, y había que cortar y editar. Yo lo hacía de forma voluntaria; me atraía aquello.

Triunfo del PSOE el 28 de octubre de 1982. Felipe González y Alfonso Guerra saludan desde la ventana de la sede del PSOE en su primera victoria electoral. Perteneciente a la exposición "Memoria gráfica de una transición". | Foto: Paco Junquera (Cover)

Pero hubo un momento en el que hubo muchos cambios en Cover, y yo estaba cansado. El fotoperiodismo de pura noticia, que es lo que yo hacía, es muy bonito, pero muy duro. Llega un punto en el que te satura. En ese momento me llama la secretaria del director de la Revista Tiempo, que por aquel entonces era Pepe Oneto. Me ofrecieron el puesto de editor gráfico. Yo no me hice editor gráfico: me hicieron editor gráfico, que era un trabajo bastante bien pagado.

En la edición gráfica trabajas para un fin concreto y con unos parámetros concretos. Tú tienes que influir con tu trabajo en que las cosas se hagan bien. Si tienes cierto peso en una redacción, puedes conseguir que ciertas cosas salgan para adelante. Por ejemplo, con los directores de arte hay que repartirse la página, que no es elástica. El trabajo también depende mucho del medio. Todo depende de para quién trabajas y de qué exigencias hay.

¿Es difícil la relación entre el editor gráfico y el fotógrafo?

Depende de cómo sea el fotógrafo y cómo sea el editor. Está bien que el editor sepa de qué va el oficio, de qué va la historia. Viene bien conocer, si ha sido fotógrafo, los problemas que pueden existir en la producción fotográfica. Y no digo sólo lo de que me he olvidado las pilas o la película.

Adolfo Suárez en el Congreso de los Diputados. | Foto: Paco Junquera (Cover)

Hay que ser lo más exigente posible, sobre todo cuando trabajas en el mundo de la información o de la comunicación. Un evento o una historia se produce una vez y no se puede repetir. Si falla el fotógrafo, no hay foto. Hay que ponerse serio. Hay fotógrafos que lo entienden y otros que no, pero al que le van a pedir cuentas va a ser al editor gráfico, no al fotógrafo.

¿Cómo ves el panorama de la edición gráfica en los medios digitales?

Es un cambio radical, una nueva historia. Sobre todo desde el punto de vista de que hay medios completamente digitales. Hay un problema de formato, de mostrar página. Es otro lenguaje, otra forma de contar en imágenes una historia. ¿Qué relación va a existir entre la fotografía y el texto?

Inundaciones en Alzira (Valencia). Octubre de 1982. | Foto: Paco Junquera

El simple soporte físico, que supone que en una publicación pasas las páginas de izquierda a derecha, en un medio digital no existe. La página corre hacia abajo. Es otra lectura visual. Ya no hay aperturas. El concepto de la foto de apertura de la prensa de papel, que resume cuál es la historia y te atrae a que leas, ahora va a ser de otra manera. Va a cambiar totalmente la fotografía publicada.

¿Ves que se esté haciendo algo interesante en Internet en lo que respecta a la edición gráfica?

Nada. Yo lo que veo que se está haciendo es poner las fotos en cajas, pero no hay criterio. Se están metiendo las fotos en cajas, con plantillas ya predefinidas. Los periódicos sabemos que trabajan a un 80% con las maquetas ya hechas, pero también a veces se introducen cambios. No se hace la misma puesta en página todos los días.

Esperando a Juan Pablo II en Zaragoza. Octubre de 1984. | Foto: Paco Junquera
Primera promoción de mujeres de la Guardia Civil. Úbeda (Jaén), 1988. | Foto: Paco Junquera

¿Eso en Internet cómo se traduce? La columna de la derecha en muchas ocasiones es publicidad, y queda una zona muy estrecha en el ancho de la pantalla, de dos tercios como mucho. Hay que actuar con otras pautas. Si los directores y los gerentes están interesados en desarrollar ese terreno y el editor gráfico tiene autonomía para que sus decisiones u opiniones se tengan en cuenta...

¿No has visto ningún medio que lo esté haciendo bien?

No. Sólo he visto cosas correctas y cosas horrorosas. Pero el problema es el tamaño, porque aquí el tamaño sí importa. Se está inventando sobre la marcha, como siempre, y no existe un manual. Por ejemplo, en los años 30 Stefan Lorant estaba creando algo nuevo casi de la nada.

"Hay muy buenas fotos en la prensa digital, pero están aparte de la información, como si hubiera un mundo para lectores de texto y otro para lectores de imágenes"

Hay muy buenas fotos en la prensa digital, pero están aparte de la información. Por ejemplo, el otro día El País envió a dos fotógrafos muy buenos a Haití. Había un anuncio que decía "las mejores fotos por nuestros fotógrafos" en la columna de la derecha, pero en cambio en la información de los dos tercios de Pablo Ordaz aparecían fotos de agencia. Eran de Reuters. Las fotos propias, las mejores, estaban aparte. Mi pregunta es: ¿quién pincha en esas fotos para verlas si están fuera del contexto informativo?

Muchos medios, prácticamente todos, hacen lo mismo: las fotos las ponen aparte. Se ven en un proyector, que es otro soporte. Es un poco esquizofrénico, de locos. Es como si hubiera un mundo para lectores de texto y un mundo para lectores de imágenes, en el mismo medio pero en habitaciones distintas. En el gran salón está la información textual, con pequeños apoyos visuales, y en otra habitación están las fotos.

¿Cómo comenzaste con la fotografía?

Para mí la fotografía era algo muy habitual. Entre otras cosas porque mi padre reparaba cámaras, y yo le ayudaba. Y claro, hacía fotos. Nunca me compré una cámara porque en mi casa había cámaras perdidas, de clientes que no iban a buscarlas. Yo fotografiaba de forma instintiva. Aquello de las profundidades de campo y de las aberturas de diafragma me parecía algo muy natural. No me chocaba nada.

Líderes de AP (Manuel Fraga Iribarne, a la izquierda, y Jorge Verstringe) durante la investidura de Felipe González, en 1986. | Foto: Paco Junquera (Cover)

Llega un momento en el que me pongo un poco más y empiezo a hacer mis propias copias. Me compro una ampliadora Durst sencilla y revelo en el cuarto de baño de mi casa, que era muy típico. Yo sabía más que de sobra que el revelado eran tres fases, pero nunca me había comprado un libro de fotografía. Tenía cierto olfato y las fotos salían bien.

Empecé a conocer a gente, a visitar las primeras exposiciones que había en Photocentro. Era una galería donde se hacían talleres; había un laboratorio y una tienda de fotografía. Estaba en la Plaza de República Argentina. En el mismo lugar se montó la Agencia Cover. La propietaria de Photocentro era Aurora Fierro, que luego fue la que puso el edificio y los medios necesarios para la creación de la Agencia Cover, cuyo promotor y director fue Jordi Socías.

Se celebró en Madrid un festival de teatro de vanguardia, y con un amigo, Pepe Pariente, se nos ocurrió hacer una crónica. Hablamos con los organizadores y les pareció muy bien. Nuestra idea era hacer un reportaje, dar ese ángulo, y nos quedó un trabajo fantástico. La gente que organizó el festival propuso hacer una exposición en una sala estupenda, en el Instituto Alemán. Ese fue nuestro debut.

El político socialista Javier Solana, montado en una motocicleta. | Foto: Paco Junquera (Cover)

Yo me llevé de las orejas casi a Jordi Socías, que estaba siempre muy ocupado, para que la viera. En ese momento había decidido que ya me tiraba a la piscina, que trabajar en Telefónica se iba a acabar. Les gustó, y unos días después me dijeron: "Si estás loco y te quieres dedicar a esto ahora, hay un hueco." Al día siguiente, fui a ver a mi jefe en Telefónica y le dije que me iba.

¿Hay alguna foto que resaltes de toda tu trayectoria personal y profesional?

Es muy difícil. Tengo alguna foto de antes de dedicarme profesionalmente a la fotografía a la que tengo mucho cariño. Incluso a veces la he regalado a amigos; eso sí, en una copia magnífica en papel baritado hecha por Antonio Navarro. Es una foto de 1976 en Venecia, un poco rara.

Plaza de San Marcos, Venecia. Septiembre de 1976. | Foto: Paco Junquera

Y de mi etapa profesional también hay fotos a las que les tengo aprecio, como la de un gran payaso, Charlie Rivel, ya muy mayor. Fui a verle y me colé, porque siempre he estado un poco pirado por el mundo del circo; de ahí me viene lo saltimbanqui que sigo siendo.

El payaso Charlie Rivel se maquilla antes de un espectáculo. Diciembre de 1982. | Foto: Paco Junquera (Cover)

En la foto aparece Charlie Rivel maquillándose. Cuando La Caixa estableció el premio FotoPres, gané con ella el primer premio de retratos. Estaba yo empezando en Cover y gano un premio en el FotoPres. Fue para mi un pistoletazo; ya no había marcha atrás. Por muchos factores, es una foto a la que le tengo mucho cariño.

¿Ves una gran diferencia con el fotoperiodismo que se realiza hoy?

Hay cierta presencia de fotografía sosa en los medios de comunicación, de fotografía muy de oficio, hecha con poca pasión

Algo que es importante es que los de mi generación estábamos rellenando un hueco en la historia, porque el fotoperiodismo había sufrido una etapa de falta de libertades por una dictadura de muchos años. Este país estaba cambiando, cambiando de una manera radical. Estábamos saliendo de una dictadura hacia una democracia. Ahí es nada. Es la pera lo que supone eso y estar ahí y contarlo desde el punto de vista fotográfico. Ahora hemos entrado más o menos en la normalidad, y España tiene sus problemas específicos.

¿Hay menos pasión? No, no hay menos pasión. Hoy en día el fotoperiodismo que se hace sigue siendo muy bueno. Pero sí hay cierta presencia de fotografía sosa en los medios de comunicación, de fotografía muy de oficio, hecha con poca pasión, con poco usar el cuerpo para hacer fotos. Eso lo he discutido con gente joven y ahí tiene mucho que ver la fotografía digital, con la que el 95% de las fotos salen bien. Están todas bien de luz, están todas con foco y el zoom nos permite ajustar los encuadres sin dar un paso.

La consecuencia es que la fotografía es sosa porque el fotógrafo no ha intervenido. Yo creo que el fotógrafo que haga reportaje, que haga fotoperiodismo, debe de intervenir en la foto para dar su visión personal. Ojo, no estoy diciendo que haga un montaje. No digo que manipule, no. Lo que digo es que depende de la distancia focal que esté empleando, depende del encuadre, del ángulo. Ya sea un picado, un contrapicado, un elemento principal, hacia un lateral... Ahí el fotógrafo interviene en la foto y da una versión personal de eso que está pasando.

Miles Davis, en el Palacio de Deportes. Madrid, 1989. | Foto: Paco Junquera

Yo lo que veo ahora son muchas fotos hechas a la altura de los ojos, sin más. Y lo he hablado con fotógrafos que están trabajando en el día a día, no como yo. En la fotografía digital todo sale bien, requiere poco esfuerzo. El único esfuerzo es comprar la cámara, y cada vez cuestan menos. Encima vemos [la foto] al instante, lo que hemos hecho.

"Hay muy buenos fotoperiodistas jóvenes llenos de entusiasmo; eso de que el fotoperiodismo ha muerto es una sandez: la crisis es de las empresas periodísticas"

Eso no quiere decir que no se hagan buenas fotos. Hay muy buenos fotoperiodistas jóvenes llenos de entusiasmo; también en España, por supuesto. Eso de que el fotoperiodismo ha muerto es una sandez. La crisis es de las empresas periodísticas. Pero falta de interés por parte de algunos fotógrafos ha habido siempre.

A mí, como me ha tocado dirigir equipos de fotógrafos, me he encontrado a gente a la que, aunque vivía de eso, la fotografía no les interesaba. La fotografía de prensa también puede ser una rutina.

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