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Prueba de producto
MáS RETRO, MáS SERIA

Olympus OM-D E-M5: primeras impresiones

 
8
FEB 2012

Después de años focalizando totalmente su escaparate Micro Cuatro Tercios en la saga Pen, Olympus ha decidido subir un peldaño más con la nueva OM-D EM-5. Tras ese enrevesado nombre se esconde un modelo de líneas clásicas, con un sensor de 16 megapíxeles y un elenco de detalles (visor integrado, cuerpo resistente, enfoque mejorado) que invitan a pensar que estamos ante una cámara que podría atreverse a plantar cara a la Sony NEX-7 o la Fujifilm X-Pro1. QUESABESDE.COM tuvo la ocasión hace varias semanas de conocer de cerca a la que está llamada a ser la nueva estrella de Olympus.

Aunque los esfuerzos de Olympus por mantener a buen recaudo el secreto no han servido de nada y las filtraciones han acabado con el misterio días antes de la fecha prevista, hay que reconocer que la compañía supo jugar con nuestra curiosidad durante la pasada feria CES de Las Vegas. Fue allí donde, subidos a un autobús con cristales tintados, pudimos conocer y tocar durante apenas unos minutos un prototipo de la OM-D. O mejor dicho: de la E-M5, que es el verdadero nombre del modelo que hoy ha visto finalmente la luz.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Olympus compartió fugazmente con varios periodistas en Las Vegas, hace ya varias semanas, los secretos de la OM-D E-M5.

Dejando a un lado el trabalenguas, la gran pregunta es si ésta es la propuesta de gama profesional o para los fotógrafos más exigentes que muchos fieles del sistema llevan tiempo pidiendo. Como todavía es pronto para saberlo y habrá que esperar unos días para poder probar alguna unidad funcional de la cámara, nada mejor que amenizar la espera revisando algunas de las notas que tomamos al vuelo durante los contados minutos que pudimos compartir con la cámara.

Diseño OM

Por si la saga de las Fujifilm X no había dejado suficientemente claro que el diseño clásico tenía un hueco en el escaparate digital, esta OM-D se encarga de remarcar el concepto. De hecho, la propia denominación de esta nueva gama del catálogo Micro Cuatro Tercios -un homenaje a las mismas OM que hace décadas cautivaron a muchos fotógrafos- es toda una declaración de intenciones.

Es cierto que las Pen -o al menos los modelos más completos- siempre habían jugado con esta baza retro. Pero ahora el diseño manda sobre otros criterios como el tamaño. Frente a la moda de la miniaturización, la E-M5 llega coronada por un visor electrónico que ocupa el lugar propio de un pentaprisma en una réflex. Una interesante combinación de diseño y tecnología que, al menos a nosotros, nos ha gustado.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

¿Es grande? Como siempre, depende mucho de con qué se compare y de lo que cada uno entienda por una cámara pequeña y una voluminosa. Según los datos expuestos por la propia firma durante el citado encuentro, la E-M5 es un poco más pequeña pero más alta que la OM-4 Ti, y más pequeña que la E-620, una de sus últimas réflex.

Claro que, si sumamos al cuerpo una o las dos piezas de la empuñadura HLD-6, es cierto que el tamaño se acerca bastante al de una SLR convencional. ¿Supone esto un problema? Para quienes valoren la ergonomía sobre cualquier otro criterio, seguramente no.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La nueva Olympus con la empuñadura opcional.

Tampoco hay que perder de vista que el zoom estándar propuesto para esta OM-D es el reciente M.Zuiko 12-50 mm f3.5-6.3 ED EZ, que tampoco es precisamente pequeño. El resultado es un conjunto de dimensiones considerables. Ligera

La gran pregunta es si estamos ante la propuesta de gama profesional que muchos fieles del sistema llevan tiempo pidiendo

Pese a esa apariencia ciertamente contundente en comparación con otras cámaras sin espejo, es cierto que nos sorprendió la ligereza del cuerpo. Los datos oficiales hablan de 425 gramos. Entre las manos hemos de confesar que esperábamos algo más rotundo, tal vez llevados por esa manía de identificar peso con calidad.

Porque, si hacemos caso a lo que cuenta Olympus, la E-M5 es uno de los cuerpos mejor construidos del momento en este escaparate: resistente a las salpicaduras de agua y al polvo, construido en aleación de magnesio y con una robustez que desde la firma se equipara a la de la E-5.

Aunque tenemos nuestras dudas sobre la utilidad real de un monitor táctil en una cámara con una filosofía como ésta, la opción de desconectarlo siempre está ahí. Su capacidad de movimiento, así como el contraste y la visibilidad inherentes a la tecnología OLED empleada en este panel son una buena noticia.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La cámara dispone de dos diales en la zona superior que, a primera vista, nos recordaron un poco -aunque con líneas más clásicas- a lo visto en la NEX-7 de Sony. Sin tiempo para poder comprobar su funcionamiento y los ajustes que desde ahí es posible controlar, en las explicaciones dadas por Olympus se destacó el potencial de este mando en combinación con las opciones de visualización y control de la imagen en pantalla o a través del visor electrónico.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Algo parecido ocurre con este último elemento. Aunque el escenario elegido por Olympus en Las Vegas y la apretada agenda no acompañaban, lo cierto es que los datos invitan al optimismo. Y no sólo por esa resolución de 1,4 megapíxeles, sino también por el hincapié que hicieron los directivos de la firma japonesa a la hora de hablar del sistema óptico del ocular que acompaña a este visor electrónico.

16 megapíxeles

Aunque resulta tentador echar mano de la hemeroteca y recordar que desde Olympus se sostuvo que 12 megapíxeles eran más que suficientes, lo cierto es que la incorporación de ese nuevo CMOS de 16 millones de puntos resulta una buena noticia. Lógicamente no por el aumento de la resolución, sino porque posiblemente se trata del mismo empleado por Panasonic en sus Lumix DMC-G3 y GX1, y que ya ha demostrado su buen comportamiento.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Toshiyuki Terada, director de planificación de producto y "marketing" de Olympus, con una E-M5 entre las manos.

Si a eso -y siempre en el plano teórico- le sumamos el buen hacer que los procesadores de Olympus suelen tener a la hora de ofrecer unos archivos JPEG impecables, la combinación de este captor con el motor TruPic VI promete.

También resultará interesante comprobar qué hay de verdad en esa promesa de Olympus de que la OM-D E-M5 disfruta del sistema de enfoque automático más rápido del momento. Más veloz que el de la E-P3, según las palabras de la firma, la clave está en aumentar la frecuencia de trabajo del enfoque por contraste a 120 y 240 fotogramas por segundo en el modo continuo.

La cámara también estrena un renovado sistema de estabilizador mecánico IS que ahora presume de capacidad de movimiento y corrección en cinco ejes. La idea recuerda a lo ya visto hace tiempo en algunos modelos SLR de Pentax, en los que básicamente el sensor se encuentra sobre una plataforma móvil y controlada de forma electromagnética.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
"¿Es éste el mejor diseño para aquellos a los que les gusta disparar con visor?", plantea Olympus en una de las decenas de diapositivas mostradas durante el encuentro. En la imagen, la Panasonic Lumix DMC-G3, otra Micro Cuatro Tercios, en varios colores.

Una propuesta que puede traducirse en una mejora de hasta cinco pasos respecto a la velocidad de disparo (a la espera de poder comprobarlo, ni que decir tiene que se trata de una cifra bastante optimista) y sobre todo en la corrección de todo tipo de movimientos en cualquier eje al disparar a pulso con velocidades lentas.

Más allá de las Pen

Resulta complicado descontextualizar este anuncio de la delicada situación financiera por la que pasa Olympus y la crisis en la que se ha visto inmersa la compañía en los últimos años. Una situación que parece convertir a esta E-M5 y por extensión al sistema OM-D en una especie de esperanza blanca para, al menos, reflotar los ánimos.

A la espera de poder probar la cámara (el próximo lunes volaremos hacia Ámsterdam con el objetivo de asistir a un evento organizado por la compañía precisamente para eso), la teoría parece prometedora. Puede que algunos esperasen algo más, ese anhelado guiño a los propietarios de ópticas Cuatro Tercios que no acaba de llegar.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Además, es evidente que por su precio (1.100 euros cuesta sólo el cuerpo) la E-M5 no arrasará en los escaparates y no le será fácil enfrentarse a modelos que levantan tantas pasiones como la Fujifilm X-Pro1 o la citada NEX-7 de Sony. Pero, pese a todo ello, no nos cabe ninguna duda de que Olympus necesitaba una cámara como ésta. Y la necesitaba ya.

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