• Seth Casteel: "Son los perros los que me escogen a mí"
  • Ed Kashi: "Esta foto sigue planteando al mundo la problemática del agente ...
Con texto fotográfico

"Conocemos las cifras pero no conocemos su vida" Oscar B. Castillo

3
Foto: Oscar B. Castillo (Fractures Collective)
16
ENE 2014
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Venezuela vive una pronunciada escalada de violencia. Natural de Caracas, Oscar B. Castillo lleva tres años documentando con su cámara esta realidad, con unas imágenes que profundizan en las raíces del problema y en las vidas de quienes lo sufren. Es el caso de Ninguno. Cercano, este miembro de una banda le ha abierto muchas puertas al joven fotoperiodista. Su proceso de transformación es parte del retrato que Castillo hace de esta historia.

Oscar B. Castillo

Este reportaje abarca el fenómeno de la violencia en Venezuela. Es una situación que en los últimos años ha venido deteriorándose y que yo estoy tratando independientemente de las posiciones políticas y de la división que provoca. Tampoco me desvinculo del todo, pero procuro dar un enfoque más humano y cercano a la gente que vive y padece esta situación.

Aunque [esta problemática] afecta mucho más a los barrios pobres y las zonas marginadas, incluye a toda la sociedad venezolana. Mi reportaje está enfocado en Caracas, que es donde la situación es más crítica, pero pienso extenderlo a otras ciudades del país que también se han deteriorado muchísimo.

Busco dar una visión más global y profunda de cómo se ha venido desarrollando este problema: de dónde surge, cuáles son sus causas sociales y sus víctimas. La mayoría son jóvenes de entre 16 y 26 años, por lo general de estratos bajos. Trato de dar continuidad a esa historia, conocer de cerca la realidad de esos jóvenes que protagonizan la violencia y que están en el olvido. Conocemos las cifras y algunos detalles, pero no conocemos su vida, cómo se desenvuelven, de dónde vienen. No tienen voz propia para hablar de su situación, y yo estoy tratando de hacer de puente.

"Trato de conocer de cerca la realidad de esos jóvenes que protagonizan la violencia y que están en el olvido. No conocemos su vida, de dónde vienen. No tienen voz propia para hablar de su situación"

Llevo ya tres años trabajado de forma independiente en este proyecto, autofinanciándome, englobando en él varios aspectos pero profundizando en las bandas, un asunto que está muy en la sombra pero que es importante que se conozca y se comprenda mejor. Esto no es sólo un trabajo fotográfico: hay que continuar este diálogo más allá de la fotografía si se quiere mejorar la situación.

Yo no soy juez, no depende de mí decir si alguien es culpable o no. Tengo mi posición con respecto a las cosas, obviamente, pero tengo que quitarme un poco mis a priori antes de entrar en una situación a la cual no pertenezco. Es una situación que conozco porque he crecido con gente vinculada a ella, pero yo voy con la cabeza abierta y sin querer emitir juicios. La gente llega a conclusiones mejor fundadas si conoce más el tema.

No es para nada sencillo entrar ahí. Voy poco a poco, contactando con amigos, con amigos de amigos… haciendo contactos cada vez con gente más cercana al tema, ganándome su respeto. Es una situación muy delicada. Hay muchos códigos internos, y si no los manejas y los respetas, la situación se puede volver en tu contra. Esos códigos incluyen no contar cosas que no son ciertas, no entregar la situación de la gente o sus mecanismos de funcionamiento… Yo no estoy allí para infiltrarme y decir ‘esto es lo que hacen éstos’. Eso es cosa de la policía.

Procuro que entiendan que el mío es un trabajo que documenta sus vidas en base a la realidad que viven, que es lo que va a reflejar la foto. E intento que entiendan que eso no va en su contra. Tal vez a través de ellos se pueda mejorar la situación de nuevas generaciones de gente cercana, de su propia familia.

El personaje de la foto, apodado Ninguno, es con el que tengo más confianza, con quien he trabajado más de cerca, quien más me ha ayudado en este proyecto. Cuando estoy con ellos, Ninguno está más tranquilo. Ya les tengo cierta confianza. Me han permitido entrar allí. Sería muy diferente si estuviera en un barrio solo y sin conocer a nadie. Ahí la situación puede degenerar en cualquier momento.

"Estábamos caminando por un sitio donde había varios integrantes de la banda y de repente me dijo: ‘¿Sabes qué? Yo soy así’, y se puso en esta posición"

Él [Ninguno] está muy vinculado a un sector donde la cosa está muy caliente. Este retrato no se lo pedí yo. Tengo la sensación de que es él mismo quien refleja cómo quiere ser visto. Estábamos caminando por un sitio donde había varios integrantes de la banda mientras yo les hacía fotos, y de repente me dijo: ‘¿Sabes qué? Yo soy así’, y se puso en esta posición. Yo le hice dos o tres fotos.

Esta foto tiene varias lecturas. La más directa es la que ve la gente: un integrante de una banda armada de barrio. Pero también tiene esa cuestión de estar en pie de lucha. A ellos les tocó vivir esa vida, ellos dicen que ‘están dándole la cara a la vida’. Defienden su zona, sus creencias, que pueden ser equivocadas o no, y sus valores de vida, que lo son de muerte también.

Ellos son conscientes -y creo que esto se ve en la foto- de que se están escondiendo. Saben que la suya no es una buena vida. Está como diciendo: ‘Estoy aquí parado, dispuesto a lo que salga. Si tú tienes plomo, yo lo tengo también.’ Es una vida dura en la que a veces tienen que estar ocultos y dispuestos incluso a morir.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
Artículos relacionados (2)
Con texto fotográfico
Jorge Silva
09 / OCT 2014
3
Comentarios
Cargando comentarios