• Canon Speedlite 270EX: de un vistazo
  • Fujifilm FinePix Z300: de un vistazo
Prueba de producto
AVALANCHA RéFLEX

Sony A850, A550 y A500: bajo la lupa

 
27
AGO 2009

"Estos de Sony siempre van a su ritmo." Semejante aseveración, realizada hace tiempo por un directivo de la competencia en ya no recuerdo qué contexto, me ha venido a la cabeza mientras preparábamos la información sobre la llegada de las tres últimas réflex de la multinacional.

Sólo esa querencia por su propio y personalísimo ritmo explica que en pleno verano de crisis Sony haya remodelado casi por completo su catálogo con seis nuevas réflex digitales: A230, A330, A380 y las recién llegadas A500, A550 y A850.

Sumadas las últimas seis SLR a la aún vigente A900, Sony dispone ahora mismo del escaparate réflex más atestado

Haciendo números y dando por hecho que la A700 queda descatalogada y que la A900 se mantendrá como buque insignia, resulta que la última firma en subirse al tren de las SLR dispone ahora mismo del escaparate más atestado del mercado: nada menos que siete modelos réflex conviviendo e intentando no pisarse entre ellos. Ya veremos si lo consiguen o no.

Aunque habrá que esperar hasta la semana próxima para poder trastear en la feria IFA de Berlín con el nuevo trío, repasar con algo más de calma las especificaciones de las nuevas Alpha puede ser un ejercicio interesante para intentar entender un poco mejor la filosofía fotográfica de Sony.

Es cierto que ni la A850 ni la pareja formada por las A550 y A500 suponen un vuelco a las especificaciones vistas hasta ahora en los modelos de la firma, pero traen consigo algunas prestaciones -y carencias- que merece la pena revisar.

De hecho, la menos novedosa de las tres es, posiblemente, la que más atención va a despertar en los próximos días. Y es que con un precio oficial de unos 2.000 euros (sólo el cuerpo), salvo sorpresas de última hora de la competencia la A850 está llamada a ser la réflex de formato completo más asequible del momento.

Sony A850
Sony A850

"Full-frame a precios del mundo real", rezaba la nota de prensa oficial de Sony. Una afirmación un tanto arriesgada teniendo en cuenta que en ese mundo real de los escaparates la EOS 5D Mark II de Canon ya flirtea con los 2.200 euros y que la D700 de Nikon -salvando la diferencia de resolución, claro- también se mueve en este margen.

La A850 está llamada a ser la SLR de formato completo más asequible del momento

Los recortes respecto a la A900 -visor y velocidad, básicamente- son mínimos y seguramente tolerables para la gran mayoría de usuarios, si ello implica rebajar la factura en unos 1.000 euros.

Cierto que seguimos estando muy lejos de ese recurrente sueño de las cámaras de formato completo rondando el millar de euros, pero la A850 marca un camino a vigilar muy de cerca en los próximos años.

La otra lectura que puede hacerse de este anuncio no es tan optimista. ¿Significa la llegada de la A850 que la A900 era demasiado cara y ha fracasado en su intento de seducir al fotógrafo avanzado? ¿Lanza Sony la toalla en ese obtuso mercado profesional en el que Nikon y Canon se resisten a ceder ni un pequeño porcentaje de su cuota a los nuevos contendientes?

Sony A850
Sony A850

La respuesta oficial nos la imaginamos. Pero a la hora de la verdad, cada vez parece más claro que la única forma que tiene Sony -y cualquier otra firma ajena al clásico binomio- de arañar algo en la cumbre del mercado es ofrecer más que la competencia pero por menos dinero. Una perogrullada que esperemos la A850 -acompañada de ópticas con idéntica filosofía, claro- sepa llevar a buen puerto.

Muchas más novedades traen consigo las Sony A500 y A550, que duplican -nunca mejor dicho- esa estrategia ya probada con las A300 y A350 y ahora con las A330 y A380: dos modelos casi clónicos, pero con algunas diferencias que justifican un ligero incremento de precio.

Sony se ha marcado un tanto al ofrecer por 850 euros una A550 que tiene casi todo lo que se puede pedir y 7 fps

Si el lema de la A850 podría ser "formato completo para todos", esta nueva pareja parece querer reafirmar otro eslogan algo más viejo: "Una SLR para cada tipo de usuario."

Cuestiones "marquetinianas" al margen, por ahora lo que es innegable es que Sony se ha marcado un tanto al ofrecer por 850 euros una réflex con casi todo lo que se puede pedir y, además, una espectacular velocidad de 7 fotogramas por segundo.

Una vez reconocido el mérito y sin ánimo de enturbiar el estreno, hay tres aspectos delicados que estas cámaras ponen sobre la mesa.

Pese a que la apuesta por el CMOS y por una nueva generación de procesadores Bionz promete mejoras en cuanto al ruido con sensibilidades altas, no es ningún secreto que éramos muchos los que esperábamos ver en estas SLR los nuevos sensores retroiluminados Exmor R. De momento, parece que el estreno queda reservado a compactas como la Cyber-shot DSC-WX1 y sus pequeños captores.

Sony A550
Sony A550

Segunda cuestión: la previsualización en pantalla. Tanto la A500 como la A550 son las primeras en adoptar un sistema Live View que, a pesar de su enrevesadísimo nombre (Manual Focus Check Live View), se asemeja al que emplean la mayoría de los modelos de la competencia, aunque sin enfoque automático.

La buena noticia es que Sony mantiene su Quick AF Live View, mucho más práctico y rápido que el vinculado al enfoque por contraste. La mala noticia es que ahora ya sabemos que esto posiblemente implique tener que convivir con unos visores pequeños y poco luminosos.

Si hay una pregunta que lleva tiempo pendiente es qué le pasa a Sony con la grabación de vídeo

Y la noticia inexplicable es por qué la A850 no se ha quitado una de las espinas de la A900 y no ha incorporado ese Manual Focus Check Live View de sus hermanas pequeñas. Si es posible, que lo es, ¿por qué no ofrecerlo por si hay un 0,1% de los usuarios que lo echan de menos y el 99,9% restante pueden ignorarlo?

Pero si hay una pregunta que lleva tiempo pendiente y que estas nuevas Alpha vuelven a poner de actualidad es qué le pasa a Sony con la grabación de vídeo. Efectivamente, estas nuevas A500 y A550 constituían el banco de pruebas perfecto para lanzarse a esta piscina tan de moda últimamente.

¿Se trata de no hacer la competencia a su amplia gama de videocámaras? ¿Es una cuestión de cabezonería y de llevar la contraria? ¿Acaso es un sentido homenaje a quienes no quieren oír hablar de vídeo en las réflex digitales?

Descartadas las dos últimas opciones, la primera tampoco parece suficientemente consistente como para justificar que la A500 y la A550 tengan que hacer frente a sus compañeras de escaparate desprovistas de un argumento que -imprescindible o no- sus adversarias no dudarán en usar.

Claro que, si de lo que se trata es de ser optimistas, igual es que Sony está maquinando algo realmente espectacular relacionado con el vídeo de las réflex y prefiere esperar un poco más para dejarnos a todos boquiabiertos. Con esto de los ritmos particulares nunca se sabe.

Etiquetas
Productos relacionados (3)
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar