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Prueba de producto
MUCHAS PREGUNTAS Y ALGUNA RESPUESTA

Olympus OM-D E-M5: toma de contacto

 
17
FEB 2012
Iker Morán   |  Ámsterdam / Barcelona

Probar la Olympus E-M5 en Ámsterdam es una de esas propuestas a las que resulta difícil decir que no. Un marco incomparable -con sus canales helados y todo-, una agenda intensa y las cámaras esperando sobre la mesa. Todo perfecto... excepto por la prohibición de publicar las imágenes capturadas en la máxima resolución. Como pasar tanto frío para compartir sólo miniaturas no tiene mucho sentido, QUESABESDE.COM ha aprovechado esta escapada invernal para aclarar algunas dudas sobre la nueva OM-D y jugar de paso con sus opciones de grabación de vídeo.

Los terceros grados en versión nipona suelen ser un ejercicio de malabarismo periodístico en el que los silencios a veces dicen más que las respuestas estudiadas. Así que tras charlar unos minutos con Toshiyuki Terada, director de planificación de producto y "marketing" de Olympus, seguimos dudando mucho -muchísimo- de que vaya a haber más cámaras y ópticas Cuatro Tercios, pero confiamos -eso sí- en la llegada de una Micro Cuatro Tercios decididamente profesional.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Porque, como el propio Terada se encargó de aclarar, esta OM-D E-M5 ni es una cámara de gama profesional ni su diseño clásico responde a un mero capricho estético o a esa incipiente moda iniciada por las Fujifilm X.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero no son éstas las únicas respuestas que nos hemos traído desde Ámsterdam. A la espera de poder disponer de una unidad final, tras pasar unas horas con esta OM-D entre las manos -entre los guantes, mejor dicho- y revisar las decenas de fotografías realizadas, ya estamos en condiciones de confeccionar uno de nuestros cuestionarios en forma de monólogo.

¿Qué tal entre las manos?

De forma intencionada o por pura inercia heredada de las viejas OM, el caso es que la E-M5 es una cámara con unas evidentes líneas clásicas. Buenos acabados, mandos por doquier y en general situados con bastante sentido común, cuerpo resistente al agua? Es verdad que a primera vista parece algo más contundente que luego entre las manos, donde resulta bastante ligera y fácil de transportar.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además de echar en falta un botón de disparo menos endeble que éste de plástico, también en alguna ocasión la leve empuñadura se nos ha quedado un poco pequeña. ¿Solución? Acoplar la primera de las dos piezas de la empuñadura vertical que se ofrece junto a la E-M5.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Por cierto, la posición del interruptor de encendido tampoco nos convence demasiado. No es sólo que no es ésta la localización más natural para dicho mando -confesamos que nos costó unos segundos localizarlo-, sino que nos da la sensación de que nos resta algo de agilidad en caso de urgencia fotográfica.

¿Negro o plata?

Sobre gustos, ya se sabe que no hay nada escrito. Pero no parece muy arriesgado decir que la E-M5 es una cámara que, en general, gusta a primera vista. Al menos a los que siempre reivindican el diseño de siempre, aunque adaptado a los tiempos digitales.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Disponible en dos acabados y tras una rápida encuesta de proximidad, parece que esta vez es la versión en color plata -con la zona central en negro- la que más miradas atrae.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cualquier caso, resulta interesante descubrir que esa característica protuberancia en la parte superior de la cámara no es un homenaje póstumo al pentaprisma, sino el espacio que los ingenieros necesitan para colocar el visor electrónico, el sensor del estabilizador y más componentes electrónicos.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lástima que, teniendo en cuenta que la contención del tamaño no era aquí una prioridad, no haya quedado espacio para incluir también un flash.

¿Cómo se comporta el nuevo visor electrónico integrado?

Disponible hasta ahora a modo de accesorio externo, la E-M5 es la primera Micro Cuatro Tercios de Olympus con un visor electrónico integrado en el cuerpo. Razón de más para que este elemento sea uno de los protagonistas de la nueva cámara y uno de los aspectos en el que primero quisimos fijarnos.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con una resolución de 1,4 megapíxeles, su rendimiento es realmente bueno tanto en escenas con buena luz, en las que apenas echamos de menos el visor óptico de toda la vida, como incluso en situaciones con menos luz, en las que el refresco y la calidad de imagen tampoco sufrían.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Buenas noticias también en cuanto al tamaño y la comodidad del ocular y el tiempo de reacción al pasar de la pantalla trasera (abatible, OLED y táctil) al visor mediante el sensor colocado en un lateral del citado ocular.

¿Es cómodo el manejo con los dos diales de la parte superior?

Otro de los rasgos distintivos de la cámara son las dos ruedas de control situadas en la parte superior derecha, al alcance del pulgar y del dedo índice. Además de permitir el manejo de los ajustes manuales con relativa comodidad (la rueda del pulgar está algo más a desmano de lo deseable), también facilitan la navegación por muchos de los menús de pantalla y la selección de ajustes.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Respecto al resto de mandos, Olympus ha apostado por un alto grado de configuración de los accesos directos. Más allá de las opciones en pantalla (con un menú directo de manejo táctil que puede llegar a ser útil y el clásico menú lateral), disponemos de un par de botones de función configurables. Del mismo modo, también es posible cambiar la tarea asignada al botón de grabación de vídeo y a los pulsadores traseros. Por opciones, que no sea.

Vídeo Full HD y? ¿un nuevo efecto "eco"?

Puesto que las fotografías realizadas en Ámsterdam con la E-M5 no pueden publicarse a tamaño completo porque el firmware instalado en esas cámaras no era el definitivo (y publicarlas a 1600 x 1200 píxeles sólo cumpliría una bonita función decorativa), el viaje relámpago a la capital neerlandesa nos ha servido por lo menos para traernos de recuerdo unos vídeos grabados con las nuevas funciones "eco" y "eco múltiple".

Como se puede ver en este pequeño vídeo en alta definición editado a partir de varias secuencias, se trata de uno de esos efectos bastante resultones que -ahí está la gracia- sería bastante complicado de conseguir a posteriori. Al menos para un aficionado.

¿Es verdad eso del enfoque automático más rápido del mercado?

La E-M5 enfoca bien y rápido. Eso es indiscutible. O al menos con el nuevo M.Zuiko 12-50 mm f3.5-6.3 sí se aprecia cierta mejora respecto a la E-P3, que ya de por sí era bastante ágil.

Olympus no se conforma con eso, y durante la presentación de la cámara sus representantes no dudaron en asegurar que su sistema de enfoque por contraste -siempre en combinación con esta óptica- supera con creces al de los sistemas de la competencia. Una afirmación que, por supuesto, estaba acompañada de gráficos y cifras que habrá que creerse.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En todo caso, y dejando al lado las medallas que todas las compañías quieren colgarse, durante las horas de prueba no tuvimos ninguna queja con el enfoque. Ni siquiera cuando le pusimos las cosas complicadas en rincones oscuros o zonas de escaso contraste. Algo más preocupados nos dejó el rendimiento del enfoque continuo en las tomas de vídeo, aunque según nos advirtieron las cámaras probadas (con el firmware 0.95 instalado en ellas) todavía podían mostrar pequeños errores y fallos. Así que es pronto para emitir un veredicto definitivo.

No obstante, y puestos a hablar de velocidad, los 9 fotogramas por segundo -con enfoque y exposición fija- y los más de 4 disparos por segundo de la E-M5 tampoco están nada mal.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Nos pareció detectar -insistimos en lo del firmware no final- que el tiempo de grabación en una tarjeta de Clase 10 era algo lento, con las consecuencias que eso puede tener para el "buffer" y la cadencia de disparo.

¿Se nota el nuevo CMOS de 16 megapíxeles?

No es una cuestión de resolución, sino de contención del ruido y aumento del rango dinámico, nos explicaba Terada en la citada entrevista al hablar de este nuevo captor de 16 megapíxeles que sustituye al veterano CMOS de 12 millones de puntos usado hasta ahora en las Pen.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque a falta de muestras tangibles habrá que echarle un poco de fe al asunto y fiarse de nuestra buena vista y experiencia, lo cierto es que por lo que hemos podido ver el portavoz de Olympus no anda muy desencaminado. Con buena luz no parece muy arriesgado hablar de un 6.400 ISO tolerable y una capacidad para capturar información en luces y sombras superior a la vista en generaciones anteriores.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Independientemente de si se trata o no del mismo sensor que el empleado por Panasonic en sus Lumix DMC-G3 y GX1, de una versión modificada o de uno totalmente nuevo (la respuesta más elemental suele ser la correcta), parece claro que la apuesta de Olympus por este CMOS ha sido acertada.

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