• Ni por todo el oro del mundo
  • Pudimos (a pesar de todo)
OpiniónEnfoque diferencial

El último mono

 
28
JUN 2010

La semana pasada un fotógrafo del diario La Razón fue presuntamente agredido y después detenido por la Policía Municipal de Madrid. Su delito: intentar fotografiar una detención por parte de la Policía Nacional en la vía pública durante un evento público -la retransmisión de un partido de fútbol de la selección española en el Mundial-, cumpliendo con su trabajo y acreditando en todo momento su condición de fotoperiodista profesional.

El compañero pasó diecisiete horas en un calabozo, ha sido denunciado por agresión por el policía que le habría agredido -quien alega que el fotógrafo le arañó- y tendrá que presentarse a juicio en cuestión de días. El caso, gracias a la presión del colectivo de fotoperiodistas, llegó a oídos del responsable político de la policía madrileña, al alcalde de la ciudad y de rebote también al presidente del Gobierno. Todos se han comprometido a destensar las cosas, pero en realidad ninguno parece que vaya a hacer nada, como en tantas otras ocasiones.

Siempre que hay tirones entre fotógrafos y policías la cuerda se rompe por nuestro lado

A cada día que pasa, el trato policial para con los periodistas gráficos va de mal en peor. Hubo un breve lapso en el que pareció que esa constante tensión se iba relajando, pero a la vista de los nuevos acontecimientos -los que se han hecho públicos y los que no- la cosa pinta negra.

Los policías están empezando a ponerse a la defensiva -advirtiéndonos de requisarnos las cámaras o detenernos en cuanto sacamos el equipo- y los periodistas gráficos empezamos a obviar las cortesías -porque son cortesías, no obligaciones- de seguridad, como distorsionar los rostros de agentes uniformados en nuestras fotografías. En caso de conflicto, pagamos todos, pero como dijo un compañero fotógrafo ganador de un World Press Photo, siempre que hay tirones entre fotógrafos y policías la cuerda se rompe por nuestro lado.

Los fotógrafos nos estamos convirtiendo en el último mono del ecosistema periodístico. Los editores nos ignoran, nos menosprecian y nos dejan a nuestra suerte, y sólo la insistencia de los jefes de fotografía de los diarios -aunque no de todos- permite a nuestro gremio mantener un estatus de puertas para fuera que no tiene de puertas para adentro.

Hace unos días el diario ABC remodelaba su maqueta. Para los ajenos al tema, esto significa que modifica su estructura, la manera en que secciona las informaciones, el espacio que le da a cada tema, la forma en que se colocan los gráficos, el corte de las fotos... Cuando los responsables de ABC describían el rediseño del periódico hubo algo que me llamó la atención... o mejor dicho, que no me la llamó, porque es algo que siempre se ha dicho pero nunca se ha hecho, y es que las fotos iban a crecer en número y tamaño.

Los fotógrafos nos estamos convirtiendo en el último mono del ecosistema periodístico

No me sorprende, porque en cada rediseño de cada periódico siempre se habla de aumentar lo fotográfico en tamaño y cantidad. De haberse ejecutado lo prometido, los periódicos parecerían hoy día un álbum de pósteres.

Los fotoperiodistas estamos de más. Pretenden sustituir nuestro trabajo por fotos oficiales, y como son gratuitas nadie se queja porque sale más barato. Pero a ningún editor se le pasa por la cabeza sacar un periódico a base de notas de prensa. Nos limitan el trabajo en todas partes, diciendo dónde tienes que hacer la foto, cómo y cuándo. Y si te sales de ese marco encima te amenazan con quitarte la acreditación.

Pasó antes y volverá a pasar, y a menos que se regule por las instituciones competentes, dentro de otros seis meses volveré a estar aquí, clamando por un fotógrafo detenido, un cámara al que le han roto a porrazos su herramienta de trabajo o algún compañero al que le han obligado a borrar las fotos de la tarjeta bajo amenaza de largas noches en el calabozo y de equipos que se caen accidentalmente al suelo.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar