• Max Whittaker: "Me encanta que la gente saque diversas conclusiones de una ...
  • José Manuel Navia: "Ya poco o nada queda por descubrir; todo nos lo ha ...
Con texto fotográfico

"Pasar tantos días seguidos en medio del océano te obliga a aguzar la mirada" Oriol Clavera

 
Foto: Oriol Clavera
5
MAY 2011
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Colaborador habitual de la revista Descobrir Catalunya, la obra de Oriol Clavera gira principalmente en torno a la fotografía de viajes. Con un marcado estilo fotoperiodístico, este autor combina el interés antropológico de sus reportajes con excelentes fotografías de los paisajes que visita, incluso cuando el escenario es el infinito manto azul que cubre el Atlántico.

Oriol Clavera

En 2003 realicé por encargo un reportaje sobre una travesía de Barcelona a Menorca y la vuelta a la isla en el velero Onas. Ahí comenzó mi afición por estos viajes. Al año siguiente, me uní a la tripulación del Onas para realizar un reportaje sobre la travesía del Atlántico que comandaba el mismo capitán. Esta travesía es un anhelo para cualquier navegante de velero, y aquel año la realizamos en sentido este-oeste.

Posteriormente, en septiembre de 2006 cubrí un tramo de vuelta entre las Azores y Barcelona. Esta fotografía la tomé antes de llegar al Cabo de San Vicente, en el extremo suroeste de la Península Ibérica.

Un viaje de este tipo requiere experiencia y conocimiento del mar, además de un buen capitán y un mínimo de preparación física y sobre todo mental: una vez que te echas a la mar ya no hay marcha atrás. El primer viaje duró 17 días desde que zarpamos de Lanzarote hasta que llegamos a Martinica, y lo hicimos sin escalas, lo que lo convierte más en un viaje en el tiempo que en el espacio.

Pasar tantos días seguidos en un lugar relativamente pequeño (el Onas es un velero de 14 metros de eslora por 4 de manga) en medio del océano con una panorámica de 360 grados en la que sólo ves agua hace que al final agotes un poco el tipo de fotos, sobre todo en lo referente a la navegación. El remedio es aguzar la mirada día a día, descubriendo fotos nuevas, encuadres interesantes, momentos diferentes? y en el mar, si estás atento y tienes suerte, es muy probable ver delfines y algún que otro animal.

Fue pensando en un encuadre diferente cuando tuve la idea de hacer esta fotografía. Había una luz de atardecer muy bonita, así que me subí a media altura del mástil para sacar un picado que me daba una perspectiva distinta. Probé con diferentes objetivos, desde el angular hasta un tele corto, y una velocidad de obturación lenta para darle sensación de velocidad a la navegación.

Las dificultades técnicas a la hora de fotografiar son las propias de la navegación. El barco se mueve mucho y has de ir asegurado con un arnés, ya que las olas te pueden sorprender: una caída en medio del Atlántico puede ser fatal y la lluvia y el agua que salpica te hacen sufrir por el equipo continuamente. Y a todo esto hay que añadirle algún que otro mareo, algo habitual para la gente que no pasa la mayor parte del tiempo en el mar.

Atravesar el Atlántico en velero fue una aventura con muchos momentos especiales, con tiempo para la acción, para la soledad, para el compañerismo? Es, en definitiva, una experiencia impresionante.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar