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OpiniónEnfoque diferencial

Partidos minoritarios

 
10
OCT 2011

Cuando hace unas semanas asaltaba a varios de mis compañeros fotoperiodistas para que me respondieran a un par de preguntas tuve la sensación de estar frente a un espejo. Casi me faltaba asentir con la cabeza al son de sus respuestas. Y no es sólo mi visión la que coincide con la suya: es la de todo un colectivo, el de la prensa gráfica, que observa -a veces con resignación- cómo el duopolio Canon-Nikon se ha convertido con el paso de los años en la única alternativa. Un sentimiento que tal vez compartan fotógrafos de otras ramas, como la de bodas, bautizos y comuniones o la fotografía de moda.

La prensa gráfica difícilmente se dejará seducir por monturas que no sean las hegemónicas Canon y Nikon

El desembarco de la Sony A77 supuso una leve bocanada de aire fresco; quizás demasiado leve para contrarrestar el fuerte vendaval que actualmente asola el segmento fotográfico profesional. Cierto: muchos fotógrafos están satisfechos con sus equipos, pero no es menos constatable que una parte importante de los profesionales del sector no cambia de tren porque, sencillamente, no hay ningún otro tren al que subirse.

Sólo sé de un profesional de mi entorno -fotógrafo de teatro, concretamente- que utilice una marca diferente a las hegemónicas. Sony, para más señas. No lo hace por sus prestaciones técnicas o su servicio técnico. Su singular apuesta tiene sus orígenes años atrás, cuando el carrete dominaba las planicies y decidió invertir una ingente cantidad de pesetas -que no euros- en Minolta.

La coyuntura actual no es la más idónea para experimentar con cambios de marca. Pero aun estando en el momento más álgido de la era de las vacas gordas, la prensa gráfica a duras penas se dejaría seducir por otras monturas. Muchos tienen todavía hoy fresco el recuerdo de Olympus y su serie E, que finalmente dejó abandonados a su suerte a quienes vieron en el Cuatro Tercios un estándar con un futuro prometedor.

Sea como fuere, la única realidad es que, incluso si la competencia del duopolio pusiese sobre la mesa un modelo revolucionario, difícilmente habría una aceptación masiva por parte de los usuarios. He aquí el panorama de hoy y el horizonte que se atisba a corto y medio plazo. Muchos no querrían dar el paso del cambio, y otros muchos, aunque quisieran, no podrían permitírselo.

Servidor ha sufrido en sus carnes el calvario de un cambio de marca, y reconozco que di el paso tras ser víctima de un penoso robo que me dejó de un plumazo sin cuerpo, ópticas y flash. No me arrepiento de haber dado el salto, aun perdiendo bastante dinero con el traspaso de los objetivos que sobrevivieron a los amigos de lo ajeno. Pero no tengo ninguna duda de que, de no haber sido víctima de aquel robo, hoy seguiría atado -satisfecho o no- a mi antigua marca.

Es mala noticia para los fotógrafos que se alcen triunfantes sólo uno o dos brazos en la batalla por el segmento profesional

He reiterado incontables veces en este espacio que la competencia siempre es buena, y pese a ese irracional odio -normalmente envidia disfrazada- que suelen profesar los "fanboys" de una marca a otra, es mala noticia que se alcen triunfantes apenas uno o dos brazos en la batalla por el segmento profesional. Por eso la descarada apuesta de Sony por el mercado semiprofesional es una buena noticia. Ojalá sigan innovando, arriesgando, dándolo todo por un sector en el que los beneficios se cobran básicamente en imagen de marca.

Tal vez dentro de unos años recordemos a Sony como la que prendió la mecha de una nueva revolución profesional. Eso esperamos. Queremos un mercado donde la alternativa al rojo sea el amarillo, y la opción a éstos sea el azul o el verde. Si Sony entendió en su momento que su tarjeta MemoryStick no era una solución de futuro, me atrevo a pensar en más milagros. Son inevitables los paralelismos con la política ahora que estamos a tiro de piedra de las elecciones generales en España.

Dos gigantes lo controlan todo; siempre están en desacuerdo, excepto para machacar las ideas, sean buenas o no, del resto de aspirantes. A los partidos minoritarios como Sony (no deja de tener su cosa referirse a Sony como una marca menor) les queda por delante lo más difícil del trabajo: arriesgar, innovar, jugar con todo en contra y esperar a que otro se lleve la gloria si al final gana. Que haya suerte.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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