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  • La efímera vida de la cámara compacta
OpiniónEnfoque diferencial

Memoria histórica

 
26
ABR 2010

El pasado viernes se proyectó en Madrid el documental "Héroes sin armas", un homenaje a algunos de los grandes fotógrafos de prensa que ha tenido España y que sentaron, allá por los años 30, las bases de lo que hoy es el fotoperiodismo patrio.

El periodismo de hoy sería diferente de no ser por esos fotógrafos de cámaras de placas y escalera de madera

Durante la presentación del proyecto, la hija del gran fotógrafo Marín decía que, si no fuera por documentales como éste, nadie conocería a su padre ni lo que hizo. Tiene razón. Las escuelas de fotografía no prestan demasiada atención a la historia de la fotografía -no hay tiempo lectivo suficiente-, y lo poco que tocan siempre discurre por los mismos derroteros: Capa, Avedon, Newton... Lo español parece que no existe, y si es pasado, mucho menos.

Las nuevas generaciones fotográficas tienen una deuda con sus antepasados, pero la triste realidad es que nadie piensa en ellos. Estos fotógrafos de cámara de placas y escalera de madera hicieron por la fotografía de prensa una labor tan encomiable que -probablemente- sin su trabajo de ayer el periodismo de hoy sería diferente.

Con el peso de una dictadura en nuestra historia reciente y su censura sembrando el pánico entre cámara y cámara, quién sabe qué habría sido de nosotros, los fotógrafos, sin aquellos pioneros. Ellos sentaron las bases para que el resto, aun sin saberlo, se ayudase de esos primeros escalones para llegar hasta aquí.

Gracias al trabajo de estos grandes, el hombre de la calle empezó a tener conciencia de lo que ocurría más allá de los límites de su pueblo. En un tiempo en el que la televisión era un sueño casi inconcebible, el testimonio gráfico de los primeros reporteros tenía un valor incalculable y desarrolló una función pedagógica, ya que mostró a la gente que la información no son sólo palabras, sino también imágenes. Sin embargo, aún nos queda mucho por recorrer.

Está tan minusvalorado el fotoperiodismo español que en no pocas ocasiones los mandamases ignoran lo que tienen en casa.

Póngase por caso una empresa que manda a dos de sus mejores técnicos en sismología a miles de kilómetros de distancia para elaborar un informe sobre un terremoto y que, a su vuelta y con un informe impecablemente realizado, compre el trabajo de otros. Pues eso ha pasado en este país con dos grandes fotógrafos. Increíble pero cierto.

También está eso de contratar a un ojo extranjero para que haga fotos teniendo a ocho fotógrafos ya en la redacción. El pan nuestro de cada día. De los fotógrafos de prensa españoles sólo se habla si los matan o los secuestran.

De los fotógrafos de prensa españoles sólo se habla si los matan o los secuestran

Pero no desesperen: en unas semanas llega PHotoEspaña y me juego un café a que los diarios e informativos de televisión se llenan de reportajes fotográficos y redactores varios analizando colecciones de imágenes como si supieran de qué -o de quién- están hablando. El resto del año, de fotografía, nada. Como en la rueda de prensa del documental al que me refería arriba.

¿Cuántos fotoperiodistas había en esa presentación? ¿Cuántos medios de comunicación especializados en fotografía? Ya les digo yo que pocos. Si me apuran, había más conocidos de los autores y los protagonistas del vídeo que redactores trabajando. Eso sí, que luego venga cualquier presunto famoso a ofrecer su colección de fotografías, que seguro que por muy banales y prescindibles que éstas sean, gozará de un éxito de público -y ventas- asegurado.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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