• Sigma 200-500 mm f2.8 APO EX DG: paseando a la bestia
  • Gizmon iCA5: análisis
Prueba de producto
UNA COMPACTA QUE CASI CONVENCE

Olympus XZ-10: análisis

 
29
MAY 2013

El diseño, la denominación y la mayoría de sus prestaciones llevan a pensar que la Olympus XZ-10 es una de esas compactas de altos vuelos que combinan calidad con un tamaño reducido. Y en gran medida ésa parece ser la idea de un modelo cuyo precio ronda los 400 euros y que presume de una óptica de f1.8. Sólo un pequeño detalle obliga a entrecomillar esta teoría: estamos ante una compacta con un CMOS de 12 megapíxeles demasiado pequeño como para poder competir en calidad de imagen con otras opciones del escaparate. Una decisión que -suponemos- tendrá su lógica, pero que en gran medida hipoteca el futuro de una cámara que podría haber sido mucho más.

¿Puede un dato de una larga lista de especificaciones condicionar totalmente una cámara? Sin duda, si hablamos de una pieza clave de la misma (óptica o sensor, por ejemplo), y más aún si no cuadra con la filosofía que parece destilar el modelo en cuestión a primera vista.

Eso fue lo primero que pensamos cuando, hace ya unos meses, Olympus desveló su XZ-10 y para sorpresa de la mayoría no optó por el clásico sensor que usan las compactas con más pretensiones (de 1/1,7 de pulgada o más grande), sino que lo hizo por un CMOS de 1/2,33 de pulgada, propio del escaparate de modelos de zoom largo o de cámaras más sencillas.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con ese aspecto y denominación, ¿no debería ser la XZ-10 una versión más asequible y ligera de las XZ-1 y XZ-2 pero sin renunciar a la calidad de imagen? Eso parecería lo lógico, aunque el citado tamaño del sensor obliga a activar las alertas y situar esta cámara en un terreno no muy bien definido.

Posiblemente el mismo en el que Nikon lo intentó con las Coolpix P300 y sus sucesivas entregas, hasta que hace poco optó por una Coolpix P330 con un sensor más grande. Si se trata de una rectificación tras dos generaciones, tal vez Olympus debería tomar buena nota para no recorrer la misma senda.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero dejemos a un lado los juicios por adelantado y veamos de lo que es capaz esta XZ-10. Sólo así será posible salir de dudas y desterrar o corroborar nuestros temores iniciales.

Buen diseño de bolsillo

Pequeña, robusta y discreta. Sin duda un buen comienzo para una cámara con tamaño de bolsillo y pretensiones bastante elevadas. Los acabados metálicos, la textura de su superficie y la leve empuñadura forman una buena carta de presentación, aunque sin duda la rúbrica perfecta le corresponde al anillo de control frontal.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Su función puede ajustarse para cada modo de disparo, aunque lo lógico es controlar con él la apertura y el diafragma en los modos de trabajo manuales. Interesante también el botón de función ("Fn"), que desarrolla una tarea múltiple al permitir acceder a tantos ajustes como se elija en el menú de configuración correspondiente. Combinado con el citado anillo frontal resulta muy práctico.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y es que tanto el diseño como el manejo de la cámara se saldan con una excelente nota. Incluido el siempre peliagudo tema de la pantalla táctil. Igual que en otros modelos de Olympus, este punto se ha resuelto aquí con mucho sentido común: en los modos avanzados el control táctil de la pantalla, de 3 pulgadas y 920.000 píxeles, sirve para elegir el punto de enfoque y -si se activa- disparar. Sin embargo, en iAuto un menú desplegable lateral permite controlar a golpe de dedo todos los aspectos de la imagen de forma sencilla, y hacerlo además con un lenguaje muy accesible para los fotógrafos noveles.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Puestos a buscarle alguna pega al manejo y los menús de la cámara, echamos de menos un nivel electrónico en pantalla (con un angular de 26 milímetros, se agradecería), y la idea del cargador USB sigue sin convencernos en una cámara de estas características.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Luminosidad de f1.8

Nos gustan el diseño, el manejo y en líneas generales la velocidad de la que hace gala la XZ-10 en su funcionamiento. La puesta en marcha es instantánea y al enfoque tampoco cabe ponerle muchas pegas, si bien es cierto que ni es el más rápido del mercado ni mantiene su ritmo cuando la luz de la escena cae.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La velocidad de disparo, por su parte, alcanza una cadencia de 5 fotogramas por segundo en la máxima resolución y con una duración ilimitada si se trabaja en JPEG. Quienes disparen en RAW, no obstante, verán esta función mucho más limitada, puesto que apenas es posible sacar 4 fotos seguidas sin que el "buffer" de la cámara flaquee. En el extremo contrario, el modo de disparo en alta velocidad se atreve con casi 20 fotogramas por segundo, aunque para ello habrá que reducir el tamaño de la imagen.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero, sin duda, uno de los mejores argumentos de la XZ-10 es su zoom. Tanto por ser algo más generoso en recorrido que otras compactas avanzadas (26-130 milímetros) como por su luminosidad de f1.8-2.7, que desbanca a quienes apuestan por sensores más grandes y ópticas más potentes. Si se trataba de buscar el equilibrio, las cifras propuestas por Olympus en lo que respecta al objetivo convencen.

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Olympus XZ-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
26 mm
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
130 mm

Con un rendimiento óptico bastante decente en cuanto a distorsión -las aberraciones cromáticas, por el contrario, sí están presentes-, la luminosidad que ofrece combinada con el estabilizador de imagen mecánico supone un interesante cóctel para poder trabajar en escenas con poca luz sin tener que subir la sensibilidad de la cámara. Algo que, como veremos, es mejor evitar.

¿Por qué un sensor tan pequeño?

Salta a la vista que, comparada con la XZ-1 y la vigente XZ-2, esta XZ-10 es notablemente más compacta. Pese a que la renuncia a una pantalla móvil ayuda en este sentido, ¿cómo es posible conseguirlo y ofrecer además un objetivo igual de luminoso pero con más zoom?

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Desgraciadamente no hay ningún truco. O sólo uno, mejor dicho: apostar por un sensor de imagen más pequeño. Así, frente al captor de 1/1,7 de pulgada de la citada XZ-2, aquí se apuesta por un CMOS de 1/2,33 de pulgada. Tras este baile de cifras y tamaños se esconde una idea muy sencilla: las dimensiones del sensor influyen directamente en la calidad de imagen.

Muestras: 12 MP
Las fotografías se han realizado con una Olympus XZ-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
Muestras: 12 MP
Las fotografías se han realizado con una Olympus XZ-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10

Y en la XZ-10 esto es algo que se nota. No es que no ofrezca buenos resultados. Su óptica, muy decente y luminosa, y su moderada resolución de 12 megapíxeles son capaces de ofrecer unas imágenes que en la mayoría de situaciones no desmerecen. Es, como se suele decir, más que suficiente para la mayoría de usuarios.

Muestras: sensibilidad
Las fotografías se han realizado con una Olympus XZ-10
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
100 ISO
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
200 ISO
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
400 ISO
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
800 ISO
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
1.600 ISO
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
3.200 ISO
las fotografías se han realizado con una olympus xz-10
6.400 ISO

El problema viene cuando nos fijamos en el nombre, el aspecto o el precio de esta XZ-10 en comparación con otras compactas avanzadas. En ese caso, y más allá del valor de 400 ISO, la batalla está perdida tanto en lo que respecta a control de ruido como a la hora de exprimir el rango dinámico de las imágenes.

Muestras: RAW
Las fotografías se han realizado con una Olympus XZ-10. Haz clic bajo cada imagen para descargar el archivo RAW original

Trabajar en RAW ayuda un poco si se procesan las imágenes con cierto mimo para recuperar sombras, pero los límites están ahí. La buena noticia -marca de la casa- es que los JPEG que ofrece la cámara son muy buenos en cuanto a color y nitidez. Hasta ese punto en el que tampoco puede conseguirse mucho más revelando el RAW, más allá de jugar algo con luces y sombras.

Vídeo y filtros

Aunque bien provista de modos manuales y avanzados, la XZ-10 no renuncia a la parte más automática. Además del citado modo iAuto y los ya conocidos filtros artísticos, esta compacta también cuenta con un peculiar modo dedicado a crear combinaciones de varias fotos en una sola imagen final. Una buena opción para los que prefieren no pasar por el ordenador y dejar todo listo ya en la cámara.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
Dos ejemplos de composiciones que se pueden crear con la Olympus XZ-10.

En lo que respecta al vídeo, la XZ-10 cumple sin mayores pretensiones. Graba secuencias Full HD de 1920 x 1080 puntos a 30 fotogramas por segundo y registra sonido estéreo. Aunque podemos combinar la grabación de vídeo con buena parte de los filtros artísticos, no hay opción ni de controles manuales ni de conectar un micrófono externo.

Muestras: vídeo

Vídeo grabado con una Olympus XZ-10.

Los resultados son correctos pero sin que destaquen especialmente. En resumidas cuentas, la grabación de vídeo juega aquí un papel muy secundario respecto a las instantáneas.

Lo bueno y lo malo

Cualquiera que haya tenido que enfrentarse alguna vez a la tarea de elegir una cámara ya sabrá que al final todo se reduce a un juego de elecciones y renuncias. Ante la imposibilidad de abarcarlo todo -o al menos de abarcarlo bien-, toca definir prioridades.

Eso es lo que Olympus ha hecho con esta XZ-10, aunque en nuestra opinión lo ha hecho de una forma un tanto confusa. La cámara es una compacta de bolsillo de excelente factura, con prestaciones muy completas y resultados decentes. Pero no es lo que la denominación XZ promete: una compacta capaz de ofrecer una gran calidad de imagen y con el mismo estilo que la XZ-2.

Entre calidad de imagen y reducción de tamaño, la firma ha optado por lo segundo. Entre calidad de imagen y un zoom luminoso, también ha primado esta segunda opción. Es un camino que puede que a algunos usuarios les interese, pero es importante tenerlo claro.

Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus XZ-10
Olympus XZ-10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No es que la XZ-10 no dé mucho juego. De hecho ese f1.8 y el angular de 26 milímetros resultan tentadores. También el manejo, de los más cómodos que hemos visto en cámaras de estas dimensiones, y el desenfoque del fondo que se puede conseguir con la focal de 130 milímetros y el diafragma de f2.7.

Pese a todo ello, cuesta imaginar el tipo de usuario que podría estar interesado en un modelo así. Quienes quieran algo sencillo y pequeño es posible que se inclinen por una de esas compactas viajeras que ofrecen mucho más zoom, aunque éste no sea tan luminoso.

Y por los 400 euros que cuesta la XZ-10, quienes busquen la mayor calidad de imagen posible tienen opciones mejores. Por un poco más, la XZ-2 está ahí sin salirse siquiera del escaparate de Olympus. Y si de lo que se trata es de tamaño, la Canon PowerShot S110 pelea en este mismo campo y gana en otros, aunque su óptica no sea tan luminosa al estirar el zoom.

El tiempo dirá si realmente hay espacio para esta clase de modelos o si, como ha ocurrido con las Coolpix P300, la calidad de imagen -y por tanto el tamaño del sensor- es justo lo único que no puede sacrificarse.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

Etiquetas
Productos relacionados (1)
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar